miércoles, 30 de abril de 2025

Crónica del Toledo Comic Fest 2025

 Hoy toca crónica sobre la segunda edición del Toledo Comic Fest, cita que tuvo lugar del 25 al 27 de abril de 2025. 


Iniciaba el evento el viernes a las 17:00 con la presencia de la concejala de Cultura y Patrimonio de Toledo, así como con adultos salidos del trabajo y niños que todavía llevaban sus mochilas curioseando entre los distintos puestos desplegados en la plaza de Zocodover. Hizo muy buen tiempo ese día y el siguiente, con cielo despejados y no demasiado calor, algo de agradecer. 

Empezó mi jornada con un peso fuerte como es Pedro Camello, dibujante que ya les sonará a los lectores del blog por, entre otras obras, Cruz Negra o sus tomos de Cascaborra. Y este, tan jovial como de costumbre, me dedicó sus tomos de Dragones de frontera junto con Gregorio Muro Harriet, guionista de los mismos, entre que hablábamos de qué trataría el siguiente número y me hacían caer en la tentación de comprarme Feroz

Entre tanto, los tercios españoles volvieron a desfilar por las calles de la Ciudad Imperial de manos de un grupo de recreacionistas que animaron mucho la tarde con sus actividades, entre las que se incluían representar duelos de honor o enseñar a combatir como en el Siglo de Oro al público interesado. 


Poco después tocó ir al puesto de Cascaborra y obtener dedicatoria de Jorge Esteban Urabayen en el primer tomo de Paredes. La leyenda, por hacer este dicharachero artista de colorista de su tercer capítulo. Poco después me dispuse a hacer lo mismo con Inés Rico, la cual estaba dedicando en GP Ediciones su obra El marfil de Dâshur, siendo siempre un placer ver cómo los participantes de El Taller de ESDIP van sacando obras. 


A continuación, retorné a Cascaborra para que Noelia Vega y Carolina Corvillo me dedicasen su Ana. La princesa de Éboli mientras hablábamos de Isabel I y Juana la Beltraneja. 

Con esto concluía mi paso en la feria el viernes 25 de abril, por lo que me retiré a mis aposentos hoteleros a descansar antes de volver a la acción al día siguiente. 

Ya en el sábado 26, acompañado de los berridos de unos manifestantes con unas protestas para las que ni era el momento ni el lugar y que espantaron a muchos potenciales asistentes de un evento cultural y gratuito en la citada plaza de Zocodover, fui directo a Cascaborra sobre las 10:00. Allí pude disfrutar en la segunda jornada del festival comiquero de la presencia de Miguel Babiano y Sergio Melrose mientras me dedicaban su tebeo sobre Ana María de Soto entre que hablábamos de esta y de Mulán por los paralelismos entre ambas heroínas. 

Pese a un griterío tan insolente como estridente, se pudo seguir disfrutando del bonito evento, con el público echando uno ojo en los puestos tanto para ver qué volúmenes se ofrecían como para ver que autores dedicaban sus obras, tal y como con el caso de Juan Fer Briones, que me dedicó La pitillera húngara entre que hablábamos de la Guerra de la Independencia Española. 

Como para culminar los últimos objetivos previstos había que esperar todavía hora y media, hice un paréntesis salonero para hacer una visita tranquila por el Museo del Ejército de lo más entretenida. Hecho esto, visité Unrated Comics para obtener dedicada David Braña y Ángel Bernuy la saga El Azote.

