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martes, 23 de junio de 2026

Reseñas de obras rubricadas durante la Feria del Libro de Madrid de 2026

Si bien no he podido pasar tanto tiempo como hubiera deseado en esta última Feria del Libro de Madrid, sí que es cierto que he hecho alguna que otra incursión en la misma, así como en alguna que otra librería capitolina en la que también dedicaban autores con el magno evento como telón de fondo.


Y de eso va la presente entrada: cuatro reseñas de otras tantas obras que me han sido dedicadas durante aquellas dos semanas y media, todas ellas bastante distintas entre sí, aunque tienen un punto en común: la guerra.


En Cassandra: La mano izquierda del diablo, de Víctor Santos (https://www.instagram.com/victorsantoscomics), Cassandra es una cirujana que vive feliz con su marido y su hijo, hasta que una noche lo pierde todo: antiguos compañeros del mundo del crimen vienen a buscar y asesinar a su esposo por haberlos abandonados años ha, pero también matan al hijo de ambos y a ella la dejan mutilada y sin un brazo. Una vez recuperada de sus heridas, Cassandra buscará venganza... en un camino de solo ida.

Una historia que homenajea al cine de artes marciales coreano, condimentada con deudas de sangre y cierto misticismo oscuro. De todo esto hace gala Cassandra: La mano izquierda del diablo, una de las historietas más brutales de Víctor Santos, tanto en lo que a planteamiento como a ejecución se refiere: ya no es solo que el tebeo empiece con el asesinato de un hombre que había querido dejar de lado el crimen y su hijo inocente, sino por la manera en la que mueren... y en cómo Cassandra va a desquitarse de todo ello. Así, el dibujo es de los más gores de Santos, sin faltar aquí y allá torturas espeluznantes o salvajismo por y contra hampones, así como un coloreado que al principio choca tras haber leído Polar (reseña aquí: https://caballerodecastilla.blogspot.com/2016/09/polar-de-victor-santos-tomo-1.html), por ser todo lo contrario a aquel, pero al que uno le acaba cogiendo el gusto, con colores muy saturados, vivos e incluso de neón a imitación de las ya citadas cintas coreanas. La acción es espectacular y violenta, así como especialmente trepidante a partir de la segunda mitad de la historieta, sin descanso para el lector. Todo lo anterior da lugar a una obra negra de lo más entretenida de leer, con alguna que otra reflexión interesante sobre la venganza también. 


En Escape - Tomo 1, de Rick Remender (https://www.instagram.com/rickremender/) y Daniel Acuña (https://www.instagram.com/daniel_acuna_perez), la tripulación de un bombardero debe destruir un colosal cañón antiaéreo para abrirle paso a sus compañeros de armas y ganar así la guerra con este gran golpe de mano. Sin embargo, el avión acaba siendo derribado, aunque no sin antes devastar una sección entera de la ciudad con su letal carga. Eso sí, no todo está perdido: el piloto Milton Shaw puede saltar en paracaídas y con suficiente C4 en la mochila para sabotear el cañón si consigue llegar hasta él a pie. Pero no va a serle fácil moverse tras las líneas enemigas mientras escapa de unas tropas enfurecidas que quieren hacerle pagar por haber aniquilado niños...

Trasunto de la Segunda Guerra Mundial, con los americanos representados con perros y los alemanes con murciélagos; si bien esto no es original (Maus y otras obras ya hicieron antes lo de animalizar las naciones), sí que cumple en lo visual, con personajes que parecen salidos de una fábula. Y con bastante variedad morfológica, sin ser todos de la misma raza, detalle visual de Acuña que se agradece tanto por el variado abanico de personajes que pululan por las viñetas, como por el hecho de que a veces es distinguir a un perro de un murciélago, detalle que tiene bastante chicha. Reflexiones hay unas cuantas a lo largo de la lectura: sobre la naturaleza de la guerra, la culpa que tiene la sociedad de a pie por escoger malos gobernantes, el pensamiento de los veteranos que lucharon en ambas Guerras Mundiales, el mal menor por el bien mayor, los sacrificios que hacemos por nuestros seres queridos... El guión, por otra parte, alterna capítulos trepidantes y en los que puede abundar lo sangriento con flashbacks o analepsis más tranquilos pero que muestran cómo de duro podía ser el día a día civil también en esta época. De regreso al dibujo, no solo llaman la atención las buenas escenas nocturnas de Acuña, sino el contraste en cuanto a paleta e iluminación con las diurnas: las unas incómodas y amenazantes, las otras tranquilas y amables. 


