lunes, 13 de enero de 2020

Nikuro, la guerrera de los sueños, de Simonloko


En la reseña de hoy toca hablar de Nikuro, la guerrera de los sueños, tebeo obra de Simonloko (https://twitter.com/simonloko).


Nikuro es una adolescente que, gracias a su colgante mágico, puede viajar a los sueños de los demás y, una vez allí, proteger a los durmientes de terribles pesadillas que amenazan sus vidas. Sin embargo, un nuevo peligro se cierne sobre esta guardiana onírica: Buntuputu, un malvado ansioso por hacerse con su joya.

Los libros del estilo “Elige tu propia aventura” tienen su particular encanto: la posibilidad de elegir múltiples nudos y desenlaces desde un mismo inicio, tener que volver hacia atrás al toparse con un callejón sin salida… Pues bien, Nikuro, la guerrera de los sueños, entra dentro de este tipo de categoría: depende totalmente del lector el destino de la protagonista y de las personas que le rodean. ¿La manera? Al final de cada página, salvo que se haya llegado a uno de los desenlaces, se da la opción de proseguir por diversos caminos, unos más agresivos y otros más taimados. El presente tomo está muy trabajado, pues de las 150 páginas de la narración, 35 de ellas presentan sendos finales de los que solo uno es el auténtico o canónico, aunque conseguirlos todos llevará un tiempo más largo del que pudiera parecer a primera vista.

El principal ánimo de las viñetas de este comic no es otro que el humorístico, ya sea a través de una comicidad basada en lo absurdo, lo surrealista, lo visual o lo meramente simpático. En este sentido, buena parte de los finales se orientan en esa dirección, aunque hay algunos ciertamente trágicos. Nikuro, único personaje común en todas las posibles líneas paralelas o temporales, siempre tiene una personalidad desenfadada, así como por lo general heroica, salvo por un par de finales alternativos en que se explora su lado más oscuro. Los personajes secundarios no son especialmente memorables, salvo quizás por el conde Leonardo, parodia bastante divertida del oscarizado Dicaprio con algunos gags bastante graciosos.

Respecto al dibujo, Simonloko lleva al papel un estilo de dibujo simple pero resultón. La expresividad de los rostros de los personajes ayuda mucho al humor, por la caricaturesco de muchas de las expresiones faciales e incluso corporales. Los fondos son minimalistas y con unos pocos trazos, ya indican al lector el escenario en dónde se encuentra la protagonista: unos árboles para un bosque, una cama para un dormitorio, unos pupitres para un aula… De ponerle alguna pega al apartado gráfico, sería la portada, por parecer antes la de un manga erótico que la de una historieta como la hasta ahora señalada.

En conclusión, si os apetece una obra divertida y con la que pasar una tarde entretenida descubriendo sus múltiples finales, dadle una oportunidad a Nikuro, la guerrera de los sueños. Podéis haceros con ella y sus 156 páginas a un precio de 6€ en un evento al que acuda su creador.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Simonloko durante la Japan Weekend de Madrid de septiembre de 2018. ¡Gracias de nuevo!


domingo, 5 de enero de 2020

Segundas partes que también fueron buenas

En la reseña de hoy toca hablar de diversas segundas partes de sagas cuyos inicios ya se trataron previamente en este blog y que dejaron más que buen sabor de boca al que esto escribe.


En Bella Muerte: El oso, de Kelly Sue Deconnik (http://kellysue.tumblr.com/) y Emma Ríos (https://www.facebook.com/emma.rios?fref=ts), las parcas Ginny y Alice tienen una nueva misión: deben acudir a la Francia de 1918 y, en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial, rescatar a Cyrus, el hijo de Sarah, a estas alturas una anciana a punto de morir que ya solo ansía ver a su hijo antes de partir más allá. ¿Llegarán ambas a tiempo o será Cyrus otra de las presas de la parca de la guerra?