 Una última vez fui a Cascaborra para obtener dedicatoria de Iván Luna en su Desembarco de Alhucemas, esperando todavía un ratillo hasta que llegó. Hubo conato de bronca con un tipo que decía estar antes que yo y que quería que le dedicase al mismo tiempo Luna y el también presente Raúlo Cáceres; recordando cómo se le habían colado a Neovallense en la Feria del Cómic de Madrid, me negué y se hizo el orden, de tal manera que quedaba yo primero para Luna; estas discusiones nunca son plato de buen gusto y dejan mal cuerpo, pero es necesario luchar contra lo injusto. Mejor sabor de boca, sin embargo, me dejo la última firma del evento en Serendipia: el majísimo Rafael Jiménez Sánchez, que no solo me dedicó también el Desembarco de Alhucemas donde es guionista, sino las también históricas El ángel rojo y Manos blancas

Y hasta aquí mi paso por el Toledo Comic Fest del año 2025, con una segunda edición muy en el estilo de la primera: buen abanico de editoriales y autores, variedad de actividades más allá de las comiqueras (como, además de las de los tercios, también charlas o partidas de rol de Tolerol), buen clima y emplazamiento y cariño hacia el medio tanto por el público como por parte de los organizadores.

miércoles, 23 de abril de 2025

Carcoma, de Andrés Garrido

En la reseña de hoy toca hablar de Carcoma, tebeo obra de Andrés Garrido (https://www.instagram.com/andresgarridoart/).

 


El Carcoma es un barco pirata cuya tripulación está en horas bajas: no son capaces de encontrar botín con el que sostenerse y todo lo que pescan está enfermo. Si a esto se le añade que todos los piratas juraron no volver a pisar puerto, su futuro no pinta muy halagüeño. No obstante, al encallar en un islote en medio del mar, los piratas se encontrarán con una extraña criatura marina que subirán a la nave por la fascinación que despierta en ellos. No obstante, junto a esa criatura, ha embarcado algo más… 

 

Andrés Garrido ya les sonará a los lectores del blog por haber estado a los lápices de obras como Iron shoes o Love, love, love. Pues bien, por fin tenemos la oportunidad de leerle como autor completo en una historieta larga al ejercer también el papel de guionista. Y esto coincide con también verle abordar fantasía en vez de ciencia ficción. ¿El resultado? Bastante bueno: desarrolla conceptos tan universales como la maternidad, la camaradería, la redención o el alcoholismo y lo conjuga e hilvana todo con terror, piratas y el ámbito sobrenatural. Sepia, la vigía del Carcoma, es la protagonista del tebeo y el personaje que más evoluciona a lo largo de la trama, siendo el motor de este cambio la criatura encontrada tras el encallamiento, una suerte de “sirena” con, entre otras capacidades, la de sacar lo más positivo y permitir que los atormentados por su pasado puedan seguir adelante. Respecto a lo otra entidad que se cuela en el barco y supone el contrapunto siniestro a la anterior, tiene un punto lovecraftiano bastante atractivo en lo que respecta al horror más marítimo y talasafóbico, así como ciertos elementos que recuerdan a Alien (y a Onus, la historia corta del autor en El Taller); eso sí, hubiera estado bien desarrollar algo más a esta entidad oscura, así como al capitán del navío, puesto que se dan algunas pinceladas interesantes sobre “el horizonte” y “la tormenta” en el pasado del mismo de las que hubiera estado bien saber más. Eso sí, sirve como antagonista total de Sepia y ese choque de contrarios está bien desarrollado, por cómo se van intercambiando los papeles de control e inestabilidad de un extremo al otro en la lectura.

 


Respecto al dibujo, Andrés Garrido sigue en la línea de sus obras ya mencionadas, pero con añadidos y mejoras fruto del trabajo continuado. Para empezar, el efecto de lo mágico o sobrenatural queda muy resultón, tanto en su vertiente más benigna como en la maligna, la una mesurada, elegante y bella, la otra más predatoria, infecciosa y sucia. Cada tripulante del Carcoma tiene un diseño único que hay que aplaudir, no solo por poder distinguirse a cada pirata con un simple vistazo del resto de sus compañeros, sino por contribuir sus diseños en mucho a reflejar su personalidad (tosquedad, apatía, melancolía…). El diseño del barco, no obstante, tiene elementos mejorables, tal y como el hecho de no tener los cañones bien amarrados y enganchados al puente por los destrozos y muertes que eso provocaría en un viaje. Pero quitando estos detalles, la obra visualmente funciona muy bien, con detalles aquí y allá como el bello diseño de la “sirena” con su inspiración de Bloodborne, el coloreado tristón, enfermizo y turbio del Carcoma y los mares por los que se mueve, la manera en la que va cambiando el cuadro de la esposa del capitán a medida que este degenera mentalmente, unas escenas de violencia y acción tan vertiginosas como la historieta que ya de por sí se devora…



