miércoles, 30 de diciembre de 2020

Mitología española

Cuando oímos la palabra “mitología” enseguida pensamos en la de sitios más o menos lejanos, tal y como la griega o la nórdica. Sin embargo, en España también tenemos un buen número de leyendas, mitos y folclore más que respetable. Para eso está la presente entrada: para recomendar tres tomos relacionados con la mitología española, desde tres de sus distintas localidades.

 

En La noche, de Marta de la Vega Lobo (https://martavl.carrd.co/), nos encontramos con el folclore asturiano narrado a lo largo de seis cuentos, todos ellos breves pero buenos, con elementos clásicos de por medio: cuevas, tesoros, la noche de San Juan, espíritus del bosque o del más allá… Y lo mejor es que, junto al sabor clásico de los cuentos de toda la vida, hay también ciertos temas de fondo más modernos pero bien implementados, como puede ser la depresión o el ecologismo, sin llegar a desentonar estos en absoluto. Respecto al dibujo, la autora lleva al papel un estilo encantador, con xanas tan hermosas como pícaras o una güaxa tan interesante como mística, por solo poner dos ejemplos. 




En Basakume, de Naroa Ugarte al guión (https://twitter.com/Vodkaffeine) e Ikan al dibujo(https://twitter.com/ikanart), nos encontramos con el folclore vasco a través de 31 de sus criaturas fantásticas aprovechando los autores el ya clásico reto de entintado del Inktober para tal fin. El resultado es una guía muy completa de seres de leyenda, unas veces plenamente bondadosos, otras plenamente malignos, y ocasionalmente ambiguos. Además, se relacionan a los seres mágicos entre sí en varias ocasiones, detalle que dota de cohesión al conjunto, tanto con las deidades como con las criaturas menores. Por otra parte, dioses, genios, espíritus y duendes varios son llevados al terreno gráfico de manera muy comiquera, con un estilo muy atractivo a medio camino del tebeo americano y el manga japonés, con un resultado bastante resultón. Para redondear la jugada, además, está la interesante composición del volumen: texto en español y en vasco en donde se relata la leyenda junto al dibujo que la retrata, de modo que además de aprenderse folclore se hace un ejercicio de lingüística.

 





En Breve inventario de seres mitológicos fantásticos y misteriosos de Aragón, de Chema G. Lera (https://twitter.com/chemartelera), nos encontramos con el folclore aragonés en un tomo verdaderamente enciclopédico. Y es que la obra ha tenido con razón tres ediciones, puesto que el autor ha ido aumentando el contenido del volumen a lo largo de los años (1999, 2004 y 2008) según iba descubriendo nuevos mitos y leyendas aragonesas. Los personajes que se mueven por ellas van desde cocos y duendes a brujas y almas en pena, sin faltar tampoco maleficios y símbolos de protección contra ellos. No pocas moralejas se pueden extraer de esta recopilación de narraciones y, además, es muy interesante el ejercicio de comparación que se hace cuando el mismo mito se da en distintos lugares de Aragón, con sus similitudes y diferencias. El apartado gráfico también es destacable, pues Lera se sale de su registro habitual para imitar la pluma de los clérigos medievales en sus códices, con un resultado tan convincente como precioso.



En conclusión, si queréis saber más del folclore español y no tenéis muy claro por dónde empezar, con estas tres obras tenéis un excelente comienzo. La primera y la segunda son autoeditadas, mientras que la tercera ha sido llevada al plano físico de manos de Temas Aragoneses y Prames.  
 

domingo, 6 de diciembre de 2020

De secuelas va la cosa

Pese al conocido dicho que proclama que segundas partes nunca fueron buenas, el mundo del tebeo tiene unas cuantas continuaciones más que dignas de elogio. Y de eso va esta entrada: de tres buenas secuelas comiqueras.  

 


La caída de la Casa West es la continuación de El momento de Aurora West, y el tomo en donde la protagonista acabará por descubrir que hubo detrás de la misteriosa muerte de su madre, todo ello mientras los gules planean liberar a los monstruos de las molestas atenciones del heroico Haggard West con un ambicioso plan.

