miércoles, 20 de febrero de 2013

Solomon Kane, de Robert E. Howard y David Rubín

En la reseña de hoy voy a hablar sobre Solomon Kane, libro escrito por Rober E. Howard e ilustrado para la edición de Astiberri por David Rubín (http://detripas.blogspot.com.es/).



Solomon Kane es un espadachín inglés que tiene por única meta en la vida combatir el mal, luchando contra él bajo cualquier forma en la que se presente, ya sea como siniestros espíritus o como hombres depravados. Para ello irá viajando por Europa y por África, parándose cuando la situación lo requiera  para socorrer a los oprimidos y castigar a los injustos.

El libro recopila las distintas historias cortas que escribió Robert E. Howard (creador de personajes como Conan el Bárbaro) sobre Solomon Kane, correspondiendo así a cada capítulo un relato corto. El protagonista es un puritano o un fanático, describiéndosele con ambas palabras a lo largo del relato (que cada lector juzgue por su cuenta cual de ambos apelativos le viene mejor). Solomon es capaz de perseguir en nombre de Dios a un criminal a través de continentes para hacer que todo el peso de la justicia caiga sobre él, siendo unas cuantas veces juez, jurado y verdugo. No obstante, nunca resulta desagradable o cruel la lectura de sus actos, siendo una suerte de caballero andante, aprovechando la tecnología del siglo XVII, llevando además de espada y puñal otras armas como pistolas y pólvora, que le sirven para combatir el mal. La prosa es sencilla y natural, siendo un libro fácil de leer, teniendo la ventaja de que sus historias cortas se pueden leer individualmente y de forma independiente, sin necesidad de tener que leerlo todo de golpe, si bien algunas de las aventuras tienen en común, además de a Kane, al hechicero africano N´longa. A propósito de este último, merecen ser tratado el tema del racismo en Robert E. Howard: muchas veces los negros de África aparecen en su obra bajo un comportamiento salvaje, lo que ha llevado a considerar racista a Howard. Yo, en su defensa, diré dos cosas. Por un lado, la época en la que vivió el autor data los años 1906 a 1936, siendo además estadounidense, procediendo por tanto de un país donde los derechos de las personas negras no serían iguales a las de los blancos hasta muchos años después de su muerte, por lo que hay que situarlo en su tiempo. Por otro lado, si bien es cierto que a muchos africanos los pone como crueles y salvajes, a otros cuantos también los pone como gente pacífica y buena, pudiéndose aplicar todo esto también a los blancos, de manera que lo importante no sería ser blanco o negro, sino ser bueno o malo. Además, Howard se muestra claramente contrario a la esclavitud en un capítulo llamado Los pasos en el interior, donde Solomon se lanza al rescate de de una caravana de gente negra que ha sido esclavizada por los árabes.

Respecto al dibujo, hay que empezar diciendo que David Rubín no solo conocía el libro ya antes de ilustrarlo, sino que además le encantaba, quedando representado esto en el resultado final. Tiene este dibujante un estilo muy característico que se puede apreciar en la abundante inclusión de lo que yo llamaría “ramificaciones”, es decir, en plantas y arboledas, en algunos bigotes, barbas y melenas, así como adornos y tatuajes, teniendo algunos de ellos con forma espinosa y otras con forma hiperbólicamente tentacular, dando como resultado algunas escenas muy barrocas e imaginativas, como la del brujo del segundo capítulo. Además de todo esto, Rubín dibuja unos personajes muy expresivos, transmitiendo muy bien las escenas de la novela, ayudando al lector a meterse más en la obra. Con la excepción de la de la portada, todas las ilustraciones están en blanco y negro, reflejando muy bien el ambiente oscuro de la novela. Solo hay un punto a criticar negativamente en este apartado, y es que las ilustraciones, en varias ocasiones, se encuentran situadas antes de la acción que representan, de manera que hay que ir con ojo, puesto que te pueden destripar la trama de la novela (aunque esto no es culpa del dibujante, sino de la edición).




En conclusión, si os gustan las novelas de aventuras con espadachines y elementos sobrenaturales, dadle una oportunidad a Solomon Kane. La edición de Astiberri cuesta unos 20€, en tapa dura y con 292 páginas, donde además de las aventuras de Kane, también se incluye como extra La sombra del buitre, la aventura de corte histórico de Sonia la Roja, durante el asedio de Solimán el Magnífico a Viena, mostrando al lector como era la heroína originalmente,  muy lejos de la imagen actual en la que va vestida únicamente con un bikini de cota de malla.

Por último, la dedicatoria en el libro que el simpático David Rubín me dibujó en la librería Panta Rhei de Madrid, allá por septiembre de 2010. ¡Gracias de nuevo! 

4 comentarios:

  1. cualquier compra de David Rubin es una apuesta segura , simpre que te guste su estilo. Este es un heroe que ha quedado en segunda fila, no se muy bien porque pero es interesante. La pelicula no fue mala , tampoco una maravilla .

    En una edicion a nuestra epoca puedes ser fiel al original o intentar adaptar a lo politicamente correcto de esta fecha , si haces lo segundo lo mas seguro es que mutiles la obra, es como si ahora pones como final de Moby Dick que el capitan y la ballena se hacen amigos.

    Si te decantas por ser fiel al original pues lo mas seguro es que chirrie con relacion a nuestra vision del mundo . Pero era otro tiempo y otras ideas.


    Por ultimo te dejo una entrevista que se saco Raul Moreno para La duna, yo me entere esa tarde asi que no tenia nada preparado y soy de los que habla menos.

    http://www.laduna.es/2012/11/planeta-duna-28-de-noviembre-de-2012.html

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    1. Hablando de la película, coincido con una cosa que Rubín me dijo: que lo malo es que, en vez de coger entre las historias originales de Howard, se inventaron una de la nada, teniendo un montón de material con el que se podía hacer una buena peli.

      Muchas gracias por pasarme el enlace del programa de radio, que nunca lo había oído. Además de ser muy interesante, me han hecho gracia cosas como la de "líquido de franos".

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  2. Un gran personaje Solomon Kane, y un gran ejemplo de la diferencia entre el mundo anglosajon y el hispano. Solomon seria la versión guiri más o menos de un inquisidor, alli el personaje es un héroe, aqui probablemente sería un villano. Saludos.

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    1. Curiosamente, se cuenta de pasada en un momento que lo torturó la Inquisición española...

      De todas maneras, no es tanto un fanático en el sentido religioso como en el de la justicia. A mí, en cualquier caso, me cae bien y todo.

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