En esta segunda parte de Bella Muerte, Deconnik mantiene el toque: si bien se pasa del western al género bélico con sus trincheras, bombardeos, asaltos de infantería y ataques con gas, no llega a perderse en ningún momento el elemento onírico y hermoso a la par que terrible de la anterior entrega. Algunos personajes siguen en la misma tónica que la primera parte, tal y como Ginny, mientras que otros muestran una evolución, tal y como Alice o Cyrus, mientras que otros nuevos, como el entrañable soldado francés que combate codo con codo con los la tropa americana de la que forma parte el hijo de Sarah, también se harán memorables. Emma Ríos sigue con el buen hacer demostrado en la primera parte, logrando estampas de la Gran Guerra que combinan a un mismo tiempo realismo con irrealidad: uniformes, armas, aviones, máscaras antigás, parapetos y la tierra de nadie se dan la mano con caballos fantasmales y una guerra prácticamente tangible, llena de nervios o raíces que se alimentan de tanta lucha y mortandad, y todo ello llevado a cabo de forma elegante y sobria.

Vamos, que para los admiradores de la primera parte de Bella Muerte, pese al cambio de escenario y en cierta manera de tono, la segunda será más que recomendable. Astiberri se vuelve a encargar de ofrecer esta entrega, por 18€ y con 160 páginas entre las que se incluyen, además de la historia en sí, algunos extras sobre la misma. 


En Likantro Furioso, de Pablo Rodríguez (https://www.facebook.com/pablomarianorh), el semidiós Likantro ha dejado de lado el mundo divino para convivir con los mortales: ha sido aceptado como uno más en el reino de Alurcnia y con buena posición entre sus dirigentes, pese a tener pesadillas relacionadas con sus orígenes. Pero todo esto se tambaleará por dos motivos: la aparición del corazón y el hacha de Ieredo, dos poderosos artefactos místicos, y el amor que empieza a sentir hacia la reina Vian.

Pablo Rodríguez vuelve a brindarnos un mundo de fantasía clásica, pero con la novedad de cierta carga artúrica por detrás. Así, al igual que en el primer número de Likantro, asistimos a peligros de origen ultraterreno,  pero también a otros más mundanos, con intrigas palaciegas e infidelidades amorosas que pueden desmoronar reinos, con un sentido trágico del destino del protagonista. El dibujo ha experimentado una notable mejora de un capítulo a otro, con unos personajes mucho menos rígidos y mucho más naturales en la postura; las tintas, por otra parte, siguen siendo sobresalientes y los diseños de los personajes están muy logrados, con algunos tan grotescos como Ark-Lak y otros tan elegantes como la capitana Gladia.

En conclusión, que si os gustó el primer número de las desventuras de Likantro, también haceos con el segundo, a través de Neuh y con 52 páginas a un precio de 3,50€.


En Telémaco 2: En las puertas del infierno, de Kid Toussaint (https://www.facebook.com/tkid.toussaint) y Kenny Ruiz (https://www.facebook.com/kennyruido), Telémaco, Policasta, Céfiro y Nadie llegan a la isla de Circe mientras deambulan por los mares en busca de Ulises. Y si bien no encuentran al rey de Ítaca, sí que dan con Casífone, hija del monarca y de la bruja que domina la isla. Tal vez la hermana de Telémaco ayudé a este a superar varios escollos del viaje con su magia…

La particular visión de La Odisea de Toussaint y Ruiz sigue avanzando con buen ritmo y por medio de los dos ejes ya vistos en el primer tomo: el viaje del heredero de Ítaca en pos de su padre y la invasión mirmidona del territorio helénico no subordinado al heredero de Aquiles. Mientras que la trama del segundo eje es particularmente seria, la del primero está más equilibrada entre lo aventurero y lo humorístico. La comicidad funciona unas veces sí, otras no: la broma de Escila y Caribdis, en un momento que debía ser de excepcional peligrosidad, saca bastante del relato, mientras que, por otra parte, el chiste final con las sirenas es impagablemente divertido. La trama geopolítica está muy bien llevada y se barrunta un misterio tras ella bastante intrigante. La bajada al Hades, por otra parte, se lleva con la seriedad que se merece y con ciertas reflexiones bastante válidas sobre la guerra de Troya. Y aquí es dónde resaltan mucho los lápices de Ruiz, tanto por su manera de ordenar las viñetas en los infiernos helénicos como por el diseño de Perséfone, sin olvidar toda la escena de entrada en el reino de ultratumba, todo ello complementado de maravilla por los colores de Noiry.