 



Este volumen supone, además de una muy buena conexión con Battling Boy, la consolidación de Aurora como un personaje más maduro y con desarrollo, sobre todo a raíz de lo que descubre con respecto a la muerte de su madre, la cual no deja indiferente. Y aquí aprovechan los autores para hacer una reflexión bastante dura sobre conceptos como la venganza o la verdad, sobre la necesidad que tenemos (o no) de ambas, así como sobre los sacrificios que tienen que hacer los héroes y la necesidad que hay de ellos en cualquier mundo. Y como muestra de estas dos últimas facetas, las geniales secuencias paralelas de Aurora por un lado y Haggard por otro que van desde la página 144 a la 154, tan espectaculares como simbólicas. Este tomo sigue contando con el buen hacer de Rubín a los lápices y es más frenético que el anterior, aunque esto no quita que haya momentos más calmados y sosegados para que personajes (y lectores) asimilen lo que acaba de pasar. En conclusión, buen broche para la precuela de Battling Boy, tebeo del que, por otra parte, muchos aficionados queremos ver el desenlace. 

  



En Liquid Memories, tras un primer tomo que dejaba en vilo con un final sumamente tenso y angustioso, la investigación en torno al asesino del agua prosigue, con Ethan Wood en el punto de mira de la policía. Pero... ¿qué pasará con quién está orquestando los homicidios desde las sombras?

 



Este segundo tomo, pese a ser quizás un poco menos dinámico que el primero (no hay tanto cambio de escena y de perspectiva), es un más que buen colofón para el presente thriller. Y hay varios motivos para ello: se termina de definir el proceso tras los homicidios (sin ser este en absoluto fantasioso, sobre todo dentro de unos años) y ya se entienden las motivaciones y objetivos del asesino del agua (bastante maquiavélico tanto lo uno como lo otro, todo sea dicho). La investigación y posterior encuentro de la verdad es bastante lógica, sin que los pasos de los investigadores sean difíciles de justificar. Se hace aquí también una interesante reflexión sobre la verdad y la memoria humana hacia el desenlace de la obra, con unos cuantos momentos bastante emotivos e incluso desgarradores de por medio que conducen a un final premeditadamente agridulce. En definitiva, si os gusto el primero volumen, no dudéis en coger este también, ya que además de todo lo anterior, sigue contando un apartado gráfico igual de resultón que en el primer número.

 



En el tercer tomo de Windrose, la saga de Studio Kôsen llega a su conclusión tras una segunda parte en que los protagonistas, divididos, se encontraban en situaciones más que apuradas en Constantinopla: Danielle y la Garza encerradas y rodeadas de llamas y Angeline y Leon perseguidos por las calles de la capital otomana. ¿Qué sucederá con la Voz de la Tormenta, ahora que ellos y sus enemigos están tan cerca de hacerse con tan poderosa reliquia?

 

 



Con este número la trilogía de Windrose finaliza de manera más que satisfactoria, dando desenlaces más que apropiados a los personajes principales, todo ello con un sabor que recordará a las películas de piratas y de aventuras como El capitán Blood o Indiana Jones. Y es que entre acertijos que te pueden matar, situaciones límites, barcos azotados por los elementos, duelos a muerte a espada, engaños, traiciones y apasionadas historias de amor crean una miscelánea muy completa y diversa. Solo una crítica: la de estar llamando todo el rato a Juan Salvador por el nombre completo en vez de “Juan” o “Salvador” a secas. Mas este detallito no quita que la presente obra sea de lo más entretenida, sin apenas dejar un instante para que se recupere el aliento entre peligro y peligro, con muchos sentimientos de por medio, de tal manera que este volumen dejará buen sabor de boca a los fans de las Kôsen. 

domingo, 29 de noviembre de 2020

Hijos de la ira, de Damián Campanario y Nico Naranjo

En la reseña de hoy toca hablar de Hijos de la ira, tebeo que cuenta al guión con Damián Campanario (https://www.facebook.com/damian.c.hernandez) y al dibujo con Nico Naranjo (https://www.facebook.com/niconaranjoart).

 



La ciudad de Trivissa es el objetivo de la Confederación de los Estados del Norte (o CEN) debido a las riquezas de sus minas. Gracias a sus poderosas máquinas de guerra, el primer asalto de la CEN contra la urbe es demoledor, dejando tras de sí un gran rastro de ruinas y muertes. Sin embargo, Trivissa no se rinde y sigue plantando cara al invasor, al cual no le queda más remedio que formalizar el asedio. Lo que CEN no sabe es que la ciudad que ambiciona está preparando un ambicioso contraataque en el que combatirá fuego con fuego…

 

