domingo, 17 de febrero de 2019

Crónica de la Japan Weekend de Madrid de febrero de 2019

En la entrada de hoy toca comentar mi paso por la última edición de la Japan Weekend madrileña el sábado 16 de febrero, no sin antes volver a agradecer a su organización una vez más la confianza depositada en mí a través de su pase de prensa.


A eso de las 11:00 llegué a IFEMA, si bien no pude entrar en el evento hasta media hora después. ¿El motivo? Que, frente a otras ocasiones, se repartían las acreditaciones de prensa junto a los de otros profesionales, creándose así una fila bastante lenta.


Ya dentro de IFEMA, y ya valorando lo positivo, los asistentes comprobamos que la cita madrileña va creciendo año a año: los pabellones 2, 4 y 6 estaban abiertos ante nosotros. De los tres pabellones, quiso la suerte que entrase por el segundo. Una vez allí, pude comprobar en persona que el evento, tras dos horas abierto, ya estaba bastante concurrido.


Casi lo primero que se veía desde la entrada, además del lleno de ofertas puesto de Selecta Visión, era el Artist House, ubicación a la que no tardé en acudir para hacerme con un buen botín de tomos autoeditados, tal y como los que se ven bajo estas líneas: Botanical witches, de Miriam E. G.; Dilemas de una dibujante manga, de Rikku Hanari;  Aquel que viene, de Leonor Jiménez; y Likantro Furioso, de Pablo Rodríguez.



Tras adquirir estos cuatro tomos, seguí vagabundeando por el segundo pabellón, topándome tanto con el área de conferencias, lugar donde en aquellos momentos se daba una charla sobre webcomics, como con la tienda y la exposición de figuras de Banpresto, con esta última especialmente centrada en Dragon Ball.




Hecho esto, avancé hasta el cuarto pabellón, y tras ojear los diversos puestos de editoriales y tiendas de merchandising, llegué a la zona de no comerciales, la cual contaba en esta edición con cerca de doscientas mesas. Durante el trayecto hacia el lugar tuve la suerte de coincidir con Nari Springfield, y entre que hablábamos de literatura, llegamos al pasillo que compartían, entre otros, Studio Kôsen y Pussy Crazy Club. Allí, entre que Noiry me dibujaba un Dio Brando en su La Bete Noire, departimos durante un rato sobre JoJo's Bizarre Adventure.


Por esta zona, en la cual estuve una muy buena parte del evento, también acabé por adquirir más fanzines, tal y como el Ink Mess, de Ian Pinkis; Abyss, de Laura Gutiérrez; Kirk has a kink, de MV Purple Spot; o Soy solo una chica, de Alejandra M. Campos.



Todavía deseando llegar a ver todo el evento, enredé un poco más en la feria. Así, además de ver que en lo que respectaba al apartado gastronómico no faltaba de nada, también me dejé caer por las zonas de videojuegos, áreas donde los asistentes podían probar en primicia juegos como Jump Force, Sekiro: Shadows die twice o Summer in Mara, este último español. Finalmente, y ya llegadas las 15:30, y comprobándome bastante agotado, me retiré camino al hogar.



A modo de reflexiones finales, los siguientes puntos. La Japan Weekend madrileña sigue creciendo edición a edición ya que, pese a haber pasado de 300 puestos no comerciales a 200, ha aumentado de tamaño, de tal manera que los espacios del evento rara vez están congestionados hasta tal punto de no poder avanzar en todo momento. La luz amarilla también ha sido un problema para varios dibujantes, ya que afectaba bastante a su manera de ilustrar y colorear. Fuera de esto último, el número de artistas seguía siendo muy alto, y entre fanzines, llaveros, pegatinas e ilustraciones había una oferta muy amplía de productos que adquirir allí y no en tiendas normales. Además de lo que a dibujantes se refiere, había una oferta de entretenimiento mucho más amplia: probar videojuegos por estrenar, conciertos, lucha libre, conferencias, exposiciones… No había espacio para el aburrimiento, por lo que se puede seguir concluyendo que Japan Weekend sigue siendo un entretenimiento de lo más atractivo y diverso para aquellos que quieran darle una oportunidad.  

domingo, 10 de febrero de 2019

Zilia Quebrantahuesos, de Laura Rubio

En la reseña de hoy toca hablar de  Zilia Quebrantahuesos, tebeo obra de Laura Rubio (https://www.facebook.com/laurarubioart).