Las peripecias de Telémaco y los estados griegos evolucionan más que favorablemente en este segundo número, también de manos de Dolmen Editorial, constando de 64 páginas y con un precio 15,90€.


En Polar: Ojo por ojo, de Víctor Santos (http://victorsantoscomics.blogspot.com.es/)), Christy White ha recibido una paliza y sido arrojada a las heladas aguas árticas; y pese a todo, ha sobrevivido. Rescatada por un ya retirado Black Káiser, Christy curará sus heridas físicas y mentales mientras prepara su venganza contra aquellos que la quebraron y la dieron por muerta.

Tras los sucesos de Surgido del frío, Víctor Santos continúa con el mundo criminal y sanguinario de Black Káiser, pero sin ser este el protagonista del presente tebeo, sino el maestro de la figura principal. La venganza de Christy contra sus agresores, por otra parte, es tan espectacular como cabría esperar: combates con coreografías tan dinámicas como bestiales y con mucha casquería de por medio, con un efectivo uso de la triple paleta de blanco, negro y rojo para hacer las viñetas todavía más impactantes. La reconstrucción de los recuerdos de la protagonista , además de estar bien dosificada, está muy bien ilustrada, al partir la imagen entre lo realista y lo caricaturescamente siniestro, y contribuye a no romantizar en absoluto el mundo del crimen, algo de lo que también se encarga más que bien la narración en sí. El apartado gráfico, además de ser más que positivo por todo lo ya comentado y por su gran uso de las sombras, también destaca por algunos guiños visuales, ya sean los dedicados a Bruguera o los todavía mejores homenajeando a Steve McQueen o Charles Bronson.

En definitiva, si os gustó el primer número de Polar, no dudéis en haceros con el segundo, también editado por Norma Editorial, por 19,50€ y con 168 páginas entre las que se incluyen un par de historietas cortas sobre dos de los personajes del comic.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Planeta Manga: mis historias favoritas del primer tomo

En la reseña de hoy toca hablar del primer volumen de Planeta Manga, revista española que, número a número, nos irá trayendo distintos tipos de historietas manga de géneros que van desde la fantasía y la ciencia ficción a la aventura y el romance, unas veces con historias autoconclusivas (ocho en este tomo) y otras con tramas que se alargan muchos capítulos (seis en la presente publicación).


Para empezar por las serializadas, en Gryphoon, de Luis Montes (https://www.facebook.com/luis.montes.1806), Noha es una efreet que quiere ingresar en Gryphoon, cuerpo de élite dedicado a combatir a los eckhos, monstruos sumamente destructivos. Pero no será este un desafío fácil, pues se tendrá que enfrentar, además de contra otros muchos candidatos, a los prejuicios que hay contra su pueblo…

Luis Montes demuestra aquí un conocimiento del shonen más que bueno: protagonista con un gran reto por delante, peleas con buena dosis de elemento fantástico, mundo imaginativo, importancia de la amistad y del pasado, combinación de épica y humor, algún que otro misterio… En este primer capítulo, ya hay un grupo protagónico bien formado, llamativo y heroico: Noha con sus ansias de superación, el apacible y al mismo tiempo fiero gigante Anthorxa y Keats con su pico de oro…  Muchas ganas de saber cómo continúan las aventuras de este trío.


En Good game!, de Blanca Mira (https://twitter.com/Shirayukihimeh) y Kaoru Okino (https://twitter.com/Pencilness), la madre de Yuki, en su lecho de muerte, le confesó a esta que tenía un hermano secreto. Y la mejor manera de conocerle es a través de un concurso de videojuegos en dónde participa. Pero para tal fin, solamente puede contar con la ayuda de su viejo amigo Enishi, un programador que lleva sin trabajar varios años tras un accidente que le dejó sin padre y sin mano derecha. ¿Logrará Yuki convencer a su viejo amigo?

Pese a que su historia es un poco enrevesada, destaca Good game! por dos motivos: sus buenos golpes de humor (ya sea en lo verbal, en lo visual o en una combinación de ambos ámbitos cómicos) y por su parte sentimental, por la manera de tratar la amistad y la superación de la fatalidad. Lo respectivo a la creación de videojuegos está por ver si las autoras lo abordarán desde un punto de vista realista o paródico e hiperbolizado en los siguientes capítulos, pero sea de una forma u otra, y con un concurso competitivo de por medio, ambas opciones pueden dar mucho juego.


