miércoles, 7 de diciembre de 2016

Crónica de Expocómic 2016

Hoy toca crónica sobre el Expocómic de Madrid, el último con esta denominación por haberse ya rebautizado el evento como “Heroes Comic Con”. Para los que no asistieron o no están informados sobre lo que pasa entre las bambalinas del evento, lo primero que hay  que decir es que la Asociación Española de Amigos del Cómic ya no lo dirige. Esto se debe a que, tras el importante incremento de público de los años anteriores, hubo de pasarse la feria de la Casa de Campo a IFEMA, pasando a ser desde ese momento la dirección del salón del cómic madrileño ocupación de Easyfairs.

Sábado 3


Un servidor, atendiendo antes a la obligación que la devoción, no pudo personarse en la feria hasta las 15:00. Ya en la recepción de IFEMA, presenté la entrada electrónica (no me concedió en esta ocasión el evento pase de prensa) y me fue canjeada por una pulsera con la que poder transitar por Expocómic. Debido a que mi primer objetivo de la tarde eran los miembros de Studio 00 Cómics a las 16:00, me puse a explorar el recinto con tranquilidad tras coger en Información boleto para la sesión de firmas de las 17:00 para Ramón F. Bachs. El evento estaba razonablemente lleno, aunque no hasta el punto de impedir a uno moverse con comodidad y sin chocarse con el resto de público. Una de las primeras áreas en que me fije era la dedicada al rol y a los juegos de mesa, con numerosas partidas de muestra para deleite de los asistentes.


Aprovechando que todavía quedaba un rato para las 16:00, y que aún no había recorrido ni mucho menos por entero el Pabellón nº 3 de IFEMA, decidí dar un paseo por el Artist Alley para ver que ofrecían los artistas allí situados. En una primera pasada, cayeron en mí poder tanto uno de los marcapáginas de Verónica Rufo como un ejemplar dedicado de Talia la brujita y el espejo, cuento ilustrado por David Agundo.


Tras estar un rato de charla con ambos, seguí merodeando por el pabellón hasta dar con el puesto de Zukate Cómics, lugar donde obtuve al poco las dedicatorias de Ertito Montana y Roberto Corrotto en Sicarios y Tigre Callejero.


Hecho esto, continué mi particular periplo a través del evento cuando de repente me topé con la Book Zone, o lo que es lo mismo, la zona donde Easyfairs había ubicado a buena parte de las librerías y a algunas de las editoriales que habían acudido a la cita. Si bien por una parte admito que me gustó bastante que en este Expocómic hubiese más librerías de lo habitual con respecto a otros eventos comiqueros madrileños, no así su ubicación, entre unas vallas metálicas con forma de herradura, que más que parecer invitar a entrar sugería querer dejar la zona vedada. En cualquier caso, indagando, avisté rápidamente dos puestos siempre recomendables: el de El Vosque y el de Ediciones Babylon. En el primero le adquirí a Laurielle el tebeo de Arded, Maderos, Arded comentando con ella mientras lo firmaba, entre otras cosas, lo sorprendido que me había quedado (como casi todo su público webcomiquero) de la facilidad con la que morían personajes dentro de la obra.  En el segundo, y aprovechando que estaba Javier Bolado, compré Eraide. La canción de la princesa oscura, cayendo en esta novela ilustrada firma y dibujo.





A tiro de piedra de la Book Zone se hallaba la zona de firmas de los autores del Expocómic, lugar a donde me dirigí para no perder mi turno. Iba yo muy ufano con mi ticket con el número 2 cuando descubrí en la fila que la organización había hecho por despiste dos listas para Ramón F. Bachs, con el consiguiente caos de los que hacían cola para él. Al final el problema se resolvió con una mezcla de buena voluntad y sinceridad de los que allí esperábamos, reconociendo un servidor que había llegado por la tarde, frente al resto de los que estaban a la expectativa, de tal modo que me tocó el quinto puesto de la fila. Mientras esto pasaba, ya empezaron a llegar los autores a los que les tocaba firmar siendo, naturalmente, Bachs uno de ellos. Finalmente me tocó el turno, obteniendo de este jovial dibujante una rúbrica en su prácticamente recién salido de imprenta Manticore integral.