Zilia es una joven que pronto será una de los baterou, una hermandad de mediadores entre el mundo humano y el sobrenatural. Pero tras el encuentro con una lamia en medio del bosque, Zilia se replanteará si es digna de semejante legado.

Tras leer Queronea guardaba buen recuerdo de Laura Rubio. Y pese a que Zilia Quebrantahuesos tiene una tónica bastante distinta, la obra es igual de disfrutable y entretenida. Igual que con su Filipo II, asistimos ante un conflicto interno del personaje principal de la historieta, aunque esta vez no trata de verse entre el deber y la amistad, sino ante la capacidad de poder o no cumplir con las expectativas que nos hemos impuesto. Pero toda esta materia psicológica no es la única cosa buena del tomo. Así, por ejemplo, este resulta una excelente inclusión del folclore aragonés en medio del siglo XI hispánico, alejándose de lo que supone la frontera sureña y la Reconquista para centrarse en el territorio interior, con el día a día más o menos problemático de sus habitantes, humanos o no. Y en referencia a esto último, vale la pena señalar la buena implementación de lo legendario en el tebeo, con criaturas como los diaplerons o el dragón de Peña Oroel.  Tampoco se puede dejar de hablar de los personajes: la lanzada Zilia, el astuto Atland, el no tan espabilado Erco, la ambigua lamia… todos ellos dan lugar a un colorido elenco.

Respecto al dibujo, Laura Rubio muestra un estilo bastante diferente al ya reseñado en Queronea. En vez de una combinación de escenas de batalla sucias y cruentas junto a otras más tranquilas y elegantes dignas de ánforas, aquí el estilo es más uniforme. También es, igual que la lectura, más ordenado y con una estructura más lineal, con lo que se sigue con facilidad. Aquí lo mismo la autora nos deleita con escenas fraternales que incluyen contarse un cuento u organizar alguna trastada que disputas de tabernas o batallas dignas de epopeya, así como estampas de no poco extrañamiento donde se cruzan lo onírico con lo reflexivo. Los personajes, dueños de unos grandes ojos, están lejos de ser idílicos, puesto que a menudo están manchados, heridos o abatidos de alguna forma. Si a todo lo anterior le añadimos unos fondos bien trabajados y un magnífico y variado coloreado, se puede señalar el apartado gráfico como más que grato a la vista.



En conclusión, si os gustan las historias de aventuras, leyendas y reflexión sobre uno mismo, dadle una oportunidad a Zilia Quebrantahuesos. Podéis haceros con es comic de GP Ediciones por un precio de 12€, incluyendo entre sus 72 páginas, además de la historieta en sí, algunos extras, como el proceso de creación de la misma, o la evolución del diseño de la protagonista.

Por último, la dedicatoria que me hizo la amable Laura Rubio durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2018. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 3 de febrero de 2019

Supermala, de Roberto Malo y XCAR Malavida

En la reseña de hoy toca hablar de Supermala, tebeo que cuenta al guión con Roberto Malo (http://robertomalo.blogspot.com/) y al dibujo con XCAR Malavida (https://xcarmalavida.com/).


Pilar es una cartera que, tras quedarse embarazada, descubre que ha desarrollado superpoderes: sus cinco sentidos se han ampliado, sus golpes son más certeros y duros… Decidida a que el mundo al que llegue su hija sea un lugar seguro, Pilar toma una decisión: combatirá las injusticias de su ciudad bajo la identidad de Supermala, guerrera inmisericorde con el mal.

Supermala, como obra superheroica, es bastante curiosa en lo referente a los géneros en los que se maneja: equilibra muy bien un tono generalmente humorístico y amable con otro mucho más serio cuando hace falta. Así, lo mismo que se hacen chistes costumbristas sobre el día a día de una embarazada y la vida familiar junto a bromas sobre las identidades secretas de los comics, al mismo tiempo que se ven preocupaciones de la sociedad actual: el robo con violencia, la morosidad, el maltrato, la pedofilia, los excesos urbanísticos… Y pese a lo que pueda parecer, la obra es perfecta para todos los públicos, con los adultos y los niños disfrutando por igual de una obra entrañable y que huye de moralinas superficiales, para dar en su lugar importancia a valores como el civismo, la justicia o la familia. Quizás falta algún que otro matiz gris o ambiguo a la obra, pero tampoco es algo que la eche para abajo.