Las obras con robots gigantes pilotados o mechas están en el imaginario del noveno arte gracias a clásicos japoneses como Mazinger Z, Escaflowne o Evangelion, siendo este un subgénero bastante consolidado dentro del shonen y del seinen. Ahora bien, esto no que quiere decir que no se puedan poner enfoques originales a las obras de esta temática. Y ejemplo de ello lo tenemos en Hijos de la ira, obra española para más señas. ¿Y por qué subrayar (sobre todo en este blog) la nacionalidad de la obra? Por el carácter asimétrico de su guerra, es decir, su temática guerrillera: la ciudad de Trevissa tiene muchísimos menos recursos que la Confederación en terrenos como el económico, tecnológico, humano o industrial, por lo que inician la guerra en seria desventaja. ¿Cómo paliar esto? Con tácticas guerrilleras: ataques relámpago, conocimiento de la zona de combate, apoyarse en las ventajas del terreno (tanto para provocar emboscadas, aprovechar la cobertura o tender trampas), usar lo saqueado en contra de sus propietarios originales, operaciones de sabotaje, contar con el respaldo de la población local… Algo muy, muy similar a lo que se vio en Zaragoza durante los asedios napoleónicos de 1808 y 1809. Todo ello logra una experiencia bélica verosímil y lógica pese que estemos hablando de un hipotético universo de ciencia ficción, un tanto lejano de la actualidad. Por otra parte, las bajas civiles por bombardeos y derrumbamientos sitiadores contribuyen a recordar que, pese a que la guerra tiene un componente épico importante, también tiene otro mucho más oscuro: el trágico, el que destruye familias y hogares.

 



Ahora bien, si hablamos de las obras de mechas, no pueden dejarse sin mencionar a los pilotos que los tripulan, por ser piezas fundamentales de la trama. Tal y como mandan los cánones del género, estos son adolescentes por un par de motivos argumentales, aunque no deja de ser interesante el cómo se aborda el espinoso asunto de los niños soldado y de cómo la psicología de la propaganda, la venganza y la emoción los seduce. Yendo ya a los personajes principales, podemos hablar de cinco. Para empezar, tenemos a Kir, el único que ya pertenecía al ejército de Trivissa antes de que comenzase la guerra, por lo que es el más marcial y centrado del grupo; la estoica Zoya; el macarra de Kolov; el impulsivo Marek; y la carismática Wira. Me ha gustado especialmente que sean personajes con desarrollo, así como los momentos de amistad y camaradería que comparten entre ellos entre batalla y batalla, aunque es una pena que los autores no le hayan podido dedicar alguna viñeta más a todo esto, pero el espacio es el que es. Más crítico hay que ser, sin embargo, con que los antagonistas (con la notable excepción de Lia), sean en general bastante maniqueos, sin puntos con los que empatizar. Mucho más complejo en este sentido es el padre de Kir, militar de carrera, pese a estar dispuesto a emplear niños soldado aprovechando los deseos de venganza de estos, tal y como se verá según avanzan las páginas del tomo.

 

Respecto al dibujo, Nico Naranjo ha consolidado en mucho su estilo frente a anteriores obras suyas por aquí reseñadas, como por ejemplo La patrulla Tucán, tal y como se puede ver en elementos como las caras o las siluetas de los personajes, mucho más definidas. Choca el contraste con los paisajes anteriores de este ilustrador, sustituyendo lo verde y boscoso por los grises y ocres de lo urbano, con devastadas ruinas propias de un bombardeo. Pero vayamos a los importante de una obra de mechas: los robots. Estos son bastante grandes sin llegar a ser colosales, es decir, están más próximos a un tercer piso que a un rascacielos, algo bastante práctico si tienes que luchar en un entorno urbano mientras te desplazas por las calles y buscas cobertura. Mientras que las máquinas de guerra de la CEN, con excepción de la capitana, siguen el mismo modelo uniforme, bien distinto es el diseño de los robots de Trivissa, pues no hay dos iguales: el de Kir recuerda a un samurái con sus protecciones, el de Wira a una rapaz por su cabeza y sus piernas… Además, se ha hecho un esfuerzo visual por demostrar los problemas que se han tenido para fabricar cada mecha con piezas de distintas procedencias y materiales, detalle que se debe apreciar. Los combates son tan espectaculares como uno se puede imaginar, aunque más que usarse la fuerza bruta sin más, hay cierta estrategia detrás de ellos, con la ya comentada guerra de guerrillas, y hay detalles aquí y allá que ayudan a plasmarlo: no poder disparar con un aliado en medio de tu línea de fuego, coordinación, dirigir los golpes a puntos débiles del enemigo…

 


En conclusión, si os gusta el género de los mechas, no dudéis en darle una oportunidad a Hijos de la ira. Podéis haceros con este tebeo de Nuevo Nueve de 142 páginas por un precio de 22€.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Nico Naranjo desde su mesa de trabajo hace algunas semanas, y es que con la actual pandemia se aprecian este tipo de detalles (orquestados por Omega Center) para suplir de alguna manera el vacío que está dejando la ausencia de eventos comiqueros. ¡Muchas gracias!


domingo, 15 de noviembre de 2020

Tres lecturas para los más peques

En la entrada de hoy toca hablar de tres tomitos cortos pero muy interesantes para los lectores más jóvenes de la casa, sobre todo si están dando sus primeros pasos en el mundo de la lectura.