Tocó volver a hacer una breve incursión en la Book Zone, tanto para obtener Valios de Andreu Ponsirenas, como para charlar un rato con Henar Torinos ahora que se encontraba en Ediciones Babylon y, además, comprarle a Carlos Peinado su versión de La Odisea en tebeo. Acto seguido, volví a la sesión de firmas del Expocómic, obteniendo una boceto rápido in extremis de Agustín Padilla dentro de Borderlands: Orígenes.


La siguiente sesión de firmas empezaba en breve, con quien estas líneas escribe teniendo sus miras puestas en Belén Ortega, mas no teniendo número no quedaba sino esperar a que terminasen primero los que si lo tenían. Para aprovechar el tiempo, regresé al Artist Alley y adquirí Cuaderno de acuarelas Vol. 2 de Clara Saetiz, no faltando con la dibujante coloquio sobre la estupenda serie de televisión Steven Universe.


Paseando por el recinto para volver a la sesión de firmas orquestada por la organización, pude comprobar que Star Wars, sobre todo a raíz del cercano estreno de Rogue One, tenía una presencia importante dentro del evento a través de la Legión 501, numeroso cosplay, un gigantesco tráiler de la ya citada película, y multitud de actividades, como clases de esgrima sith a cargo de Ludosport Madrid.



Cerca ya de la ansiada firma de Belén Ortega, tenía delante de mí a cinco personas, haciéndose la espera mucho más llevadera hablando con el resto de gente del lugar, como es habitual en este tipo de eventos. Finalmente llegó mi turno, obsequiándome la ilustradora con el precioso dibujo que veis debajo de estas líneas en mi tomo de Pájaro Indiano.


Poco más hice aquel día dentro del Expocómic, con la notable excepción de comprar Monster x Monster en Fandogamia y pasar un divertido rato con Rubén Solas y Manuel Torres allí hablando de Great Punk Dogs y Team Skull. Hecho esto, regresé al hogar para descansar de cara al siguiente día del evento.

Domingo 4

El domingo, al contrario que el sábado, pude asistir al evento desde primera hora de la mañana, es decir, a eso de las 9:00. Aunque había en un principio poca gente por la lluvia, lo temprano de la hora y el hecho de ser domingo, se iría llenado el pabellón poco a poco. Al igual que el día anterior, una de las primeras cosas que hice fue coger número para firmas en Información, teniendo la suerte de ser el nº 1 para Kenny Ruiz. En el puesto del FNAC, que además de la tienda propiamente dicha tenía una muy agradecida comiteca para todo aquel que quisiera sentarse a descansar y leer un rato, tuve la suerte de encontrarme con el dibujante Luis Rodrigo Duque. Con él estuve conversando largo y tendido de forma muy animada de temas que iban desde Batman hasta los cambios que se apreciaban con el cambio de organización dentro del Expocómic. Junto a él, y dando una vuelta por el recinto, topé con algo que no había visto el día anterior: el puesto con los tebeos de regalo para los asistentes, un detalle que el Expocómic de este año todavía ha conservado.


Como todavía no había podido echarle un ojo, me dirigí cuando me despedí de Duque hacia el stand de Sistema D13 Y Crónicas de PSN, aprovechando que estaban allí tanto Joan Tretze como Andrés Palomino, para que, entre muchas risas, me dedicasen, respectivamente, El sistema D13 ¡Crítico! y ¡Por Crom! Aventuras de un heavy rolero.    


A continuación, me sumergí dentro las exposiciones de esta edición. Para quien esto escribe la más interesante era la que homenajeaba El Quijote para rendir tributo a Miguel de Cervantes, aunque no dejaba de haber por ello otras también muy apetecibles, como la dedicada a cómics que cambiaron el mundo o la de Laura Santolaya.