En La historia del manga y La historia del manga en España, ambas dibujadas por Marian Company (https://www.facebook.com/divineandprofane), pero la primera con guión de Marc Bernabé (https://twitter.com/marcbernabe) y la segunda con guión de Oriol Estrada (https://acdcomic.es/oriol-estrada-rangil.htm), muestran la andadura del manga en distintos planos dentro de un marco narrativo. La primera de las historietas lo hace desde un punto de vista empresarial, con la llegada de un nuevo trabajador a una editorial especializada en manga. La segunda, por su parte, lo hace desde el punto de vista de un consumidor con quien muchos que vieron llegar a España, durante su infancia, Dragon Ball, se sentirán identificados. Ambas son lecturas amenas, didácticas y entretenidas, ideales para saber más del tema.



Ya pasando a las historias cerradas, en Marchitado Lionel, de Marta Salmons (https://www.artstation.com/mpluss), un oficinista se ve ascendió dentro de su empresa. Sin embargo, el susodicho no está tan contento como cabría esperar.

Esta es quizás la historia más madura del presente número de Planeta Manga. El hastío y el tedio de alguien que no hace bien su trabajo por apasionarle, sino para ganar dinero, será algo con lo que muchos se identificarán. Ahí el dilema en la sinopsis más arriba descrita. El tramo final del tebeo en la bolera, por otra parte, transmite muy bien la metáfora pretendida y que da título al manga, además de quitar en cierta manera el mal sabor de boca de las primeras páginas.


En Soulmate, de Lorena Calderón (https://www.facebook.com/lorena.calderonmaldonado), Lili es una niña pequeña a la que le cuesta mucho hacer amigos hasta que un día conoce a Gotan.

Historia sobre la soledad y la amistad con un giro final que no dejará a nadie indiferente. Las viñetas son premeditadamente dulces, algo que está fríamente calculado de cara a manejar al lector. Y no digo más para no estropear sorpresas.


En La bruja, de Santi Casas, una niña es enviada por sus padres a la cabaña de una hechicera para que encuentre su lugar en el mundo.

La bruja es quizás la historia corta que más me ha gustado del presente tomo: su estructura cíclica o circular, su reflexión sobre la vida y la muerte, una protagonista con presencia, un trasunto de Imperio Romano de fondo, un dibujo cargado de fuerza, un desenlace inteligente… 


En Neko GRL, de Ana Oncina (https://www.facebook.com/profile.php?id=100000674748228), Kuro es fan acérrima de Neko GRLS, grupo musical que va a dar un único concierto en Tokyo… con tan mala suerte que ella es de Osaka. ¿Conseguirá ver a sus ídolos pese a todo?

Esta historia es bastante sencilla, pero deja al lector muy satisfecho a la hora de acabarla. Su manera de abordar el costumbrismo o los problemas monetarios de la gente de a pie, verse reflejado uno mismo, el tono amable y simpático, la conexión entre aquellos que comparten una misma afición… En definitiva, buen rollo.


En Heart Piece, de Numoris, dos hermanos sobrellevan los problemas de la casa mediante la música.


Historia dulce y sin diálogos, muy meritoria por transmitir tanto sin necesidad de ellos, es decir, la capacidad del arte de llevarnos a otros mundos y realidades. 


Y esto solo mencionando algunas de ellas, es decir, las ocho que más me han gustado de todo el catálogo ofrecido, aunque no descartó que en el futuro las historietas que no me han convencido o llamado especialmente la atención acaben por despertar mi interés.


En conclusión, Planeta manga es una iniciativa interesantísima y que puede dar lugar a todo tipo de historias que atrapen a un público con todo tipo de gustos. Y el formato no podría ser mejor: 320 páginas, con un papel más que correcto, por tan solo 4,95€. Y en enero sale el segundo número, que a buen seguro un servidor no se perderá.

domingo, 22 de diciembre de 2019

Libros de ilustraciones varios: bestiarios

Hoy toca triple reseña, dedicada esta a varios fanzines que contienen en sus páginas ilustraciones de temática de lo más diversa, pero con algo en común: todos son bestiarios.