En conclusión, si os gustan las historias de piratas, magia blanca y negra y segundas oportunidades, dadle una oportunidad a Carcoma. Podéis haceros con esta obra de Nuevo Nueve por un precio de 30€, incluyendo entre sus 176 páginas un extra con los diseños de los personajes.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo el amable Andrés Garrido en el tomo durante el Salón del Cómic de Valencia de 2025. ¡Gracias de nuevo!




lunes, 14 de abril de 2025

Kneel!!, de Víctor Puchalski

En la reseña de hoy toca hablar de Kneel!!, el tebeo obra de Víctor Puchalsky (https://x.com/PuchalskiVictor).

 


La futura emperatriz de la violenta Blastover, Kim Tarleen y un guerrero de la casta más baja de Fangover, Kneel, se enamoraron. Lamentablemente, la primera quedó incapacitada física y mentalmente, por lo que su padre ha convocado un torneo: todo aquel combatiente que lo desee puede participar y, en caso de ganar el multitudinario combate y superar luego un periplo, se ganará el derecho a ejecutar a la heredera imperial y convertirse en el sucesor al trono de hierro negro. Y Kneel, por una vieja promesa que le hizo a Kim, luchará por ser su verdugo. Pero… ¿se verá corrompido por Blastover o resistirá y seguirá siendo él mismo?

 

Aunque pueda parecer una simple lectura macarra, Kneel!! es bastante más que eso, ya que, dentro de su planteamiento distópico, se puede dividir a los personajes en dos grupos: los que se dejaron consumir y moldear por su entorno y los que siguieron siendo ellos mismos. Así, entre los segundos, tenemos a personajes muy interesantes como Marlboro o Taiga, señal que se uno puede tener libre albedrío y hacer lo que es correcto aun con el resto de la sociedad en contra. Por el otro lado, personajes que se dejan llevar, disfrutan, aprovechan o se resignan para mal con un mundo erróneo, con bastante de denuncia hacia ellos por parte del autor, por ser culpables activos o pasivos de los males del mundo. En este sentido, los personajes no son demasiado complejos, ya que muchos se construyen alrededor de una idea: el placer del combate, sometimiento, idealismo caballeresco, despotismo, clasismo… pero funcionan bien pese a esa muchas veces construcción unidimensional. Sin contar con el atractivo que supone ver cómo evolucionará el protagonista hacia un lado o hacia otro del espectro moral, el otro gran aliciente de la lectura de este volumen radica en el mundo distópico que crea, a medio camino entre lo espartano y Mad Max, pero con cierto componente místico de fondo del que se da alguna que otra pincelada; y, naturalmente, los retos que le van saliendo a Kneel en el camino para cumplir la promesa a Kim.

 

Respecto al dibujo, el estilo de Víctor Puchalski es muy ochentero: a medio camino entre Los caballeros del Zodíaco y El puño de la Estrella del Norte, por lo que crea unos personajes bastante estilizados y atléticos y unas armaduras y vestimentas muy interesantes en lo visual, con el añadido de que los primeros se mueven por entornos de lo más oscuro y sucio, particularmente por lo que tiene que ver con la sangre. Y es que en las viñetas de este comic hay mucha, pero que mucha sangre y otros elementos que añaden desagrado por todo lo corrupto y salvaje que implica Blastover, tal y como con las pesadillas en las que aparecen los esqueletos o la del parto dantesco. Muy simbólico resulta, por otra parte, que las ratas no se consideren gráficamente como algo malo por parte de Kneel, sino más bien al contrario, como guerrero de casta inferior que es, con todo lo que ello implica. De poner alguna crítica sería la de la falta de fondos en muchas viñetas, pero tampoco es algo especialmente lacerante para el lector, ya que esto queda más que compensado con las espectaculares escenas de lucha que pueblan las viñetas de esta historieta y que le añaden mucho de épico a la misma.  