Tras recrearme la vista con aquellos cuadros enmarcados, me aproximé una vez más al Artist Alley, cayendo en mi poder Sam Hain, de Lobón Leal y Skisser, de M. Red Racoon, aprovechando para charlar un rato con ellos y otros artistas como Noiry, Olaya Valle o David Pérez.


Quedando solamente un cuarto de hora para la sesión de Kenny, me personé en su cola a eso de las 11:45, pasando el rato comentando sobre la obra de este autor con el resto de gente a la espera de obtener un dibujo suyo. Llegado Ruiz, con la jovialidad que le caracteriza, me dedicó el segundo tomo de Dos Espadas para Álvaro, lo menos que yo podía hacer para agradecerle su utilísima ayuda en las Jornadas Comiqueras.


Quedaban así más o menos cumplidos todos mis objetivos de este Expocómic, aunque no por ello me marché todavía del evento, por el cual todavía andaría un rato, tomando alguna foto y disfrutando lo que ofrecía. De esta manera, en el escenario principal, tuve la buena suerte de escuchar en un pequeño concierto al violín de la orquesta Final Fantasy Distant Worlds tocando Suteki Da Ne, preciosa pieza de Final Fantasy X.


Reflexiones y conclusiones  

Si bien este Expocómic, sobre todo si se compara esta crónica con las otras realizadas en el blog, puede dar la impresión que siguió la estela de las anteriores ediciones, hay que señalar que no fue así. De esta manera, si bien hubo añadidos importantes, como el gran stand desplegado por ECC, hubo a su vez ausencias dolorosas, tal y como las de las editoriales Aleta o Dibbuks, almas del evento en galas anteriores, o tiendas como Omega Center, ofreciendo aquellas al público no solamente tebeos, sino también sesiones de firmas con los autores que los crearon. Y es que Easyfairs ha tenido importantes desplantes con estas instituciones comiqueras, lo que explica su ausencia de la feria. El trato a unos cuantos autores no ha sido mejor, ya que varios de ellos no fueron a Expocómic, o tras ir han declarado por las redes sociales que mucho debe cambiar la cimentación del nuevo evento para que ellos regresen.


Pese a estos tristes incidentes que Easyfairs debería cambiar cuanto antes para devolverle el lustre perdido al Expocómic, un servidor debe reconocer que se lo pasó una tarde y una mañana de lo más entretenidas. De hecho, quien haya leído la entrada entera habrá visto que apenas estuve ocioso, siempre con alguna sesión de firmas a la que acudir. En este sentido, hay que subrayar la importancia de los autores que acudieron a la cita, ya sea para firmar en editoriales, en el stand del Expocómic, en el Artist Alley o incluso en la Zona de Fanzines. Respecto a esta última, hay que decir que la ha hecho mucho más localizable, poblada y notoria que la de la última edición de Expomanga, lo cual es de agradecer.


Muchas polémicas junto a las más arriba señaladas ha provocado este evento. Además del cambio de nombre del mismo, también su composición, pues no poco detractores argumentan que la presencia de exhibiciones de wrestling o peleas de gallos (los raperos, no los de corral), pese al entretenimiento que aportan, poco tienen que ver con el mundo del noveno arte. Esto en bastante cierto, y aunque el nuevo nombre, “Heroes Comic Con”, con ese “Comic Con”, ya sugiere por donde van a ir los tiros en los siguientes eventos comiqueros que se orquesten, también es necesario señalar que se montaron talleres de dibujo para los más pequeños e incluso charlas y clases magistrales con autores para aquellos interesados en sumergirse en el mundo comiquero, ya sea como lector o como creador.  


