lunes, 20 de julio de 2026

Celsius 232 de 2026: cosas buenas y cosas mejorables

Este año ha ido un servidor al Celsius por tercera vez. De esta manera, además de unir los buenos recuerdos de la edición de 2026 a los de 2021 y 2018, aprovecho para hablar de esta cita literaria ubicada en Avilés. 


Sala polivalente - Tiberio - Tus primeros pasos como master

El Celsius 232 es un festival literario (aunque da cabida a mucho más) dedicado a la fantasía, ciencia ficción y terror. Este ha año ha celebrado su decimoquinta edición entre el martes 14 y el sábado 18 de julio. De esta manera, esta semana de 2026, los aficionados pudieron disfrutar de unas cuántas charlas y sesiones de firmas por parte de un buen abanico de escritores e ilustradores, así como proyecciones, exposiciones, talleres y exhibiciones varias, tal y como una carpa dedicada a partidas de rol.

En lo personal, encuentro que esta edición ha sido muy divertida y entretenida, de tal manera que martes, miércoles y viernes fue un no parar para mí. Ahora bien, ha habido un cambio con respecto a 2018 y 2021: la cantidad de gente. Y es que el evento, por las buenas reseñas y el boca a boca, ha acabado por masificarse. Que nadie me malinterprete: considero que es un excelente síntoma para la sociedad española, por la buena cantidad de lectores que lo anterior implica. Sin embargo, esto también tiene su contraparte negativa: la organización del evento tiene que aprender a solventar esta situación para evitar momentos incómodos como los que se expondrán a continuación, alternando lo bueno con lo malo, por no señalar solo los defectos del encuentro, sino también sus virtudes.


Lo bueno: El plantel de autores

Para empezar, toca señalar el gran número de autores que han acudido al evento, así como los distintos campos que cubrían. Por irnos a mi caso particular, los siguientes son aquellos que me han dedicado su obra: novelistas como Carlos Sisí, Isabel del Río, Noemí Muñiz, Ester León, Alba Cargol y Kiera Azar; escritores de rol como Xabi Ugalde, Óscar Peña y Jorge Coto "Tiberio" e ilustradores como Javier Prado, Daniel Jimbert y Miriam Bonastre.

Centro de Estudios Universitarios - Charla de Ratas en las paredes

Si bien es cierto que celebridades como Christoper Lambert, Callie Hart o Charlie Adlard se cayeron del evento, hay que hacer constar que aquello no fue culpa de la organización y que, pese a estas ausencias, el evento siguió manteniendo una plantilla de invitados muy respetable, tanto en lo que a veteranos como a noveles se refiere. Así, entre los primeros, movieron multitudes Ursula Vernon, Joe Hill, Chris Claremont y Joe Abercrombie, por solo poner cuatro ejemplos.

Lo mejorable: las colas

Ay, las colas del Celsius 2026... 

Ya se comentaba al principio de esta entrada sobre la masificación del evento. Esto provocó varios quebrantos, tal y como que se completara el aforo en varias charlas y hubiera gente que se quedara sin poder asistir a ellas. Pero la peor parte vino justo después de estos encuentros: tras las ponencias, los autores iban a dedicar sus obras en el Firmodromo, carpa pensada para estas firmas.

Carpa de charlas - Presentación de Hooky de Miriam Bonastre

Cada cola de aquí no es que llegara a tener decenas de participantes, sino que podía superar la centena con tranquilidad... y en algún caso llegar al medio millar. Y aquí surge el problema: nunca había un solo autor al mismo tiempo en el Firmodromo, sino varios: de cuatro a seis muchas veces, con dos en una mesa y el resto en otra. El hecho de tener que lidiar con de cuatro a seis colas potencialmente enormes en la plaza Domingo Álvarez Acebal, con las casetas y gente de compras en ellas ya es peliagudo de por sí. Pero hubo un añadido que hizo todo lo anterior más engorroso si cabe: los mecenas vía Patreon del evento hacían una cola paralela a cada autor, teniendo prioridad y antelación sobre los no mecenas.