Respecto al dibujo, Malavida nos alegra la vista con un estilo simpático y redondeado que se hace muy grato a la vista. Los rostros de los personajes, además de ser muy expresivos, sirven para que el lector pueda catalogarlos rápidamente como buenos o malos (he aquí también cierto maniqueísmo) a través del binomio de lo agradable y desagradable, aunque el lenguaje físico también contribuye a la buena impresión visual que causa la gesticulación de los personajes o a la contundencia de las palizas que da la protagonista. Y a propósito de esto último, vale la pena señalar como le cambia la mirada a Supermala cuando se enfrenta al crimen hasta embrutecerla en gran medida. Un buen coloreado y unos cuidados fondos son los elementos que rematan un buen apartado gráfico.


En conclusión, si os gustan las historias de supehéroes divertidas y con cierto compromiso, dadle una oportunidad a Supermala. Podéis haceros con este tebeo de 72 páginas de Editorial Cornoque por un precio de 10€.

Por último, la dedicatoria que me hicieron los dicharacheros Roberto Malo y XCAR Malavida en el Salón del Cómic de Zaragoza de 2018. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 27 de enero de 2019

The Plus Plus Plus artbook, de Luis Toses

En la reseña de hoy toca hablar de The Plus Plus Plus artbook, libro de ilustraciones de Luis Toses (https://toses.tumblr.com/).


En esta obra Toses ilustra en cada página (salvo por la notable excepción del protagonista de 12 hombres sin piedad), un elenco completamente femenino. Este combina varios casos de homenajes a series o películas como Drangon Ball GT (Pan) o Isla de perros (Tracy Walker), con personajes surgidos directamente de la imaginación del autor. Entres estos últimos, aunque con algunas combatientes de por medio, lo más predominante estriba en mujeres en medio de estampas costumbristas (sin miedo a romper tabúes), aunque muchas veces con cierto velo de locura, sea este más evidente o más sutil.



Respecto al dibujo, lo primero que llama la atención del estilo de Luis Toses, además de su buen manejo de lo cartoon, es la gran cantidad de mujeres diferentes que es capaz de llevar al papel: delgadas o con curvas, jóvenes o mayores, de diversas latitudes y épocas, con todo tipo de peinados… O dicho de otra manera, que no hay dos iguales, y no solo en lo físico, sino también en lo que a personalidad se refiere, pues el dibujante dota a sus creaciones de gran expresividad, tanto para darles un carácter pacífico como agresivo, así como divertido o serio. El coloreado entra rápidamente por los ojos y hará las delicias, con unas páginas tremendamente luminosas frente a otras mucho más tétricas.



En conclusión, si queréis ver mujeres de todo tipo de condición o cuerpo, dadle una oportunidad a The Plus Plus Plus artbook. Podéis haceros con este volumen de 54 páginas por un precio de 12€.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Luis Toses durante la Japan Weekend de Madrid de septiembre de 2018. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 20 de enero de 2019

Kanan, el último padawan, de Greg Weisman y Pepe Larraz

En la reseña de hoy toca hablar de Kanan, el último padawan, comic que cuenta al guión con Greg Weisman (https://www.facebook.com/official.greg.weisman/) y al dibujo principalmente con Pepe Larraz (https://www.facebook.com/pepe.larraz).


En medio de las Guerras Clon, el joven padawan Caleb Dume cree haber encontrado su lugar en el mundo. Pero todo el mundo que Caleb conocía acaba de la noche a la mañana con la nefanda Orden 66 y la proclamación del Imperio. Ahora los jedis son presas del nuevo régimen y el padawan deberá aprender a sobrevivir en un universo despiadado y hostil bajo una nueva identidad: la de Kanan Jarrus.