En resumidas cuentas, este Expocómic ha sido un evento de transición, suponiendo el relevo de la AEAC por Easyfairs. Le compete a la nueva dirección tomar en serio al comic (aparece inmerso después de todo en el título del evento), tratar como corresponde a las editoriales, autores y demás profesionales del medio, para ofrecerles a estos y a los asistentes excelentes celebraciones igual que se ha hecho en las galas de antaño. En ello les va mantenerse como un importante evento español o ser superados y devorados por las Jornadas Comiqueras del Fnac y la Japan Weekend de Madrid.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Crónica de las Jornadas Comiqueras del Fnac Callao 2016 – Viernes 2

Las Jornadas Comiqueras de Madrid tuvieron una particularidad no vista en anteriores ediciones: el viernes 2 de diciembre no hubieron de competir en atraer aficionados contra el Expocómic. ¿El motivo? Pues que este año Expómic, por su nueva organización, decidió limitar el evento a solamente el sábado 3 y el domingo 4. Dicho de otra forma: ya no había que escoger entre un destino u otro, puesto que solamente había una opción posible.

Naturalmente, de esto se deducía que el número de fans que acudirían al evento sería mayor que el de otros años. Con ello en mente, le pedí a Álvaro, viejo amigo mío, que me hiciera el favor de acompañarme al Fnac y auxiliarme en lo concerniente a obtener las firmas de ocho de los más de sesenta artistas asistentes. Personados allí a eso de las 17:30, nos pusimos a hacer cola, yo para Kyko Duarte y él para Tirso Cons con, respectivamente, los puestos tercero y segundo. Si bien las sesiones de firmas empezaban oficialmente a las 18:00, no faltaron los autores que, viendo que ya había gente haciendo fila para ellos, se pusieron manos a la obra en lo que a dibujar se refiere. Duarte fue uno de ellos. Pasaron los minutos y cuando ya quedaba poco para que me tocase, Álvaro apareció a mi vera con la primera firma de la tarde en El ojo del Diablo, tebeo de Tirso Cons.


Un rato después, ya llegó mi turno para Kyko Duarte. Mientras me dedicaba el primer tomo de Elfos, conversé animadamente con aquel ilustrador sobre, entre otras cosas, esta estupenda serie que según parece va viento en popa tanto en España como Francia, y de la que se espera que siga durante bastantes números.   


Hecho esto, avanzamos a lo largo del pasillo con la intención de topar con la mesa de algún autor del que llevase un tomo pendiente de firma. El siguiente objetivo recayó sobre la figura de Aitor I. Eraña, artista con quien estuve comentando todos los cambios que se habían producido en el Expocómic de este año con respecto al anterior mientras me dedicaba tanto Freaks como 2 Noobs & 1000 Gold.  


Entre tanto, Álvaro ya estaba haciendo cola para Colo, artista cuya mesa estaba prácticamente al lado de la de Eraña y que me dedicaría su Hoy es buen día para morir, aprovechando para hablar los tres tanto del tebeo como de música y cine.


Hasta ese momento nos hallábamos en el piso superior del edifico comercial, mas, recordando que en el piso inferior se hallaban juntas las mesas de Studio Kôsen y Alejandra M. Campos, descendimos las escaleras mecánicas para llegar hasta ellas. Mención especial merece el Fnac por esta edición con respecto a la anterior, ya que no dejó en esta ocasión ningún autor lejos del resto, sino todo lo contrario, es decir, muy bien distribuidos por los dos pisos superiores y sin marginar a unos pocos del resto. Pasé así a obtener dibujos tanto  en el manga de Olympics como en el libro de ilustraciones de Adrax Files, todo ello entre chanzas de Monstruo busca Monstruo.


Poco quedaba ya para concluir el paso de un servidor en aquellas Jornadas Comiqueras, restando volver al último piso para obtener la rúbrica de dos autores más: Pedro Camello y Jesús Cano de la Iglesia, siendo un auténtico placer hablar de Historia con ambos autores. El primero me dedicaría Guido el Negro: Destino de Sangre, mientras que el segundo haría lo propio con 1212. Las Navas de Tolosa.



