Solomon Kane es un espadachín inglés que tiene por única
meta en la vida combatir el mal, luchando contra él bajo cualquier forma en la que
se presente, ya sea como siniestros espíritus o como hombres depravados. Para
ello irá viajando por Europa y por África, parándose cuando la situación lo
requiera para socorrer a los oprimidos y
castigar a los injustos.
El libro recopila las distintas historias cortas que
escribió Robert E. Howard (creador de personajes como Conan el Bárbaro) sobre Solomon Kane, correspondiendo así a cada
capítulo un relato corto. El protagonista es un puritano o un fanático,
describiéndosele con ambas palabras a lo largo del relato (que cada lector
juzgue por su cuenta cual de ambos apelativos le viene mejor). Solomon es capaz
de perseguir en nombre de Dios a un criminal a través de continentes para hacer
que todo el peso de la justicia caiga sobre él, siendo unas cuantas veces juez,
jurado y verdugo. No obstante, nunca resulta desagradable o cruel la lectura de
sus actos, siendo una suerte de caballero andante, aprovechando la tecnología
del siglo XVII, llevando además de espada y puñal otras armas como pistolas y
pólvora, que le sirven para combatir el mal. La prosa es sencilla y natural,
siendo un libro fácil de leer, teniendo la ventaja de que sus historias cortas
se pueden leer individualmente y de forma independiente, sin necesidad de tener
que leerlo todo de golpe, si bien algunas de las aventuras tienen en común,
además de a Kane, al hechicero africano N´longa. A propósito de este último,
merecen ser tratado el tema del racismo en Robert E. Howard: muchas veces los
negros de África aparecen en su obra bajo un comportamiento salvaje, lo que ha
llevado a considerar racista a Howard. Yo, en su defensa, diré dos cosas. Por
un lado, la época en la que vivió el autor data los años 1906 a 1936, siendo
además estadounidense, procediendo por tanto de un país donde los derechos de
las personas negras no serían iguales a las de los blancos hasta muchos años
después de su muerte, por lo que hay que situarlo en su tiempo. Por otro lado,
si bien es cierto que a muchos africanos los pone como crueles y salvajes, a
otros cuantos también los pone como gente pacífica y buena, pudiéndose aplicar
todo esto también a los blancos, de manera que lo importante no sería ser
blanco o negro, sino ser bueno o malo. Además, Howard se muestra claramente
contrario a la esclavitud en un capítulo llamado Los pasos en el interior, donde Solomon se lanza al rescate de de
una caravana de gente negra que ha sido esclavizada por los árabes.
En conclusión, si os gustan las novelas de aventuras con
espadachines y elementos sobrenaturales, dadle una oportunidad a Solomon Kane.
La edición de Astiberri cuesta unos 20€, en tapa dura y con 292 páginas, donde
además de las aventuras de Kane, también se incluye como extra La sombra del buitre, la aventura de
corte histórico de Sonia la Roja, durante el asedio de Solimán el Magnífico a
Viena, mostrando al lector como era la heroína originalmente, muy lejos de la imagen actual en la que va
vestida únicamente con un bikini de cota de malla.



















