Star Wars ha sido una saga fílmica que ha trascendido mucho más allá de su universo original, hasta el punto que varias de sus ramas dan lugar a nuevas ramificaciones. Este es el caso de Kanan, historieta que surge directamente de la serie animada de Rebels, y de su mente creadora, Greg Weisman. Pues bien, este guionista lleva al papel a Kanan Jarrus, para explicarnos sus orígenes a través de dos tomos. Así, seremos testigos de su asignación como aprendiz a la maestra Billaba, su bautismo de fuego, su paso por las Guerras Clon, la Orden 66 y su inicio en una vida a salto de mata. Y todo ello alternando con saltos temporales hacia su presente, como tripulante de la Fantasma y como miembro de la Alianza Rebelde, con una transición tan lograda que en ningún momento se pierde el lector.


Quizás uno de los mejores puntos que tiene la presente obra es lo que te hace empatizar con Kanan. Y es que es fácil ponerse en su piel, tanto cuando parece haber encontrado su destino en el campo de batalla como cuando es un fugitivo y no puede estar más perdido en el universo. Justo en esto último hay una muy buena escala de grises, ya que al convertirse en forajido para sobrevivir, el bien y el mal se difuminan para Kanan, aunque sin llegar a caer en ningún momento en el Lado Oscuro (y aún así se muestra una definición bastante gráfica de esta corrupción). Otra parte importante de la evolución de Kanan tiene que ver con las amistades y enemistades que va forjando el susodicho con el paso de los años. Para empezar, con la maestra Billaba, con simbiosis mutua que a uno le permite madurar y a la otra recuperar la confianza en sí misma. También está Janus Kamir, contrabandista que causará un hondo impacto en el padawan y que le hará replantearse muchas cosas. Los soldados clon Styles y Grey, así como el general separatista Kleeve son también importantes para el argumento, buena muestra de las vueltas que da la vida


Respecto al dibujo, Pepe Larraz tiene un estilo que encaja perfectamente con la estética de Rebels. Con unos semblantes dignos de una serie de animación, los personajes que ilustra este artista tienen miradas y gestos muy vivos, así como un lenguaje corporal a juego. Los combates, sean estos batallas campales, pequeñas escaramuzas o duelos singulares, se siguen fácilmente y con estampas espectaculares, ya sea con tiroteos o espadas láser. Los fondos también cumplen satisfactoriamente, ya sea en el interior de las naves, sobre los muy diversos planetas por los que pasa el protagonista o incluso el propio espacio exterior. Cabe destacar el diseño de los kallerianos, nueva especie de Star Wars que hace aquí su primera aparición, por su original aspecto. Tampoco se puede dejar de mencionar al colorista de la saga, David Curiel, por complementar más que bien a Larraz, así como a los dibujantes Andrea Boccardo y Jacopo Camagni por su par de números con un Kanan ya adulto, y al portadista Mark Brooks por sus espectaculares piezas.


En conclusión, si sois fans de Star Wars en general, y de Rebels en particular, dadle una oportunidad a Kanan, el último padawan. Podéis haceros con los volúmenes de 144 páginas de esta bilogía de Planeta Cómic por un precio de 16´95€ cada uno.

Por último, la dedicatoria que me hizo el amable Pepe Larraz en el tomo durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2018. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 13 de enero de 2019

Elfos, de varios autores – Tomo 3

En la reseña de hoy toca volver a hablar sobre Elfos, la saga internacional ya comentada anteriormente en esta página a raíz de su primer tomo (https://caballerodecastilla.blogspot.com/2017/07/elfos-de-varios-autores-tomo-1.html).


Al igual que sus predecesores, este volumen contiene dos capítulos bien diferenciados. El primero es La dinastía de los elfos negros, pieza que cuenta con Hadrien al guión y con Ma Yi a los lápices. Aquí seguimos los pasos de Gaw´er, un elfo azul que a una edad muy temprana es captado por los elfos negros para convertirse en uno de ellos, destino que le llevará hasta la ciudadela de Slurce, bastión donde aprenderá las artes del asesinato.