Y ese fue mi recorrido por el macroevento del Fnac de Callao dedicado al mundo del tebeo. Es forzoso comentar que la organización del evento ha trabajado duro para sacarlo adelante, aprendiendo de errores pasados hasta subsanarlos y potenciando por otra parte elementos que dieron anteriormente buenos resultados. Y no solamente en la gigantesca sesión de firmas del viernes, sino también a lo largo de toda la semana, no faltando charlas y coloquios con autores de muy distinto tipo. Muestra de la buena acogida de las Jornadas es que además de haber bastantes lectores españoles a la caza de firmas, no faltaron tampoco los de otras nacionalidades, tal y como por ejemplo franceses, siendo muy interesante cambiar impresiones con ellos sobre el mundo del tebeo.


Por último, no quisiera dejar de mencionar la inestimable ayuda y compañía de Álvaro, así como la amabilidad y jovialidad de los distintos autores que acudieron al evento, ni tampoco a aquellas personas con las que conversando hacían que los ratos de hacer cola pasen volando o amistades con las que pude pasar unos fugaces momentos, tal y como con los casos de Francisco Javier Illescas, Julia Madrigal o Nari Springfield. A todos ellos, y naturalemente a la organización del Fnac, les doy las gracias por haber realizado un evento divertido y de lo más entretenido.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Fireball, de Elena Sempere

En la reseña de hoy toca hablar Fireball, comic obra de Elena Sempere (http://www.elenasempere.com/).


Yuiko ha empezado a trabajar recientemente como bailarina exótica. Tras uno de sus danzas nocturnas, su jefe le dice a ella y dos compañeras que un juerguista llamado Frankie quiere pasar una noche con las tres. Lejos está Yuiko de saber que esa velada le permitirá conocer a Isaac, la antítesis de Frankie.

Aunque esta obra es precuela de Crossfire (reseña aquí), cuenta con la importante ventaja de que se puede leer de forma independiente al tebeo original. Ahora bien, el hecho de que se conozca Crossfire permite ver de donde partieron Yukio, Frankie e Isaac antes de estar involucrados en el caso de Elisabeth Hart. Es en este punto donde la autora vuelve a acertar plenamente: en el desarrollo de los personajes. La relación de Isaac y Yukio evoluciona de una forma muy convincente, conociéndose ambos poco a poco, e intimando cada vez más entre sí. No faltan en este romance malentendidos y el sentido del humor de Crossfire, pero no por ello deja de haber un toque muy íntimo y sincero entre ambos amantes del submundo. En este último sentido, quizás lo más significativo que hace la creadora de la obra sea humanizar la profesión de stripper, demostrando que Yukio es algo más que un trozo de carne, es decir, un ser humano con sentimientos.

Respecto al dibujo, sigue en la línea de Crossfire, aunque hay que decir que la parte violenta y sanguinaria desparece en la precuela, y aquí solo impera lo erótico y lo humorístico. No faltan por ello sensuales desnudos (tanto masculinos como femeninos), con un sutil pero decadente toque en torno a los oficios de stripper y meretriz, todo lo cual motiva que la obra no sea para todos los públicos. Lo cómico de las ilustraciones, por su parte, ayuda a reforzar los chistes de la trama, por los gestos hiperbólicos de los personajes. Como punto negativo, hay que citar la escasez de escenarios, echándose en falta unos fondos más trabajados.


En conclusión, si os gustó Crossfire no dudéis en dar una oportunidad a Fireball, particularmente si queréis saber más de Isaac y Yukio. Podéis haceros con este fanzine de 35 páginas por un precio de 4,50€ a través de eventos comiqueros a los que acuda NEUH o vía online a la propia autora a través de la siguiente dirección: http://fidjie.tictail.com/

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo la amable Elena Sempere durante el Expomanga de Madrid de 2016. ¡Gracias de nuevo!   