En pocas palabras, se formaron unos cuantos embotellamientos de los gordos, los cuales podían ser muy agobiantes, más todavía con el calor y falta de sombra de algunas horas y días, particularmente cuando estas de podían demorar por horas; por otro lado, daba la sensación de que aquellas colas no terminaban de acortarse, cosa que fue real en varias ocasiones, puesto que hubo asistentes que, en cuanto terminaban en una fila, acudían a otra por ser también de su gusto el autor que la encabezaba. 

Firmodromo a la izquierda y colas para
el mismo también a la izquierda y a la derecha

¿Soluciones? Para empezar, postes separadores con cintas, como en cines y parques de atracciones, para separar entre sí las colas, como mínimo en su nacimiento y varios metros más allá: eso contribuiría a dar sensación de orden y concierto. Por otra parte, tener muy programado y preparado con cierta antelación dónde va a dedicar cada autor, para que aquellos que quieran hacer cola puedan ir formando ya una fila bien señalizada y sin caos o sobresaltos. Por otra parte, para las firmas con antelación para los mecenas de Patreon, quizás no sería mala idea que recibieran la rúbrica de los autores allí dónde han dado charlas, hayan tenido lugar estas en la carpa de las presentaciones, la Casa de la Cultura, la Casa de las Mujeres o en el Centro de Servicios Universitarios. De esta manera, se descongestiona la zona de firmas al quitarse de encima este área la mitad de las colas y se evitan roces de los mecenas con aquellos que no conocen de esta ventaja para los que patrocinan el evento. 

Asistentes haciendo cola el jueves 16... dos horas antes de la ponencia,
para garantizarse un sitio


Es de justicia señalar que la concesión de números para las colas por parte de la organización también contribuyo en parte a rebajar el problema, al menos en las filas que esta medida se llevo a cabo. Esta medida es especialmente útil para ilustradores, por el esfuerzo extra que tienen ellos al hacer, siempre que pueden, un dibujo junto a la firma, tal y como fue el caso de Miriam Bonastre, que hizo bastantes bustos a sus fans, yo entre ellos.

Número de los repartidos para Hooky o
cualquiera de las obras de Bonastre

Lo bueno: La posibilidad de mecenazgo 

Patreon permite poner su granito de arena a aquellos que quieran echarle una mano al Celsius mediante el siguiente enlace: https://www.patreon.com/celsius232 . Y es que para llevar y alojar a autores en Avilés para una feria de cinco días hace falta dinero. Y la página del evento, además, otorga interesantes recompensas, que van desde souvenirs de cada edición a la ya comentada prioridad en las firmas. 

Si bien es cierto que hubo cierta polémica sobre la existencia de esta distinción (es fastidioso ver que, tras haber hecho media hora de cola te adelantan por la izquierda), la opinión de un servidor es que es totalmente legítima: sin los cerca de 5.000 € reunidos por los mecenas de Patreon, hay autores que quizás no hubieran estado allí para firmar y hacer ponencias. Así que es una recompensa justa para aquellos que se han rascado el bolsillo tener ese privilegio por haber contribuido a mejorar la gala. 

Lo mejorable: El espacio del festival

En 2018 y 2021 me pareció que la plaza de Domingo Álvarez Acebal cumplía bien con su función: tenía su carpa para presentaciones, tiendas en esta o en casetas exteriores, mesas para jugar al rol bajo los arcos, la Casa de la Cultura anexa para las conferencias y, tras ella, el parque Ferrara para actividades exteriores, así como cafeterías cercanas para cuestiones logísticas y la plaza España para las proyecciones al aire libre de la noche.

No obstante, esto ha cambiado hace unos pocos años por la cada vez mayor asistencia al evento, con lo que el espacio se ha quedado pequeño. ¿Soluciones para esto? Por analogía: igual que le han dado a la zona de rol una carpa propia (bastante amplia, por cierto) delante del Museo de Historia Urbana de Avilés, ¿por qué no hacer lo mismo con otras secciones del festival? Así, no sería ningún disparate hacer varias zonas de firmas más allá del Firmodromo de la citada plaza y sus aledaños, de tal manera que el epicentro del Celsius se descongestione y se favorezca así la movilidad en detrimento de los atascos y agobios.