En conclusión, si os gustan las historias de luchas, mundos hostiles, casquería y cierto idealismo bárbaro, dadle una oportunidad a Kneel!!. Podéis haceros con esta obra de Ediciones Inuit de 288 páginas por un precio de 17,95€.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Víctor Puchalski durante la Feria del Cómic de Madrid 2025. ¡Gracias de nuevo!


lunes, 7 de abril de 2025

Tres mangas españoles

Hace casi 15 años recuerdo haber asistido a una conferencia en el Expomanga de Madrid en la que se presentaba la Línea Gaijin. Pese a que no faltaron críticas y escepticismo sobre si lo que allí se hacía podía ser considerado manga o no, se dió el pistoletazo de salida a una tendencia que ha seguido avanzando: ya por aquellos años también Nowevolution y Ediciones Babylon ayudaron a cimentar la validez del término y, andando el tiempo, Planeta Manga lo terminó de consolidar, de tal manera que cada vez más editoriales apuestan por el manga patrio. Y de eso va la presente entrada: tres mangas españoles de distintas editoriales y de muy distinta naturaleza.

 



En Happy Egg, de Kaise (https://www.instagram.com/kaise_art/), Pinipa es una chica que, al igual que sus mejores amigos, está obligada a desempeñar trabajos muy repetitivos y tediosos hasta que sea anciana y se jubile, siendo una de sus pocas diversiones los recreativos y las series de televisión. Pero un día como cualquier otro, por un fallo del sistema, Pinipa pasa a ser considerada como una jubilada, sin saber muy bien qué hacer con tanto tiempo libre. ¿Conseguirá obtener así el Happy Egg, un premio de las recreativas que garantiza la felicidad a su poseedor?

Lo que empieza aparentemente como una obra alocada, desenfadada  y con bastante de absurdo (como la mítica Bobobo), degenera poco a poco en algo mucho más serio, profundo e incluso oscuro. Así, de esta manera, se tocan temas como la depresión, nuestro lugar en el mundo, el tener o no tener metas vitales, la psicosis, el libre albedrío... por lo que su lectura tiene bastante de filosófica y psicológica. La obra, por tanto, puede hacerse durilla de leer, sin faltar momentos desagradables o desesperanzadores para Pinipa y los suyos, muchas veces con un aura de delirio y pesadilla. Esto queda bien plasmado en las viñetas gracias al buen hacer de su dibujante, puesto que Kaise es capaz de ilustrar lo mismo escenas introspectivas y de tormento o sadismo, que otras más tranquilas, de amistad, hermanamiento, esperanza o de comedia de muy distinto tipo, con unos sombreados con bastante trabajo detrás. 

 



En Hysteria, de Segio Hernández (https://www.instagram.com/sergiohernandezautor/) y Lolita Aldea (https://x.com/LolitaAldea), Marcus es un detective de la ciudad de Hysteria al que le mandan investigar un caso de lo más extraño: averiguar por qué Linda, la hija adoptiva del rico y poderoso Nathaniel Sellers, pese a tener ya 9 años, sigue teniendo el aspecto y el tamaño de un bebé.

