miércoles, 14 de octubre de 2020

Planeta Manga: la evolución de los tomos 2, 3 y 4

En la reseña de hoy toca volver a hablar de Planeta Manga, y más concretamente de los nuevos volúmenes recopilatorios con historietas continuadas o autoconclusivas que han ido siguiendo al primero número (https://caballerodecastilla.blogspot.com/2019/12/planeta-manga-mis-historias-favoritas.html), y de le las que más he disfrutado.

 


En Good game!, de Blanca Mira (https://twitter.com/Shirayukihimehy Kaoru Okino (https://twitter.com/Pencilness), Yuki y Enishi logran clasificarse para asistir a la Good Game Academy y entrar en el concurso de creación de videojuegos, la primera para conocer a su hermano Alex y el segundo para seguir sus sueños y homenajear a su padre. Pero la competición será dura en más de un sentido…

El gran sentido del humor del primer capítulo sigue haciéndose notar en los siguientes, igual de divertido. Ahora bien, lo hace con un añadido: el clásico torneo de los shonen, sin faltar buenos contrincantes y rivalidades de por medio. Los distintos personajes de la historieta, todos ellos distintos y con sus particulares neuras, forman entre sí uno de los mejores puntos del manga: el representante con pintas de Horatio Caine, la streamer Mel, el insidioso antagonista… De señalar algo a mejorar: que no se vea verdaderamente como Enishi trabaja en el día a día pese a su mutilación, algo que estaría muy bien de cara a continuar con esa parte del espíritu de superación ya visto en el primer capítulo. El dibujo, por otra parte, se aúna de manera ideal con el guión, tanto en lo sentimental como, especialmente, en lo cómico, con un diseño de personajes muy trabajado tanto por su atractivo como por no haber dos iguales.

 

En Gryphoon, de Luis Montes (https://www.facebook.com/luis.montes.1806), Noah, Khaine, Keats y Anthorxa son cuatro de los 476 candidatos a cadetes de Gryphoon de esta quinta. Para hacer una criba, solo ciento veinte de ellos serán reclutados: aquellos que lleguen los primeros a La Fuente, la academia de Gryphoon en la montaña de La Espina del Dragón. Pero acercarse a aquella base no será fácil: las bestias autóctonas, la desorientadora geografía, otros candidatos que eliminan la competencia… y los eckhos del lugar, claro, serán serios obstáculos.

Montes continua desarrollando elementos vistos en el primer volumen: la amistad del grupo principal pese a sus diferencias, el trasfondo del mundo en el que se desarrolla la historieta (de forma elegante con cuentagotas, capítulo a capítulo, sin aturullar), combates épicos en los que el grupo protagonista tiene que combinar sus diferentes talentos entre sí para obtener el triunfo, más momentos cómicos (como en el que Noha le da la bienvenida a Rain al grupo) y el agrandado del misterio que envuelve a la guerrera efreet. Todo ello con diseños bastante heterogéneos de los candidatos al cuerpo de élite y feroces para los monstruos a los que se enfrentan.

 

En Alter Ego, de Ana C. Sánchez (https://twitter.com/kumanakris), Noel empieza a aceptar el noviazgo de Elena y Hiro, al no quedarle más remedio, tras el “chantaje” de June, para no perder la amistad de la primera. Pero como las relaciones humanas son tan complejas y complicadas, todo acabará por enredarse…

En un principio, Alter Ego no me hacía mucha gracia, sobre todo por su protagonista, bastante antipática e incluso tóxica. Pese a ello, le di una segunda oportunidad para ver si Noel era capaz de redimirse de alguna manera y, pese a que ya en el segundo número se ve venir de lejos cómo va a acabar la historia, el desenlace no deja de resultar satisfactorio por obvio. Así, esta es una historia de desamor y amor ideal para todos aquellos que gusten de las tramas románticas.

 


En Backhome, de Sergio Hernández (https://twitter.com/SergioHdezAutor) y Toni Caballero (https://twitter.com/ToniCabArt), Ann Harper vuelve a la localidad de Woscastle para reencontrarse con su hermano pequeño. Pero el pueblo ha cambiado mucho y está abandonado casi por completo, salvo por dos excepciones: soldados y extrañas y amenazantes sombras. Cuando los primeros salvan a Ann de las segundas, la chica será llevada a la fuerza a su base de operaciones, lugar dónde se reencontrará con Eiden, un amigo de su infancia. ¿Descubrirá que ha sido de su hermano y del lugar en dónde se separaron?

Recuerdo que un amigo me dijo que la portada del tercer número de Planeta Manga, aquella en la que destaca el dúo protagónico de Backhome le atraía mucho por recordarle a Resident Evil, es decir, por su aire de survival horror. Y ahí tengo que darle la razón: en los dos números que lleva la serie, además de prometer mucho la trama, los personajes principales están en peligro en todo momento en mayor o menor grado, ya sea por los monstruos de fuera de la base o por Thomas, el superior de Eiden. Y el hecho de que la amenaza externa que los acecha sea tan misteriosa, pese a ser uno de los pilares de la trama, está muy bien llevado en lo que a mantener la intriga se refiere. En definitiva, terror, supervivencia, soldadesca y misterio combinados en un cóctel que deja con ganas de ver cómo avanza. Y, para redondear todo lo anterior, un dibujo realista e impactante, con escenarios oscuros y que transmiten muy bien la sensación de abandono y soledad.