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El Vosque, de Morán y Laurielle – Tomo 6

En la reseña de hoy toca hablar del sexto y último tomo de El Vosque, tebeo obra de Morán y Laurielle (http://elvosque.es/authors/) que se intitula “Baile sin máscaras”. En caso de que desconozcáis la obra, id al enlace en el que hablo del primer tomo (o del segundo, tercero, cuarto o quinto, si ya sabéis lo sucedido en, respectivamente, El asesino de árboles, Cabezas visibles, ¡Voom! o Naturaleza salvaje), para no desvelaros datos de la trama:







El ejército del Otro Reino ha sido derrotado y los habitantes de El Vosque se preparan para divertirse en uno de los grandes acontecimientos del lugar: el cumpleaños del rey de los humanos. Sin embargo, la situación dista de ser tan tranquila como parece, puesto que en la sombra se ha tramado una peligrosa conjura.

Con este tomo concluye la saga que se inició con la muerte del Olmo Viejo, y lo hace por todo lo alto. Según se inicia la lectura, da la sensación que acabará de forma cómica, pero esto es solo una ilusión: si bien sigue apareciendo a lo largo de las páginas del volumen el humor tan característico de la obra, este número es quizás el más serio de los seis. Esto se puede observar, además de por los peligros a los que se enfrentan los personajes principales, por varios motivos más. Uno de los más relevantes es él que tiene que ver con la trama de Amanda y Cirano, y con la forma de aceptar cada uno sus responsabilidades, llevándose esto de forma tan realista como impecable. Pero estos no son los únicos personajes a los que se da una excelente conclusión: Acteaa, Calderilla, Cuarto, Estribano, Flora, Quent, Tarifa… también reciben desenlaces muy bien ejecutados. De hecho, prácticamente todas las tramas dejan sus cabos atados: la conspiración del Otro Reino, el asesinato del Olmo Viejo, las hijas de Gaia… y todo ello sin faltar sorpresas, como la relacionada con el rey de los humanos.


Respecto al dibujo, la mejoría de Laurielle desde el primer tomo hasta el sexto es más que patente. El aumento de nivel se puede apreciar en multitud de detalles, como la potenciación de la expresividad facial y corporal de los personajes que ya se apreciaba en las primeras páginas de la obra, pero ahora con un estilo ya plenamente consolidado. Lo mismo se puede decir con los escenarios, y pese a que no siempre aparezcan a lo largo de toda la página, también hay que decir que con salir en una viñeta ubican inmediatamente al lector en el lugar de la acción. Escenas como el baile de máscaras permite a Laurielle demostrar, además de todo lo anterior, lo que también ha ganado a la hora de ilustrar movimientos, ganando estos en dinamismo y naturalidad.


En conclusión, si os gustaron los anteriores números de El Vosque, no dudéis en haceros con el sexto también, puesto que sus páginas, como las de sus predecesores, están llenas de humor, emoción y sorpresas, pudiendo decirse de este comic que es uno de los imprescindibles del tebeo español contemporáneo. Para haceros con él, como viene siendo habitual, podéis recurrir a dos caminos. Por una parte, leerlo como el webcomic que es a través del siguiente enlace (http://elvosque.es/comic/vosque/2280/baile-sin-mascaras). Por otra, leerlo en formato físico, con 78 páginas entre los que se incluyen algunos extras exclusivos de la versión en papel.

Por último, la dedicatoria que me hizo Morán en el tomo durante el Expocómic de Madrid de 2016. ¡Gracias de nuevo!   

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Blitz Sketchbook, de José Daniel

En la reseña de hoy toca hablar de Blitz Sketchbook, libro de bocetos de José Daniel “Blitz” (https://www.facebook.com/JuseTheBlitz).


En esta obra José Daniel demuestra trabajar muy bien con dos géneros tan distintos como la ciencia ficción y la fantasía. Así, puede verse a lo largo de sus páginas una buena dosis de imaginación por parte del autor para ilustrar a personajes salidos por entero de su imaginación: lo mismo animales antropomórficos y brujas que soldados futuristas y guerreros enanos, siendo estos últimos seres sin duda los protagonistas del presente volumen por el gran número de ellos que abarca sus páginas.