De esta obra ya empecé a reseñar sus primeros capítulos cuando estos fueron saliendo en los números 17, por un lado, y del 18 al 20, por otro, de la revista Planeta Manga. Lo bueno de tener el tomo ya acabado en las manos es que se puede apreciar que la mayor parte de las inconsistencias no eran tales (salvo la supervivencia sin medidas de seguridad de la que cuidadora de los drogadictos monstruosos y antropófagos del segundo capítulo). La obra, como relato cyberpunk, cumple de maravilla: ciudad gigantesca con muchísima corrupción y crimen, una humanidad muy avanzada en lo tecnológico pero que degenera en lo moral e incluso en lo físico, sensación de decadencia generalizada con elementos como la droga Novum o que ya no haya apenas niños... El tebeo, por otra parte, tiene una doble narración que hace que cada capítulo sea muy entretenido, por ir saltando entre dos puntos de vista muy distintos: el principal, el de los detectives Marcus y Verónica tras el misterio de Linda, y el secundario, con Nina, una joven que, tras vivir mucho tiempo en la naturaleza, tras una tragedia familiar, inicia un periplo para llegar hasta Hysteria por ser de allí su madre biológica; las dos historias, como no podía ser de otra manera, acaban por coincidir y, aunque hay una gran revelación que se puede ver venir, el final deja con buen sabor de boca. El dibujo de Lolita Aldea, por otra parte, se adapta muy bien a la presente distopía, lo mismo con escenarios que reflejan lujosos rascacielos que páramos o antros infectos, que con personajes que entran rápidamente por los ojos como Marcus, Verónica, Nina o Damon, así como con lo que a transhumanismo se refiere, como por ejemplo con todo lo relacionado con el Culto.




En Panda Emporium Café, de Kamapon (https://www.instagram.com/kamapon_art/), Liam es un traductor de una editorial explotado por su jefe y que, tras entrar en una cafetería en horas bajas, tiene un flechazo con Alex, el camarero. Pero entre que el uno es muy tímido y el otro es distante y tiene heridas del pasado todavía abiertas... ¿triunfará el amor entre ambos?

Historia de amor bastante bonita y que, a fuego lento, se toma su tiempo para ir fraguando la relación de los dos protagonistas. Cada uno de ellos tiene una personalidad bien marcada que les hace diferenciarse con facilidad pese a algunos puntos en común y se hacen muy tiernos de ver interactuando. Eso sí y sin entrar en detalles: tras una escena en la que casi se perpetra una violación, lo último que le debería apetecer a la víctima es tener sexo. Pese a este fallo, la obra se deja leer muy bien: dan ganas de ver cómo mejora la vida de Liam y Alex, la tía de este último es una amor de persona, también dan ganas de que obtenga la cafetería más clientela... El dibujo de Pandapon, por otra parte, ha mejorado en mucho desde que se reseñase por aquí Otakus y mazmorras y si bien es cierto que hay poquitos fondos, queda esto más que compensado con la expresividad facial de Liam, Alex y compañía, así como con lo apetitoso que resulta a la vista los platos y cafés preparados en la cafetería que da nombre al tebeo.    

domingo, 30 de marzo de 2025

Crónica de la Feria del Cómic de Madrid 2025: lo bueno y lo mejorable

Ha tenido lugar recientemente la I Feria del Cómic de Madrid entre los días 27 y 30 de marzo de 2025. Por variar un poco con la tónica habitual en lo que a crónicas se refiere, voy a hablar tanto de elementos muy buenos que ha tenido el evento como de otros que pueden mejorarse para futuras ediciones.

 


Lo bueno: la localización

El hecho de que se haya celebrado la Feria en el Matadero implica varias cosas positivas. Para empezar, está en una zona céntrica a la que es sencillo llegar en transporte público, tal y como con las líneas 3 y 6 de Metro. Para continuar, que los puestos se sitúen al aire libre, en una de las plazas de dicho recinto, da lugar a que la entrada sea totalmente gratuita, incentivo más que bueno. Para terminar, no hay que olvidar que, aprovechando la vuelta del buen tiempo, además de aquellos que allí fuimos con conocimiento de causa, no faltó gente que originalmente iba de paseo y aprovechó y disfrutó de la ocasión.

 

Lo mejorable: mejor señalización

Esto casi no es un fallo, puesto que no faltaban mapas del evento tanto en el recinto como en las redes sociales, pero en algunas de las naves del Matadero en las que había distintas actividades relacionadas con el noveno arte, como charlas y talleres, hubiera estado bien que hubiese carteles en las fachadas que señalasen lo que había dentro en relación con el resto de la velada comiquera.