En Nordlingen, de Carlos Peinado (https://www.instagram.com/cpeinado1/) y Francisco Asencio (https://www.instagram.com/francisco_asencio/), los españoles están sitiando a los suecos en 1634 en medio de la terrible Guerra de los Treinta Años en la ciudad germana de Nördlingen, pero la batalla campal es inminente entre protestantes y católicos. ¿Qué modelo de ejército se impondrá: el consolidado y confiable de los Tercios o el nuevo por regimientos de Gustavo Adolfo?

Encuentro bélico que ya estaba tardando en aparecer en la serie de Cascaborra sobre batallas de la historia española, pero que finalmente lo hace en su número 86. Y es que este encuentro es una suerte de canto del cisne de los Tercios antes del declive que empieza con Rocroi nueve años después. Pero no adelantemos acontecimientos. La obra funciona muy bien no solo como historieta bélica, sino como obra de capa y espada, romance, aventuras y espías, muy en la línea de Los tres mosqueteros; de hecho, Don Giovanni, Don Beltrán y Don Rodrigo no dejan de tener cierta semejanza con los personajes de Dumas. En lo histórico: la historia cumple tanto con la situación política y estratégica del momento como en lo intrahistoria: cómo funcionaba un Tercio desde el generalato hasta el soldado raso, los pajes, los destrozos a los civiles de la Guerra de los Treinta... Respecto al dibujo, Francisco Asencio ha mejorado desde La sangre de dos reinas (reseña aquí: https://caballerodecastilla.blogspot.com/2026/04/cuatro-tebeos-sobre-nuestra-edad-media.html), con más variedad de rostros y expresividad y, aunque estarían bien más fondos y varias viñetas necesitan más soldados en combate, se cumple en lo que a la descripción de la batalla se refiere y a todo lo que se cuece en torno a la misma. 


En Siete reinos, del ensayista Javi Marcos (https://www.youtube.com/@javimgol), se ahonda en el fenómeno de Canción de Hielo y Fuego tanto en su formato literario como en el televisivo y global de Juego de Tronos. Así, empieza por una muy interesante biografía del creador de la epopeya (la más larga hasta la fecha y con diferencia), George R. R. Martin, con sus hitos como escritor desde niño hasta su madurez y con muchas anécdotas vitales de lo más interesantes que acabaron por dar forma a la saga. Luego, en los capítulos dos y tres del tomo se hace un repaso de cómo se creó y fueron avanzando la saga de libros y la serie de televisión, con pormenores muy gustosos de leer aquí y allá. A continuación, uno de los capítulos más personales para el escritor del presente volumen: nos relata cómo fue todo el proceso de grabación de Juego de Tronos en España y cómo en unas cuántas ocasiones se pudo colar en los sets de rodaje para cotillear e incluso acabar publicando fotos en exclusiva en Los siete reinos, el blog más importante sobre Canción de Hielo y Fuego en español; mención especial merece la contención de Javi Marcos, que conoció de antemano varios detalles sobre el final de la trama televisiva y se los calló durante muchísimo tiempo. El quinto capítulo trata sobre la frustrante espera para que se publique Vientos de Invierno y los spin offs televisivos, el sexto capítulo sobre todos los videojuegos, juegos de mesa, etc. surgidos al calor de los libros y la serie y en el séptimo se elucubra sobre Sueños de Primavera. El libro es muy completo y de lo más ameno, lleno de chascarrillos que harán las delicias de muchos. Al autor, por otra parte, no le tiembla la mano a la hora de criticar a los showrunners de la serie e incluso al propio Martin por no centrarse en concluir su saga, si bien es cierto que con los primeros es más contundente. Ideal para los fans de Poniente. 

domingo, 7 de junio de 2026

¡Astrid!, de Arkaitz González

 En la reseña de hoy toca hablar de ¡Astrid!, tebeo obra de Arkaitz González (https://www.instagram.com/arkaitzart/).


lunes, 1 de junio de 2026

Tebeos con mar, marinos y piratas

El mar, con toda su inmensidad, suele representársenos como un escenario de libertad, viajes, aventuras y no pocos peligros. Pues bien, en los siguientes tebeos a reseñar hay de todo esto, con todas y cada unas de las historietas ambientadas en el siglo XVIII, época enormemente marinera, y con protagonistas históricos. 




En La última noche de Anne Bonny, de Claire Richard (https://www.instagram.com/klerichar/) y Álvaro Ramírez (https://www.instagram.com/alviramirez_art/), una anciana Anne Bonny sabe que la Muerte vendrá a llevársela en unas pocas horas. Por ello, lega el prostíbulo que regenta en Nueva Orleans a su trabajadora más lista a cambio de que ella recoja sus memorias para la posteridad y que la gente sepa cómo fue realmente su vida antes, durante y tras su etapa como pirata más allá de las leyendas y chascarrillos.