Respecto al dibujo, hay que volver a hacer hincapié en los enanos, puesto que el ilustrador logra dotar a cada uno de estos aguerridos seres de un toque distintivo y personal que los diferencia del resto de sus congéneres. Gozan también estos personajes de una marcada personalidad gracias a unos pocos pero claves trazos en las expresiones faciales, ya estén representados bajo una óptica realista o una más caricaturesca o cartoon. Lo bélico tiene una marcada importancia en el tomo, tal y como se puede observar en el detalle y mimo que pone Blitz a la hora de diseñar armas, armaduras, uniformes e incluso magia. Y todo ello con un buen manejo tanto de herramientas tradicionales de dibujo como con las digitales. Mención especial merecen los escenarios de este libro de bocetos, pocos pero muy logrados y sombríos.


En conclusión, dadle una oportunidad a Blitz Sketchbook si os gustan los guerreros y soldados de todo tipo, ya sean arcaicos o de un lejano futuro. Podéis haceros con esta obra de cuidadísima edición por 15€ en caso de coincidir con el autor en algún evento comiquero.

Por último, la dedicatoria que me hizo el amable José Manuel en el tomo durante el Expomanga de Madrid de 2016. ¡Gracias de nuevo!


Publicado por Santiago Bobillo de Lucas Pinto

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Dulces sueños, de Enrique Vegas

En la reseña de hoy toca hablar sobre Dulces Sueños, el tebeo de Enrique Vegas (https://www.facebook.com/enrique.vegas.750).


A la pequeña Lili no le gusta nada tener que dormir, puesto que la atormentan siniestras pesadillas. Sin embargo, durante una noche, se le aparece en el mundo onírico Nube, una guardiana de los sueños. Esta guerrera le revelará que los peligros que experimenta en aquel mundo son tan reales como los de nuestro mundo, iniciando ambas un viaje para poner a la más joven de las dos a salvo de las pesadillas que la acechan.

Este tebeo supone una experiencia perfecta para los infantes que estén iniciándose en el mundo de la lectura por varios motivos. Uno de ellos es por la trama de la historieta, sencilla y fácil de comprender para los más pequeños, con unos diálogos claros que permiten seguirla en todo momento. Otro de ellos es la serie de mensajes positivos que se transmiten a lo largo de las páginas, destacando entre ellos la superación de los miedos, el no rendirse ante la adversidad o el ideal caballeresco de la protección de los débiles por parte de los fuertes. Tampoco puede dejar de mencionarse a unos personajes con los que será fácil identificarse por parte infantil, tanto por edad y modo de sentir con respecto a Lili, como con Nube en el sentido de espejo en el que reflejarse.

Respecto al dibujo, Enrique Vegas sigue con sus expresivos e inmediatamente reconocibles personajes cabezones, derrochando aquellos su habitual simpatía y carisma. Las escenas de lucha entre las guardianas y las pesadillas están muy bien logradas, con las primeras rebosando fortaleza y elegancia en la forma de moverse y las segundas con su aspecto inquietante y tenebroso similar a tinta. De poner algún punto negativo, sería que la obra esté en blanco y negro, pudiéndole haber favorecido en mucho al tebeo el ir en color, tanto por la excelente paleta con la que se manejó el autor en Leinad como por lo onírico del argumento. Pese a esto, el comic enamorará a los lectores por su deliciosas estampas, llenas de imaginación y aventuras.


En conclusión, si queréis una obra perfecta para iniciar a los niños en la lectura de los tebeos, e incluso para leer con los más pequeños en la cama, considerad Dulces Sueños como una excelente elección. Podéis haceros con esta obra de Dolmen Editorial por un precio de 15€, incluyendo el volumen entre sus 106 páginas extras con bocetos de los personajes.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Enrique Vegas durante el Expocómic de Madrid de 2015. ¡Gracias de nuevo!


Publicado por Santiago Bobillo de Lucas Pinto 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

El baile del vampiro, de Sergio Bleda

En la reseña de hoy toca hablar sobre El baile del vampiro, tebeo obra de Sergio Bleda (http://trazolineamancha.blogspot.com.es/).