 


Lo bueno: la recepción del público

La cantidad de aficionados que han asistido al evento ha sido enorme. Amigos y familias de muy variadas edades acudieron a la Feria y daba gusto verlos buscando obras para todos los gustos y colores o echando unas risas o comentando y recomendando lecturas. En este sentido, se respiraba muy buen ambiente y es siempre un placer ver a la gente gastando dinero en cultura.


Lo mejorable: cómo enfrentar la masificación

Tuve la suerte de asistir al evento el viernes y el sábado. El primero de estos días era bastante fácil transitar por los puestos y ver que tebeos ofertaban, con alguna que otra espera, pero nada que impacientase a uno. El sábado la cosa cambió radicalmente: si se hacía complicado circular por el patio que había entre los stands, ya acercarse a comprar o a preguntar por las firmas requería un buen rato de tu tiempo, tal y como se puede ver en la siguiente foto.



Una posible solución para esto sería la de repartir las casetas de las editoriales y librerías a lo largo de más patios, de tal manera la movilidad y la comodidad del resto de asistentes no se vea perjudicada, así como incluso agrandarlas un tanto. El stand central de Llévate tu comic firmado, por otra parte, convendría moverlo a otra ubicación, puesto que, al estar entre las dos hileras de stands, contribuía a provocar sensación de agobio con sus largas colas, que partían el pasillo en dos.

 

Lo bueno: una feria del cómic en la que se venden cómics

Tras un tiempo en el que este tipo de eventos había más puestos de figuras, camisetas, pósteres y demás mercadotecnia (muchas veces pirata, para no inri) que de tebeos, se agradece y mucho que las historietas hayan sido las grandes protagonistas de la velada.  

Mi botín de la Feria, chiquito pero matón

Lo mejorable: la logística 

El calor llegó a apretar con fuerza durante la Feria. El viernes no fue un problema excesivo, pero si el sábado, con mucha gente padeciendo sed, particularmente cuando la Cantina del Matadero tuvo que cerrar el paso a nuevos clientes por estar completo su aforo.

¿Soluciones a esto? Bien expandirse mediante terraza con sombrillas en los alrededores de la Cantina, bien negociarse con ella la cesión de un pequeño espacio en la Feria para venderse agua, refrescos y otros refrigerios si la primera opción no es viable. Lo que buenamente se pueda hacer para evitar sofocos e insolaciones. 


Lo bueno: el plantel de autores invitados y editoriales asistentes

El evento ha sido titánico en varios aspectos. A ello ha contribuido un buen número de editoriales como Astiberri, Fandogamia, Norma, Nuevo Nueve, Planeta, Serendipia o Unrated han hecho acto de presencia, así como los autores que se han traído estas consigo; así, por ejemplo, la librería Tomos y grapas tuvo firmando a una decena de autores. Puede alegarse con tranquilidad, por tanto, que no faltaron oportunidades a los aficionados tanto de conocer a guionistas e ilustradores muy variados e incluso llevarse una de sus obras firmadas con un siempre agradecido dibujo.



Nombres fuertes de la industria no faltaron: que me vengan ahora mismo a la cabeza, Paco Roca, Teresa Valero, El Torres, Juan Díaz Canales, Juanjo Guarnido, Daniel Torres… y unos cuantos más hasta superar la cincuentena, más si cabe al tener en cuenta a los creadores de fanzines, que también tuvieron un puesto junto a tiendas y editoriales, sin estar en una zona alejada del resto, lo que en mi opinión en una muy buena decisión de la organización por dignificar la autoedición.

 

Lo mejorable: las colas para las firmas

Probablemente el mayor quebradero de cabeza de muchos de los asistentes, este problema aumentaba la incomodidad para moverse entre el grandísimo público con libertad por la Feria, por las filas que surgían de la caseta de las firmas y las que surgían a su vez de cada librería y editorial. Y esto no es de extrañar habida cuenta del plantel realmente bueno de autores que por allí orbitaba.