El primer volumen es El nido, escrito por Rocío Campos Ramírez (https://twitter.com/merendarconmama) e ilustrado por Elene Urquijo (https://www.instagram.com/lilhydra/). Aquí asistimos al desencanto de Sandra, gran admiradora del otoño que ve con tristeza y enfado la llegada del invierno, estación que solo le está trayendo disgustos. ¿Cambiará la mala racha de la niña?


En la vida muchas veces nos encontramos ante temporadas o situaciones incómodas y desagradables… aunque ello no es motivo para no poder sacar algo bueno de todas ellas. El nido es reflejo de esto último, enseñando los lectores más jóvenes que se puede encontrar la felicidad donde menos se lo espera uno. Y ello a través de una protagonista con la que es fácil identificarse y verse reflejado. El texto, además de ser tan bonito como didáctico, está acompañado de ilustraciones más que entrañables coloreadas en preciosos tonos pastel.

 



En Equipo H y un lío cósmico, escrito por Jo Bright e ilustrado por Isabel Vílchez (https://www.facebook.com/isa.vilchezmiguel), cinco haditas asisten a clase de Astronomía en el Colegio Wisteria cuando, repentinamente, las estrellas del cielo se apagan. ¿Qué ha ocurrido? Solo Helena, Haiti, Hilda, Holly y Heire lograrán averiguar la verdad.



Equipo H ya va teniendo una buena serie de aventuras a sus espaldas, mostrando el presente tomo la segunda de ellas. La historia en sí es ideal para que los más pequeños le vayan cogiendo afición a la lectura: un misterio chocante, un quinteto protagónico muy divertido y diverso tanto en personalidad como en habilidades, y cierta moraleja sobre la resolución de problemas mediante la lógica. Las ilustraciones que acompañan a la narración le van como anillo al dedo, con la dulzura y simpatía de las haditas quedando más que patente, así como la manera de ser de cada una en sus gestos y atuendos.





En Superprincesa, de Rafael Segado (https://www.facebook.com/rafael.segadoholgado), Rosa, la princesa del Reino Encantado, socorre a un unicornio de nombre Uni, el cual le concede poderes mágicos para enfrentarse al mal.

Original combinación del género de fantasía y superhéroes por parte de Rafael Segado y que, mediante el formato del tebeo, no deja de transmitir valores como el de la amistad, ayudar a los demás o servir a ideales como la justicia de manera entretenida para los más chiquitajos. En el apartado gráfico de Superprincesa, se nota cierta evolución en el trazo de su autor, aunque todavía tiene que seguir mejorando en aspectos como las proporciones, si bien también hay que reconocer que su labor de coloreado es bastante agradable a la vista.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Cute N Creep

En la reseña de hoy toca hablar de Cute N Creep, fanzine obra de varios autores, con casi todas las historias del mismo estando a día de hoy publicadas en las plataformas de Faneo o Tapas.

 


Este fanzine se divide en cuatro partes, con historietas que son autoconclusivas o bien suponen el inicio de tramas más largas. Pues bien, la primera de ellas es la cortita Sucker Pink, de Jankie Hands (https://twitter.com/jankiehands), en la que Kara, una chica muy seria y adusta, se ve obligada a convertirse en una guerrera mágica para defender a los justos e inocentes. Lástima que odie su vestido de heroína por lo rosa y coqueto que es…

Aunque la premisa de esta historia ya se ha usado alguna vez, eso no quiere decir que esté agotada. Ni mucho menos, ya que sigue siendo bastante divertida de ver, por la incomodidad que le producen sus poderes a la heroína, por las galas que tiene que vestir para poder usarlos. El dibujo es además bastante agradable, con un coloreado que alegra rápidamente la vista. 

 




En Ciudad Halloween, de Afrosús (https://twitter.com/afrosus), hay un instituto al que acuden los jóvenes monstruos, extraterrestres, espíritus y demás seres más allá de lo humano…

De esta historia no puede hablarse mucho, ya que al ser un primer capítulo se atacan varios frentes y al final no se profundiza en ninguno* más allá de parodiar a los institutos y a los seres de leyenda, tal y como con las brujas en el aeropuerto. Sin embargo, en el apartado gráfico, hay que señalar que el autor crea diseños bastante interesantes y atractivos dentro de los monstruos.