En la Barcelona de 1996 los vampiros se entremezclan con los humanos corrientes sin ser detectados por sus presas. En este contexto tiene lugar el inesperado encuentro de Inés, no-muerta desde dos años atrás, con la vampiresa neonata Ana, muchacha cuya desaparición aparece anunciada en los tabloides y que será acogida bajo el ala protectora de su nueva mentora y amiga.    

El baile del vampiro tiene la enorme virtud de mostrar a los vampiros en su sentido más clásico, alejándolos de sus versiones más románticas y recientes: seres de ultratumba que se consideran por encima de los simples mortales, a los cuales ven como fuente de alimento, lo mismo da que sean personas inocentes que criminales neonazis. Ahora bien, Sergio Bleda también aprovecha para dar su propio toque de originalidad a los chupasangres. De esta manera, sus no-muertos no son vulnerables a los crucifijos o las estacas en el corazón (pero si a la luz solar), y aunque gozan de capacidad regenerativa, un golpe lo suficientemente contundente, como una caída desde gran altura o un disparo en la cabeza, acaba con ellos definitivamente. Pero sin duda uno de los puntos más destacables y que separa esta obra de otras del mismo género es su ubicación en la década de los noventa, con numerosas referencias musicales, cinematográficas o televisivas a lo largo de sus páginas.


Los personajes principales están muy bien logrados, con un excelente trío protagonista interpretado por Ana, Inés y Jacob y gracias al cual podemos ver las distintas perspectivas ante la naturaleza vampírica. Así, Ana muestra el horror de los recientemente malditos, provocándole verdadera aversión la sed de sangre, procurando resistirse a ella todo lo posible. Inés, por su parte, compagina su vida de estudiante universitaria con el vampirismo, lo mismo estudiando y pasando la tarde de compras que chupando hasta la última gota de sangre de sus desafortunados ligues, y todo ello no sin cierta frivolidad. Por último, Jacob, veterano de más de 250 años, es de los tres personajes citados el más alejado y cansado del mundanal ruido, relacionándose poco con el mundo exterior del alcantarillado barcelonés, aunque algo le sacará de aislamiento a lo largo del cómic. Como punto negativo a la obra, hay que citar a un par de personajes secundarios, sobre todo por lo que a ellos va aparejado: Naomi y Paul. La primera por inconsciente e incoherente, así como por servir de excusa a para dejar entrever un arma contra los vampiros a la que luego no se vuelve a hacer referencia. El segundo, pese a ser un personaje bastante interesante por su planteamiento, nunca llega a mostrar cuales son sus verdaderas intenciones y objetivos, muy alejados del simple “vivir día a día” de Jacob e Inés, siendo una auténtica pena que no se le haya desarrollado más.

Respecto al dibujo, Sergio Bleda consigue crear una historieta muy atractiva visualmente gracias a su buen dominio de las tintas, lo cual contribuye a darle un toque oscuro al volumen gracias a una muy buena labor de sombreado. Tiene el ilustrador la capacidad de crear unos personajes que pueden pasar de tener unos atributos rebosantes de elegancia en un momento dado para al siguiente ser dotados de otros de naturaleza tremendamente bestial. La violencia (junto al sexo) es un tema muy importante de la obra, con escenas tan tremendas como las de la morgue o la que tiene lugar sobre la Sagrada Familia. A propósito de esto último cabe destacar lo bien representada que está la Barcelona de la época, con unas viñetas llenas de excelentes estampas de la Ciudad Condal.


En conclusión, si os gustan las historias sobre los no-muertos, no dudéis en darle una oportunidad a El baile del vampiro. Podéis haceros con este tebeo de manos de Aleta Ediciones por un precio de 15€, incluyendo esta obra de 188 páginas diversos extras, tal y como homenajes por parte de diversos autores.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Sergio Bleda durante el Expocómic de Madrid de 2014. ¡Gracias de nuevo!


Publicado por Santiago Bobillo de Lucas Pinto