Como soluciones a esto último, una factible es la vista en la Feria del Libro de Madrid: que los autores firmen en los extremos de los stands y que haya espacios entre casetas para que, a través de esos huecos se distribuyan las colas de los fans para no perjudicar al resto de viandantes y compradores, especialmente cuando esté dedicando alguien muy demandado. Como ejemplo de esto último, la longitud de las colas para Paco Roca el viernes y para Blacksad el sábado en fotos, respectivamente.




Otro detalle a mejorar para las editoriales: si bien tanto el sistema de colas como el de tickets para organizar las firmas tienen tanto en un caso como en otro pros y contras, lo ideal es atenerse solo a uno y no modificarlo de un día para otro, por los percances y confusiones que esto puedo traer consigo. 

Y, en este sentido, para evitar futuribles encontronazos y disgustos: que las librerías aclaren de antemano con cada dibujante si habrá límite de dibujos por sesión o no y, de haberlo, cuál es el susodicho, para evitarles así malos tragos tanto a ilustradores como a aficionados.   

 

Lo bueno: el enorme potencial

Madrid puede volver a contar un evento comiquero fuerte tras la desaparición de Expocómic e incluso del Héroes Comic Con y ojalá que siga así por muchos años: el Ayuntamiento y la Asociación de Librerías de Madrid ha hecho un buen trabajo y se nota que lo ha hecho con cariño pese a algunos fallos que eran inevitables por estar hablando precisamente de una primera edición. Desde aquí, un servidor les felicita y les desea toda la suerte del mundo para que en próximos años esta Feria del Cómic de Madrid vaya a más y más.

martes, 25 de marzo de 2025

Céüs!, de Carlos Moreno, Wakaiki y Peterson Céüs

En la reseña de hoy toca hablar del primer tomo de Céüs!, manga que tiene por artífices a Carlos Moreno (https://www.instagram.com/carlos.694/?hl=es), Wakaiki (https://www.instagram.com/wakaikiart/) y Perterson Céüs (https://www.instagram.com/petersonceus_/).

 



Peterson Céüs queda fascinado a los diez años con un vídeo de gimnasia rítmica. A este le siguió otro, y otro, y otro… hasta que decidió que quería dedicarse a este deporte en la vida. No tendrá un inicio fácil, sin embargo: su cuerpo no es el mejor para esta disciplina, le va a costar ser aceptado por el equipo local en dónde es el único chico, algunas compañeras le tienen ojeriza… Pero él lo dará todo para llegar a ser un campeón.

 

Las obras en las que un joven atleta se inicia en un determinado deporte pueden funcionar muy bien y ahí tenemos clásicos como Slam Dunk u obras más cercanas como Haikyuu que lo demuestran. Céüs! no es una excepción a esto: un adolescente que queda maravillado tras ver en acción a las gimnastas Marina Shpekht y Anna Bessonova y, fuertemente inspirado, decide ser como ellas; emprende un camino con gran esfuerzo e ilusión y este, como no podría ser de otro modo, está lleno de obstáculos a superar y no solo de naturaleza atlética, sino también familiares, económicos y psicológicos; por otra parte, como mandan los cánones del género, irá haciendo amigas y compañeras por el camino, así como rivales también. Como no podía ser de otra manera, el tebeo supone una introducción de lo más divulgativa y entretenida para aquellos que se adentren por ver primera en el mundo de la gimnasia rítmica. Para redondear todo lo anterior, al protagonista se le coge bastante cariño, pues no deja de ser un chaval esforzado, un poco payasete, pero también muy solemne y serio en aquello que le apasiona; no desprecia a sus rivales, sino que les admira de manera sincera por las habilidades que demuestran. Cabe destacar que el campeón olímpico Peter Céüs ha ayudado en la creación de esta biografía suya llevada al spokon, tanto con detalles biográficos (como el importante apoyo económico y moral que le brindó su madre pese a algunas reticencias iniciales) como en cuestiones técnicas.