 


Por otra parte, lo bueno de que la revista lleve ya cuatro números es que ha nacido un nuevo formato de historieta: la que abarca un par de tomos en vez de uno o muchos más. Entre ellas, se pueden destacar las siguientes:

En Uroboros, de Ernest Sala (https://twitter.com/Ernest_Sala), Hans Alexander es un caballero que va a servir a un rey de un reino muy lejano, ya que el monarca necesita derrotar a un dragón para formar la piedra filosofal y ayudar a su pueblo. Hans aceptará la difícil misión en pos de la fama y riquezas que le otorgará realizarla, sin saber que el peligro es mayor del que se figura…

Uroboros es una buena historia de fantasía, con una primera parte muy luminosa que contrasta con su segunda, marcadamente más oscura. Lo malo del desenlace es que en parte se ve venir (por cierto detalle en el cementerio con el que acaba el primer capítulo), aunque el porqué tras el desenlace es la parte que realmente se hace interesante de la lectura. La moraleja es dura pero buena, y todo ello a través de un estilo especialmente encantador y engañosamente aniñado, tal y como se puede ver en las formas de Hans, el perro que cabalga o el dragón al que se enfrenta.

 



En Beastly Circus, de una Kaoru Okino (https://twitter.com/Pencilness) en solitario en esta ocasión, Kel se ha propuesto rescatar a los niños secuestrados por el circo de Lady Wavivi pese a haber comprado esta a la autoridad local para actuar sin ningún tipo de ataduras; para ello, el joven contará con la inesperada ayuda de una extraña pero poderosa muchacha, la jovial Zari.

Si habéis leído y disfrutado de obras de Kaoru Okino como Joker o Ugnis (obra que, si no se equivoca un servidor, se ubica en el mismo universo que la reseñada en estas líneas), Beastly Circus va en la misma línea: aventuras con fantasía y magia de por medio, así como comedia y un toque siniestro. Y la lectura consigue su cometido: entretiene y divierte. Aunque la obra da la sensación de quedar un poco coja, y es que quizás con haber añadido un capítulo más al tebeo, todo habría quedado más redondo y menos atropellado. Volviendo al argumento, el primer capítulo es más desenfadado (con un momento divertidísimo en un puesto de comida), mientras que el segundo es mucho más serio, algo lógico con lo que se llega a oscurecer la historia, aunque sin llegar a ser desagradable en ningún momento. El dibujo, por otra parte, es igual de encantador que siempre y, si bien los carruajes son proporcionalmente mucho más grandes de lo que deberían, permite seguir la trama con facilidad y le da espectacularidad a las peleas y potencia los chistes, como viene siendo habitual en la autora.

 

Respecto a las historias cortas de un solo capítulo, también he disfrutado de bastantes leyendo estos tres tomos. 


Para empezar, en Mangaka, de Ana Oncina (https://twitter.com/AnaOncina), una camarera que acaba de salir de una relación larga conoce, un día lluvioso, a un dibujante de tebeos. Bonita historia sobre cómo se cierran puertas mientras se abren ventanas en paralelo, con un toque costumbrista muy simpático que transmite serenidad, algo a lo que ayuda también el dibujo.

 

En Rondallas Lobero, de Santi Casas (https://www.instagram.com/santi.ikari/), dos druidas, madre e hija, han de convocar periódicamente al Lobero, tal y como se lleva haciendo durante generaciones… aunque a muchos de los lugareños no les gusta nada este rito pagano. Igual que en La Bruja, Casas vuelve a traernos misticismo y violencia de la mano, aunque con un toque en cierta manera más juvenil en esta ocasión que tampoco queda mal. El apartado gráfico sigue siendo igual de realista y bueno que en la ya mencionada historieta, aunque eso no quita que el autor sea capaz de adoptar un estilo más manga o cartoon como ya demostró en Pingüi.

 

En Porque los dos queremos, de Alfonso Casas (https://twitter.com/alfonso_casas_), lo único que se puede decir es que Ikasu y Kenzai se encuentran en un bosque, con el segundo llevando flores al primero. ¿El motivo? Hablar más sería estropear un final inesperado, prácticamente un mazazo inesperado, con el guionista haciendo muy buen trabajo en aparentemente llevarnos por un lado cuando en realidad nos está conduciendo a otro muy distinto, con ilustraciones muy cálidas de por medio.

 

En Kasa, de Xavi Juan (https://www.instagram.com/xavijuanart/), tenemos una buena historia de samuráis y fantasmas de la que no se puede profundizar mucho sin desvelar cosillas, así que solo dirá que también sorprende por llevar al lector por dónde no se espera, con un cocinero de mizuame visitado en la noche por una misteriosa mujer, y todo ello con una excelente labor de  entintado.

 

En Señor Unicornio, de Inma Ruiz (https://twitter.com/inmapollito), una chica será ayudada por su unicornio de peluche a resolver sus problemas. Pese a tener una premisa un tanto ñoña a primera vista, el talante arisco e incluso gamberro del unicornio y el importante mensaje de fondo dejarán muy buena impresión en más de uno. Por otra parte, y como es usual en ella, Ruiz deleita la vista del lector con su estilo de dibujo cándido y entrañable.

 


En conclusión, se puede decir sin dudar que Planeta Manga se va consolidando como una publicación serial muy a tener en cuenta en el panorama del tebeo español. Los números siguen costando 4,95€, un auténtico chollo si tenemos en cuenta las más de 300 páginas de calidad que vienen en cada volumen.

 

Por último, la dedicatoria que me hicieron en el segundo tomo las amables Blanca Mira y Kaoru Okino en la Japan Weekend de Madrid de febrero de 2020. ¡Gracias de nuevo!

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