En Scales, de María Valentina Grases (https://twitter.com/mvpurplespot), se muestran al lector una colección de reptiles de lo más variados, ya sean de carácter humorístico o macarra, o de aspecto más antropomórfico o bestial según el caso. Los diseños son muy llamativos y entran rápidamente por los ojos, tanto por su estética cartoon como por su expresivo lenguaje corporal y su vivo coloreado.






En Abyss, de Laura Gutiérrez (https://twitter.com/LadySuuke), tenemos un bestiario criptozoológico sobre bestias habitantes de los abismos marinos. Todas estas criaturas oceánicas guardan en común tener un punto realista en su anatomía y un aura siniestra alrededor. El aspecto de los peces (y del molusco) de estas páginas, combina por tanto documentación con imaginación, ayudando a todo ello el coloreado, a un mismo tiempo brillante y sucio. A mejorar: el uso de sinónimos en las descripciones de los animales, puesto que se repiten mucho algunas palabras como “inusual”, “monstruoso”, “mutación” o “peligroso”.



En Monstruos mentales, de JaketiPaleto (https://www.instagram.com/jaketipaleto/), nos encontramos con un catálogo bastante elaborado de enfermedades mentales. Estas, que aparecen en número de quince, vienen acompañadas de una definición y descripción junto a sus causas y consecuencias, buscando el autor con ello darlas a conocer a todos aquellos lectores que quieran saber más sobre los males de la mente. Y, además de por lo clínico, lo logra de otra manera, con ilustraciones que transmiten muy bien el malestar de cada víctima de la enfermedad, con un carácter premeditadamente siniestro y angustioso.



viernes, 20 de diciembre de 2019

Crónica del Salón del Cómic de Zaragoza 2019

Hoy toca hablar sobre mi paso por la edición XVIII del Salón del Cómic de Zaragoza en la jornada del sábado 14 de diciembre, aunque no sin antes volver a agradecer a su organización el pase de prensa que tuvo a bien volver a concederme.


El evento abrió puntualmente a las 11:00, aunque los acreditados podían acceder previamente al mismo de Auditorio de Zaragoza para coger sus pases. Si no se estaba entre estos últimos, dos colas había para acceder a la feria: la de aquellos que tenían pendiente adquirir su entrada y la de aquellos que ya la habían conseguido en preventa, con la segunda siendo considerablemente más rápida y corta que la primera.  


Ya en el evento propiamente dicho, había tres pasillos, cada uno de los cuales tenía filas de puestos a ambos lados, lo cual daba lugar a seis hileras de puestos de distintos tipos: editoriales, librerías y fanzines. De esta manera, predominaban por mucho los tebeos a figuras y coleccionables relacionados con el comic o no (tal y como los funkos, por poner un solo ejemplo).



Ya dado el pistoletazo de salida, la gente fue poco a poco llenando el evento. En primer lugar, me decidí a echar un ojo a Drakul Editorial hasta que empezasen las sesiones de firmas con horarios ya planificados en mi agenda. Afortunadamente, allí ya estaba Javier Ara, y entre que repasábamos Atraco a mano alzada, me estuvo dedicando y comentando sus dos nuevas obras: La gran batalla de los Gusis y Dark Investment, ambas muy distintas entre sí y de la previamente citada. 



Sobre las 11:30 me acerqué al escenario de las firmas, con tan buena suerte que era el segundo en la fila para José Fonollosa. Mientras me dedicaba Vampi, estuvimos comentado sobre el mundillo del comic español en particular y general, así como sobre las múltiples bromas de las redes sociales entre él y Jordi Bayarri. 


Segundo objetivo marcado por horario en el calendario: Juan Torres. Y a eso de las 11:40 me dirigí a Karras Editorial para tal fin. Una vez más, el segundo puesto, pero la espera se pasó en un suspiro y entre que me dedicaba Apocalypse girl, hablamos sobre la serie de Virtual Hero y su futura segunda temporada, además de sobre cómo le había hecho cambiar su forma de orientar sus obras al público adolescente. 