Los elfos negros ya sonarán a los lectores de esta saga como gente peligrosa a la que es mejor no acercarse, tal y como se podía ver con Ulronn en El cristal de los elfos azules o con los sicarios de El honor de los elfos silvanos. Y lo bueno de este episodio es que ya tenía en estos otros dos esbozos un adelanto de las características de estos mutantes, es decir, no solamente el funesto oficio al que se dedican, sino la aleatoria (y hasta cruel) manera en la que surgen. Así, para empezar, este número ayuda a cimentar más la saga de Elfos. Pero como historia individual es, además, francamente entretenida. Así, además de ser interesantes los entrenamientos y cribas que se van haciendo en el espartano mundo de los elfos negros, también resalta la manera en que va cambiando la forma de ser de Gaw´er, cada vez menos impulsivo e inocente y más astuto y cruel a medida que van pasando las páginas de la obra, algo más que necesario para sobrevivir en el ambiente que le ha tocado madurar. Y hablando de esto último, vale la pena remarcar lo determinista que es este tebeo, no solo por el hecho de que todo aquel niño con el gen del elfo negro acabará por convertirse en un ser malvado, sino por otro hecho que es mejor no mencionar aquí para no destripar una importante sorpresa de la trama.

Respecto al dibujo, Ma Yi logra diferenciar muy bien el ambiente de atmósferas totalmente distintas. Basta para ello con ver como son las viñetas de la vida ordinaria de un elfo azul, entre navegar, faenar y comerciar en sus ambientes marineros y brillantes, en comparación con las oscuras y amenazantes estampas de Slurce, con sus negras y retorcidas murallas. Igual que los escenarios, los combates, la expresividad y los diseños de los personajes están muy logrados, consiguiendo así crear figuras como el maestro Varh´in, temible, atlético y elegante al mismo tiempo que destila sabiduría con su gesto y porte. Además, hay que resaltar ciertos detalles, como el hecho de que se aprecia muy bien cómo va creciendo poco a poco el protagonista con los años según se avanza la lectura o que la pigmentación del elfo negro no es inmediata, sino progresiva.



Por otra parte, tenemos La misión de los elfos azules, historieta cuyo guión corresponde a Jean-Luc Istin (https://www.facebook.com/jeanluc.istin) y el apartado gráfico a Kyko Duarte (https://www.facebook.com/kyko.duarte). Aquí, por otra parte, se siguen, igual que en el primer volumen, las andanzas de Lanawyn y Turin, los cuales han recibido de Aamnon una importante misión: acudir a la ciudad Aspen y descubrir que está provocando una grave mortandad entre sus habitantes.

Al buen dúo que suponen Lanawyn y Turin, personajes que iniciaron la presente saga, se unen otros nuevos para dar buen fin a su periplo: cazadores, marinos, guardianes e incluso otro viejo conocido como Nerrom, el orco nigromante, lo cual hace del grupo de salvamento uno bastante variopinto y que da pie a situaciones cotidianas de lo más diversas: pullas, romances, intercambios de pareceres más o menos amistosos… Si a un servidor ya le gustó que los elfos azules no mirasen a la humanidad con desdén y tuvieran bastante trato con ella, aquí gusta más si cabe ver a estos como seres todavía más terrenales: fallan, tropiezan, sienten miedo… Y hablando de miedo, he aquí otro importante dato: la obra, que parece que va a moverse por terrenos parecidos al anterior capítulo, acaba vagando por la senda del terror también, y de forma bastante cruda, demostrando que Istin puede desenvolverse con soltura en muy distintos géneros. Los hechos de El cristal de los elfos azules no caen en saco roto y afectarán a Lanawyn en varios aspectos, para lo bueno y para lo malo, con interesantes perspectivas de cara al futuro.

Respecto al dibujo, Kyko Duarte sigue en la misma buena línea del anterior tomo, aunque al igual que su guionista, sabe pasar de la épica y la investigación a lo tenebroso, tanto a lo que amenazantes espacios se refiere, sean estos helados llanos o ciudades sombrías, como con los personajes, con estampas bastante siniestras.


En conclusión, si os gusto el primer tomo de Elfos, no dudéis en haceros con el tercero. Podéis adquirir este tebeo de 112 páginas de manos de Yermo Ediciones por un precio de 25€.