 

Y esto nos lleva al apartado gráfico, puesto que lo primero que hay que señalar del dibujo es lo bellas que son las coreografías gimnásticas que Carlos Moreno lleva al papel, con una muy buena representación del movimiento fluido de la gimnasia. Si a esto le añadimos que el diseño de los personajes entra rápidamente por los ojos de lo bonito que es, con unas caras que reflejan igual de bien alegría y rabia que decepción o esperanza, con movimientos corporales a juego, las viñetas encantarán desde la ya muy visual portada. Cabe destacar la más que buena adaptación de Wakana “Wakaiki” Sakamoto al estilo de Moreno, puesto que en el sexto capítulo de este tomo toma ella el control de los lápices y el cambio resulta casi imperceptible, lo que dice mucho de la habilidad de esta artista.

 



En conclusión, si queréis leer una obra deportiva y de superación personal dadle una oportunidad al primer tomo de Céüs!, inicio de una trilogía. Podéis haceros con este por un precio de 10€ de manos de Norma Editorial, incluyendo entre sus 194 páginas, además de la historieta en sí, algunos extras sobre el proceso de creación de la misma.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Carlos Moreno durante el Salón del Cómic de Valencia de 2025. ¡Gracias de nuevo!


lunes, 17 de marzo de 2025

La leyenda de Hakutaku, de Alba Cardona

En la reseña de hoy toca hablar de La leyenda de Hakutaku, tebeo obra de Alba Cardona (https://www.instagram.com/arubashi/).

 



En la noche del festival de Fin de Año, Yuki, futura líder de su aldea, se ve obligada a salir de su villa para recuperar una insignia que ha ido a parar a un bosque bajo la misma. Para su sorpresa y horror, entre los árboles, se topa con un espíritu al que rápidamente identifica con Hakutaku, criatura de la que se dice que arrasó su hogar y mató a sus padres. Pero… ¿esa historia es cierta o hay tras ella más de lo que parece? 

 

Como ya he dicho por aquí alguna vez, da gusto ver como se ha vuelto a tener en cuenta la importancia de hacer comics para niños, tanto por lo que a culturizarles como a crear una cantera de futuros lectores se refiere. Y en este sentido, La leyenda de Hakutaku cumple más que bien su cometido: enseña importantes valores tal y como no fiarnos únicamente de las apariencias, creer en la capacidad de las personas minusválidas (con la sordera de la protagonista como pieza importante de la trama), reflexionar y ver más allá de lo que se nos ha enseñado de niños, la importancia de la amistad, la confianza en uno mismo, la capacidad de perdonar e ir más allá… todos ellos mensajes muy positivos y que no nos vendría mal repasar en nuestra sociedad tanto a niños como a adultos. Me gustaría hablar más sobre el argumento del manga que nos ocupa, pero ya estaría rozando peligrosamente destripar la historia a posibles lectores y esta obra merece ser disfrutada con mimo de lo bonita que es, con un trío de protagonistas de lo más entrañable y con una evolución bien sintetizada para una historieta de un único tomo.

 

Respecto al dibujo, Alba Cardona lleva en paralelo a la historia un dibujo igual de amable, con personajes de lo más achuchables. Si bien es cierto que no hay demasiados fondos o que no están por lo general demasiado trabajados, también es cierto que la nieve del tebeo  (la cual cumple, por otra parte, una función crucial en el desarrollo de los acontecimientos) da pie a ello y queda, por otra parte, compensado lo anterior con la expresividad facial y corporal de los personajes. A destacar los más que interesantes diseños de Hakutaku, los cuales se mueven entre lo bonito y lo majestuoso, tal y como ya se puede apreciar en la portada.

 


En conclusión, si os interesa leer una historia bonita y con valores, dadle una oportunidad a La leyenda de Hakutaku. Podéis haceros con esta obra de Kodomo por un precio de 9,95€, incluyendo entre sus 176 páginas, además del manga en sí, algunas curiosidades y extras.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo la amable Alba Cardona en el tomo durante el Salón del Cómic de Valencia de 2025. ¡Gracias de nuevo!