Con el tiempo de mi parte, me acerqué a la charla-taller de Julia Madrigal y Diego Núñez "Del guión a la página final", conferencia bastante cómica e interesante sobre el proceso de creación de los cómics desde el esbozo mental de la página hasta su total ilustración, con una página a ilustrar por cada asistente sobre el enfrentamiento entre dos magos.




A eso de las 12:10 le tocó el turno al stand de Dibbuks y a la autora Laura Suárez presenciar mi llegada. Mientras esta autora me dedicaba Los cuentos de la niebla, estuvimos comentando sobre leyendas y folclore español, colándose en la conversación las inquietantes Schnabelperchten también. 




El Salón del Cómic de Zaragoza es ante todo un evento familiar en donde todo el mundo, sin importar su edad, puede disfrutar. Los niños, naturalmente, también tienen un importante hueco: talleres de dibujo, cuentacuentos... Magic 4 Smiles, asociación benéfica más que loable, llevó a la feria a varios cosplayers caracterizados como héroes de la talla de Ladybug, Cat Noir o Spiderman.




Continúe con mi deambular hasta la mesa de Sally Books, ubicación dónde me reencontré con Manu Gutiérrez, autor que me dedicó La invocación de Ion, para que poco después César Herce hiciera lo poco con Invierno índigo



Jordi Bayarri sería mi siguiente objetivo, con el susodicho gozando de numerosas visitas por parte de un gran gentío que iba desde niños en busca de sus tebeos sobre científicos hasta veteranos seguidores de Entre tinieblas. Yo, uno de estos últimos, además de conseguir el noveno número de esta colección, también me hice con su Calzador de mesas y su tercer sketchbook, obteniendo además de regalo un comic sobre sus peripecias escocesas. 



Antes de partir a comer, me dirigí al puesto de GP Ediciones, ya que desde Sally Books se me había recomendado encarecidamente darle una oportunidad a Subsuelo, de Víctor Solana. No le costó a su creador mucho convencerme para adquirir el tebeo. Y hecho esto, tocó pausa en el salón para descansar y comer de 14:00 a 17:00.




Terminada la pausa, el evento volvió a seguir funcionando a pleno rendimiento. El público siguió acudiendo en gran número a la cita, y pese a que las colas doblaron esquinas y subieron escaleras, avanzaban a un ritmo relativamente bueno. Eso sí, es de justicia dar una explicación a esto: la organización se tomó muy en serio no rebasar el aforo permitido, respetando en todo momento la legalidad vigente.




Empezó mi turno de tarde visitando el puesto de NEUH, pues me había puesto por meta dedicar las últimas horas del sábado a fanzines y autoeditados. Cayeron así, en este primer encuentro, tebeos como Loose Canons y relatos como Shattered Tales u Horizonte 6, todos ellos dedicados. Tocaría esperar para obtener rúbrica en Basakume, pues su autor todavía tardaría en llegar unas horas por compromisos varios. 


Según iba hacia tierras fanzineras, reparé en editoriales que hasta el momento me habían pasado por debajo del radar: Nuevo Nueve y  Amaníaco. En la primera me hice con La casa de la playa y en la segunda con Capablanca, con firma de Joan Mundet incluida




Además de hacerme con varias cosillas en el stand de A. C. Puig, mientras me dedicaba los tomos y charlábamos sobre videojuegos, aproveché para hacer la foto que de este Darth Nihilus que más abajo podéis ver, por ser posiblemente el cosplay que más me gustó de todo el evento.




Tras conseguir superar la zona del escenario principal, rodeada como estaba por los fans del k-pop, llegué a la zona de exposiciones, también habilitada hábilmente como zona de descanso con mesas y sillas e incluso una pequeña cafetería para aquellos que quisieran un respiro y un refrigerio. 




Otra conferencia se avecinaba: la de los autores españoles en América, con David Rubín, David López e Iban Coello (este último como sustituto más que digno de un ausente Carlos Pacheco). Fue esta una charla muy divertida y animada en todo momento, pues pese a tratarse temas serios como verse superado en la entrega de páginas por la saturación y esfuerzo, se hizo en todo momento desde una perspectiva bastante amable.


Justo antes de irme, tuve la suerte de coincidir con Ikan, ilustrador de Basakume, dibujante que me haría un boceto en su tomo sobre la mitología vasca.