Por último, las dedicatorias que me hicieron los amables Kyko Duarte y Jean-Luc Istin durante la Jornadas Comiqueras del Fnac de Callao de 2017. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 6 de enero de 2019

Eraclea. La leyenda de la Semilla Dorada, de Blanca Mira

En la reseña de hoy toca hablar de Eraclea. La leyenda de la Semilla Dorada, la novela de Blanca Mira (https://twitter.com/shirayukihimeh).


Orpherus es un profeta de Émina, diosa en la que no cree, pero que le sirve a él y a los suyos para ganarse el pan. Sin embargo, un día Orpherus conoce a Émina en persona y todo cambia al mandarle la deidad una misión: deberá recuperar las semillas de poder dispersas por el mundo y caídas en poder de los humanos, para así salvar al planeta de una destrucción cada vez más inminente.

Un servidor ya había leído a Blanca Mira con anterioridad, y más concretamente en formato comic gracias a Ad Mortem. Así que, tras descubrir que había sacado una novela de fantasía y que la dedicaba en Madrid, no dudé en adquirirla para ver cómo se adaptaba al cambio de formato para contar una historia. Y el caso es que la experiencia no defrauda: estamos así ante una novela que, pese a que tarda en arrancar en ese espacio que va entre el prólogo y el momento en que Émina aparece en persona, una vez lo hace se convierte en una lectura de lo más entretenida por varios motivos.

Para empezar, hay que señalar a los personajes. Comenzando por Orpherus, tenemos a alguien con una evolución muy interesante a lo largo de los capítulos, cínico, borde y cascarrabias en un principio, pero que va madurando poco a poco, atemperando varios de los rasgos ya señalados y añadiendo otros nuevos. Phoebe, la Bestia Sagrada, compañera de Orphe y localizadora de las semillas, es una muy lograda mezcla de criatura mitológica y niña pequeña a la que se le acaba cogiendo cariño. Dimpel, primera persona en acompañar al protagonista en su cruzada por el mundo, también es un interesante híbrido: ha vivido un sinnúmero de primaveras pero, pese a toda la sabiduría acumulada a lo largo de ellas, aún sigue teniendo un defecto tan gordo como la ludopatía. Lincy con su inocencia y Pródigus con su picardía, además de contraponerse muy bien entre sí, serán parte importante del círculo de Orphe también, ayudándose todos entre sí, con sus relaciones, a crecer como personas y personajes. Si este es el grupo principal de personajes, muy logrados y con personalidades bastante diferenciadas, tampoco pueden dejar de citarse a los secundarios, heroicos, villanescos o neutrales, por ser buenos engranajes que permiten a la trama ir avanzando.

Respecto a esta última, tiene una estructura relativamente homogénea cuando ya coge ritmo. Así, la novela avanza capítulo a capítulo con ciertos paralelismos: Orphe y compañía llegan a un lugar nuevo atraídos por el aura de las semillas; buscan al portador de la semilla; con más o menos dificultades logran que el portador se una a su cruzada o le extraen la semilla; y prosiguen su camino. Los poderes que otorgan las semillas, si bien no son originales en el sentido de que ya se han visto en muchos medios distintos (fuerza sobrehumana, control mental, inmortalidad, aquakinesis…), cumplen bien su cometido y dan lugar a todo tipo de aventuras distintas. Y no solo destaca aquí la diversidad de la obra, sino también a la hora de moverse por diversos géneros: comedia, con las pullas entre compañeros de armas o jugando con lo andrógino de Orpherus; tragedia por los horrores de la guerra, el fanatismo o lo caprichoso del destino; épica en las luchas o en la misión mesiánica de los protagonistas; política en lo referente a pensar en la sociedad y en la organización humana…        

En conclusión, si os gustan las historias de fantasía con buenos personajes y que aborden diversos temas y escenarios, dadle una oportunidad a Eraclea. Podéis haceros con esta novela de Nowevolution de 828 páginas por un precio de 25€, todo ello complementado con las magníficas ilustraciones de Adrià Inglés.  

Por último, la dedicatoria que me hizo en el volumen la amable Blanca Mira durante el Heroes Manga de Madrid de 2018. ¡Gracias de nuevo!