Lectura muy interesante a varios niveles. Para empezar, está la cuestión de la triple narración: Anne Bonny anciana nos habla sobre la Anna Bonny joven... pero a su vez hay una pareja de historiadores (el uno conservador, la otra liberal) que discuten sobre la veracidad y verosimilitud de las cosas que salen en las viñetas. Y si esto no fuera suficientemente metanarrativo, está el hecho de que hay veces que la Anne anciana responde a los historiadores, descontenta con sus suposiciones.Y es que aquí hay otro elemento interesante: el cómo el guión hace dudar tanto de fuentes primarias como de relecturas actuales en lo que a biografías de personajes históricos se refiere. Por otra parte, como suele ocurrir a día de hoy, se idealiza y blanquea demasiado la piratería, no ya con Anne Bonny (que también) sino con otros casos, tal y como con un criminal tan paradigmático como fue Edward Teach, el famoso Barbanegra. En lo que a dibujo se refiere: no es ni mucho menos el más preciso en lo histórico, pero es muy desenvuelto: se nota para bien que Ramírez viene del mundo de la animación y como sus movimientos y poses se hacen de lo más naturales, igual que sus coreografías, ya sean estas en escenarios terrestres o navales. A destacar también como con unas pocas líneas el ilustrador crea a un personaje fácilmente reconocible y distinguible para lo que queda de trama; eso, y el coloreado, con unos saturados que entran por los ojos.



En los tomos primero y segundo de Lezo, de Ángel Miranda (https://www.instagram.com/mikillustrator/) y Guillermo Mogorrón (https://www.instagram.com/mogorron/), el veterano marino español tiene que hacer frente al mayor reto de su vida militar: defender la ciudad caribeña de Cartagena de Indias con sus baluartes, 6 navíos y 3.000 hombres contra los 200 barcos y 30.000 hombres que Reino Unido ha mandado contra ellos. Cartagena es llamada la Llave de las Indias por su estratégica posición, así que si esta urbe cae, el imperio hispánico correrá grave peligro...

En los últimos años se ha rescatado del olvido la figura del gran Blas de Lezo y Olavarrieta, almirante español tuerto, manco y cojo artífice de una de las mayores derrotas navales de la Royal Navy. La obra es tan epopéyica como debería: da saltos entre los oficiales y combatientes rasos de ambos bandos para darnos una perspectiva más global del asedio (civiles incluidos); las luchas son tan brutales como épicas, de tal manera que queda muy claro el esfuerzo bélico qué hace cada uno de los bandos en liza y se palpa la tensión; si bien Lezo es el protagonista, la obra no cae en maniqueísmos: ni en los enfrentamientos que tiene con Eslava se le pinta siempre como el que tiene razón ni a los británicos se les retrata como monstruos. El apartado gráfico es una gozada visual: la documentación de Ramón Vega es excelente (con muestras de ella en los extras de ambos tomos), los combates en la jungla, asaltos navales o bombardeos son tan salvajes como deberían, sin idealizar la violencia, pero exaltando el valor de los soldados; el color saturado de Miguel Ángel Abad sirve igual de bien para escenas nocturnas que para otras bajo el sol caribeño...



En Ana María de Soto, de Miguel Babiano (https://www.instagram.com/miguelbabiano_/) y Sergio Molrose (https://www.instagram.com/sergio.molrose/), una niña descubre gracias a su madre que su tía se hizo pasar por hombre para luchar en la Real Armada de España y poder vivir aventuras en libertad fuera de su Aguilar de la Frontera natal como infante de marina.

Dentro de la historia española hay unos cuántos casos muy similares a la de la mundialmente famosa Mulán. Ana María de Soto es uno de ellos.El hecho de que su historial militar, primero contra los revolucionarios franceses y luego contra los ingleses, esté muy bien documentado, ayuda a la trama: la primera mitad de la historieta se dedica a mostrar como de encorsetada era la vida de Soto y cómo una serie de factores concatenados la llevan al Arma de Infantería de Marina en lugar de a su hermano Antonio. Así, si bien es cierto que la trama tiene partes novelescas, se mantiene fiel a la verdad en lo esencial, no solo con las batallas en las que participó Ana María, sino en mostrar lo terrible y aterradora que es la guerra: muerte, destrucción, caos, amigos y compañeros de armas a los que no se puede salvar, que a veces uno se salva por pura suerte... Esta historieta, también narrada años después de haber tenido lugar, tiene un dibujo que cumple bastante con su cometido: la documentación a priori está bien hecha en barcos, uniformes y armas, las operaciones militares de Ana María (desembarco, combate urbano, defensa de navío...) encajan con la guerra dieciochesca, se representa bien como era la vida de los embarcados, sus tonalidades ocres son efectivas...