miércoles, 30 de agosto de 2017

Pájaro Indiano, de Belén Ortega

En la reseña de hoy toca hablar de Pájaro Indiano, el tebeo de Belén Ortega (https://www.facebook.com/belenortegaS86).


Los padres de Bernat marcharon desde España hasta Cuba, a finales del XIX, para lograr una vida mejor. El hijo de ambos quedó al cargo de su abuela, la cual le contaba de niño cuentos sobre el Pájaro Indiano, ave mágica del cabo de Creus. Será cuando su abuela muera, y tras encontrarse solo, que Bernat se decidirá a buscar al mítico pájaro para que le permita ir hasta Cuba a reencontrarse con sus padres.

De Belén Ortega ya se habló en este blog a raíz de Himawari. Si en esta obra se trataban los últimos coletazos del Japón feudal, en esta ocasión la autora vuelve la vista hacia el suelo patrio. Así, como escenario de la narración, el lector se encontrará con la España decimonónica, tanto en sus ciudades como en sus bosques, haciéndose notar una buena documentación por parte de la autora. Pero frente a esta historicidad, que también se puede ver en los oficios y maneras de los personajes, contrasta la magia que hay en la búsqueda de Bernat con respecto al Pájaro Indiano. A un servidor no le terminó de convencer mucho esta búsqueda, pues Bernat podría haberse pagado el viaje a Cuba gracias a sus magníficas dotes de retratista, pero para gustos los colores; además, esto dota a la historieta de cierto sabor a cuento clásico. Los personajes más importantes, además de los ya mencionados padres y abuela de Bernat, que son la razón y el motor del comic, son los tres siguientes. En primer lugar, y como es obvio, Bernat, protagonista ingenuo pero con cierto punto romántico en el sentido literario. El compañero de andanzas de Bernat es Lack, un perro beagle que si bien es un tanto despistado, es el mejor amigo cuadrúpedo al que podría aspirar una persona, por su simpatía y lealtad. Finalmente, el trío principal queda completo por Gala, mujer pícara, misteriosa y solitaria que, además de esconder un trágico pasado, será muy importante en el devenir de los acontecimientos de Bernat. Del resto de personajes se puede decir que cumplen con su papel bastante bien, ya sea auxiliando o estorbando a los protagonistas o como meras comparsas, destacando quien esto escribe a la tabernera, por ser quizás el mejor de ellos.


Respecto al dibujo, Belén Ortega presenta uno parecido al de Himawari, pero diferente: se nota una evolución, dotando a los personajes de un mayor realismo y a las viñetas de muchos más fondos y detalles. La documentación antes mencionada vuelve aquí a brillar: la flora ibérica, las ciudades de la costa hispánica en el siglo XIX, el vestido español de aquellos tiempos… Las miradas de Bernat, Gala y compañía son tremendamente vivas y una delicia visual, mostrando de forma muy clara los sentimientos de sus portadores. No se puede dejar de mencionar el coloreado, logrando Ortega con él lo mismo alegres mañanas, intensas lluvias y lóbregas noches que escenas llenas de calor y sensualidad o misticismo.


En conclusión, si os interesa leer un viaje mágico en medio de un marco costumbrista, dadle una oportunidad a Pájaro Indiano. Podéis haceros con este tebeo de Norma Editorial por un precio de 16€, incluyendo entre su 90 páginas, además de la historieta en sí, a modo de extra, varios detalles de su proceso de creación.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo Belén Ortega durante el Expocómic de Madrid de 2016. ¡Gracias de nuevo por tu simpatía!

4 comentarios:

  1. Noooo, un beagle hermoso, eso es trampa: poner a mi perro favorito :)
    No se porqué el dibujo me hizo acordarme de una versión de "La isla del tesoro", buena reseña Santiago

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Normal, son perros la mar de simpáticos, ja, ja, ja, ja.

      Eliminar
  2. Un tebeo al que le tengo ganas, en parte porque me gusta mucho el arte de Belén Ortega, aunque ese detalle negativo que apuntas... Total, creo que seguiré depositando mi confianza en la obra y cuando la vea me haga con ella.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pese a ese detalle, la obra sigue siendo indudablemente bella, así que yo le daría pese a todo una oportunidad, tanto por su sabor a cuento, como por su magnífico dibujo.

      Estaré atento para leer tus impresiones.

      Eliminar