Y ese fue mi paso por el Salón del Cómic de Zaragoza de 2019. El evento sigue siendo maravilloso, un faro cultural que ilumina el mundo de los tebeos. Pese a no haber estado en todos los salones patrios, sí que he estado en los de Avilés, Barcelona, Ciudad Real, León, Madrid, Valladolid y Zaragoza, y creo no equivocarme al decir que este último es el más completo, divertido e incluso entrañable: muchísimos autores con muchas editoriales ofreciendo su arte a los interesados, muchas actividades, conferencias y talleres, con una organización atenta, responsable y que disfruta con los tebeos.

¿Puntos a mejorar? Si bien solo se me ocurren dos cosas, ambas están muy supeditadas al Auditorio de Zaragoza: la ausencia de ropero y las colas exteriores. La primera es una nimiedad y tiene que ver con el frío zaragozano de diciembre frente al calor interior; no es que sea un problema serio, ni mucho menos, pero sí un poco incómodo. La afluencia de público ya es otro asunto de más gravedad. De momento, pese a tener las colas una longitud seria, avanzan lenta pero constantemente, con quizás una hora de espera para los casos más extremos. Ahora bien, la organización debería ir pensando en como enfrentarse a ellas si el evento aumenta de notoriedad nacional, algo más que probable dada la calidad de esta cita cultural.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Objetivo Hedy Lamarr, de Ricardo Vilbor y Ángel Muñoz

En la reseña de hoy toca hablar sobre Objetivo Hedy Lamarr, tebeo que cuenta al guión con Ricardo Vilbor (https://www.facebook.com/ricardovilbor) y al dibujo con Ángel Muñoz (https://www.facebook.com/profile.php?id=100009375208144).


Hedy Lamarr, famosísima actriz de la Edad Dorada de Hollywood, está en el punto de mira del Tercer Reich: varios espías nazis son mandados en su busca para asesinarla. Con la única protección de la agente Smith del OSS, Lamarr deberá descubrir qué motivos hay tras su persecución y, mientras esquiva balas, sobrevivir.

Hedy Lamarr es una figura ciertamente llamativa: una de las glamurosas actrices del cine clásico e inventora de todo tipo de artilugios para mejorar el día a día… y entre ellos, la conexión inalámbrica que acabaría dando lugar al moderno Wi-Fi. Y justo aquí radica el meollo de este tebeo, por la necesidad que tenían los barcos aliados de vencer a los submarinos nazis en los combates navales. La inventora, junto al músico George Antheil, descubre la manera de lograrlo… y la Abwehr (u Organización de Inteligencia Militar Alemana), debe impedirlo a toda costa. Con estos elementos se crea una buena obra de género negro, con espías, tiroteos, la duda sobre en quién confiar o no, pasados turbulentos que regresan… Y todo ello con una protagonista excepcional, bella, inteligente y elegante frente a unos villanos que, pese a cumplir con su papel de antagonistas resultan, con un par de excepciones notables, personajes bastante maniqueos. Y, pese a que alguna que otra revelación se ve venir, el tebeo cumple con su función de homenajear y dar a conocer a Lamarr dentro de una situación ficticia, pero dentro de un plano real y verosímil.

Respecto al dibujo, Ángel Muñoz sigue llevando al papel el estilo pin up ya visto en La traición sabe a oro negro o Solo los muertos no hablan, pero evolucionando a mejor: mujeres que al mismo tiempo desprenden fuerza y atractivo, escenarios llenos con el encanto de los platós de cine, brutales persecuciones en coche, tiroteos en los que las posibilidades de morir son muy reales, un coloreado suave y que entra rápidamente por los ojos (gracias a la buena mano de Abel Pajares), los 40 vistos por su vestimenta, tecnología, peinados… En definitiva, una delicia visual en donde se mezcla lo elegante con lo violento.


En conclusión, si queréis descubrir quién es Hedy Lamarr o saber más de la susodicha, no dudéis en disfrutar de esta aventura suya. Podéis conseguirla de manos de Grafito Editorial por un precio de 16€, incluyendo entre sus 96 páginas, además de la historieta en sí, algunos extras, tal y como el proceso de creación del comic.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Ángel Muñoz durante el Cómic Barcelona de 2019. ¡Gracias de nuevo!