Celsius a la 18:36 el miércoles 15

Lo bueno: Las charlas y otras actividades

Por todo lo visto arriba, las autores no podían explayarse mucho en las dedicatorias en lo que a conversación se refiere. Es por ello que, si se les querían hacer preguntas para que desarrollaran, el momento idóneo eran las charlas previas a las firmas. En general, los presentadores hicieron un buen trabajo al dirigirlas y la labor de los traductores para aquellos escritores no hispanohablantes fue titánica y muy profesional aunque, pobres de ellos, algunos de estos autores se les notaba tímidos y poco acostumbrados a hablar de cara a públicos amplios. 

Carpa de presentaciones - 
Isabel del Río y Lo que no veo en el Bosque

Las charlas lo mismo tenían que ver con las obras más recientes o trayectorias de los ponentes que con temas más dispares, tal y como las que versaron sobre las series de Xena y Hércules, la del Spiderman de los 90 o la de Alf. Para un servidor, la favorita fue la de Javier Prado y Clara Díes y Jorge Iván Argiz sobre La mitología y el mar, una relación de siglos… ¡y lo que queda!, con una imagen de la misma bajo estas líneas.



Entre las actividades a disposición de los habitantes, además de las partidas de rol ya citadas antes, hubo otras, como varios talleres infantiles ideales para los más pequeños de la casa y exhibiciones como las de esgrima histórica dirigidas y presentadas por Pelayo Mejido Díaz, tan divertida como instructiva. Todo ello daba lugar a una programación de actividades con las que era muy difícil no encontrar algo entretenido; es más: a veces incluso había que escoger entre charla o actividad, por ser ambas opciones de ocio paralelas.



Sesión de maquillaje en vivo -
El diablo de Joe Hill


Lo mejorable: Más avisos por parte de la organización

Hubiera estado bien que la organización hubiese sido más comunicativa en dos ámbitos. Por un lado, en las cuestiones más arriba ya señaladas. Y, por otro lado, en las sesiones de firmas que no organizaban ellos, sino las casetas de editoriales o librerías o fanzines del evento. 

La solución a esto es relativamente fácil: más coordinación con estas entidades y pregonar la aparición de sus autores, tanto por redes sociales como por incluso megafonía, tal y como en ferias del libro o salones del cómic.


Lo bueno: la paciencia y entrega de los autores y miembros de la organización

Si los aficionados se entregaron a horas de cola para obtener una rúbrica de sus escritores favoritos, no menor fue la voluntad de aguante de los escritores, que quisieron que todos se llevaran, al menos, su firma junto al nombre del agraciado. Quedan para la leyenda colas de más de tres horas de duración para T. Kingfisher o Claremont aguantando hasta las 23:00 con tal de que nadie se fuera sin un tebeo suyo firmado (el muy zorro, eso sí, aprovechó el fanatismo de muchos que fueron con decenas de grapas para hacer la primera firma gratis y cobrar por volumen a partir de ahí). Sea como sea, muchos hicieron gala de un gran estoicismo, tal y como Matt Dinniman, que firmó de pie y al menos a medio millar de personas sus libros de seguido o Sangu Mandana, que estuvo bajo un sol abrasador sin el cobijo de la carpa por estar aquella llena de autores cuyas sesiones de firmas se habían alargado con tal de tener un detalle con los fans mientras rubricaba sus tomos.

Ted Chiang intentando responder como buenamente 
pudo a cuestiones metafísicas

Mención especial merecen también los miembros de la organización del Celsius. No solo por montar este tinglado, sino por haber intentado en todo momento ayudar a los asistentes con sus dudas, aunque fuera unas veces con mejor o peor fortuna al no saberlo siempre todo por la cantidad de actividades que había, así como con el desarrollo de las ya mentadas actividades. Y, nuevamente, un aplausos para los traductores por su magnídica labor. 


En definitiva: el Celsius es un festival que, aunque mejorable para afrontar su más reciente masificación, sigue siendo un evento de lo más recomendable y al que un servidor piensa asistir nuevamente en el futuro.

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