*Esto es distinto en Limbs, obra en la que el autor se maneja mucho mejor en un ambiente que combina ciencia ficción, terror y thriller; aquí cambia incluso el registro del dibujo, mucho más inquietante.

 

En Océanos de Silencio, de MINKrose (https://twitter.com/DibusMink), una sirena acaba de nacer en lo más profundo de los mares. Sin embargo, no encuentra a nadie como ella a su alrededor… ¿Dónde está el resto de su gente?

Historieta triste y dura pero que engancha rápidamente para ver qué ocurre con su protagonista, la cual tiene que aprender a desenvolverse en un mundo extraño y lleno de peligros prácticamente desde que nace. La trama apenas emplea el lenguaje verbal (más allá de los cantos de sirena) y hay que estar atento al lenguaje físico, algo atípico en el buen sentido, por otra parte. El dibujo es sencillo y de colores muy llamativos y pese a poder parecer un tanto infantil en un comienzo, sorprende la crueldad que puede reflejar según la sirena va avanzando en su periplo vital.

Esta es el único de los tebeos de Cute N Creep que sigue en desarrollo a día de hoy y, desde el enlace de su título, a través de Faneo, podéis seguirlo periódicamente.

 



En Take me out of this Otome, de Kazumi Nekota (https://twitter.com/KazumiNekota), María es una estudiante a la que un buen día, Kazu, su creadora, decide convertirla en la protagonista de un otome, los juegos japoneses de romances… pese a que María esta tónica no le hace ninguna gracia.

Pese a que esta publicación ha entrado en hiatus, si sois de los que gustan mucho humor referencial (en este caso al manga) y rupturas de la cuarta pared, no dudéis en echar un ojillo a sus páginas, pues la comedia de este tipo abunda. Lo mismo se puede aplicar al dibujo: chibis, caras paródicas, figuras hiperrealistas cuando hace falta… todo ello está ahí para sacar sonrisas a los lectores.

 



En conclusión, Cute N Creep nos ofrece un buen puñado de jóvenes artistas a los que seguir la pista según van avanzando en el panorama del noveno arte. Podéis haceros con el volumen físico de este fanzine de webcómics y sus 40 páginas por un precio de 5€, bien en la próxima convención comiquera que se celebre y asistan sus autores, bien en algunas tiendas especializadas, como Viñetas.

 

Por último, la dedicatoria que me hicieron en el tomo los amables Jankie Hands y Afrosús durante la Japan Weekend de Madrid de febrero de 2020. ¡Gracias de nuevo!


domingo, 25 de octubre de 2020

El delirio de Ani, de Andrea Jen

En la reseña de hoy toca hablar de El delirio de Ani, tebeo obra de Andrea Jen (https://www.facebook.com/Andys.Jen).

 


Ani es una chica tan imaginativa como activa que aprovecha los días jugando junto a sus dos primos, Peter y Jackie. Pero cuando en uno de esos ratos de diversión lanzan la pelota en medio de un basurero, no le quedará al trío otro remedio que saltar la valla para ir a buscarla. Lo que empezará como una aventura divertida y magnificada por la imaginación de Ani, se acabará revelando como algo mucho más peligroso de lo esperado.

 

Ay, la Línea Gaijin… Mucho ha llovido desde que esta fuera anunciada allá por el 2010… Una década, ni más ni menos. El caso es que El delirio de Ani era la única de las obras de la primera hornada que me quedaba por leer y reseñar en este blog, en parte por haberse ido retrasando esta hasta 2015, en parte por no haber tenido la suerte un servidor de coincidir en un evento con la autora. Sin embargo, ya hay ganas de completar el círculo de los gaijines primigenios y a ello vamos.

 

Esta historieta tiene un telón de fondo que aquellos que disfrutaron con obras como Alicia en el País de las Maravillas, El viaje de Chihiro o Dentro del laberinto apreciarán, con una protagonista que se mete en un mundo de magia, prodigios y locura, jugando especialmente bien Jen con qué es real y qué no; y es que si bien muchos de los sucesos que ocurren en la trama tienen una explicación lógica al vislumbrarse a través de la imaginación de Ani, hay un par de situaciones que dejan desconcertado, en el mejor de los sentidos, al lector. La trama, por otra parte, combina muy bien lo entrañable de las aventuras ingenuas protagonizadas por niños con la épica del shonen, así como con ciertos toques de terror en algunos momentos muy precisos de la trama. Los personajes son bastante variados, con una Ani deseosa de vivir aventuras en el momento que está a punto de abandonar la infancia para pasar a la adolescencia, un Peter más chulesco y malencarado pero valiente, un Jackie más miedoso e inocente, un Sir Beagle muy noble frente a unos gatos rufianescos… Y todos ellos tienen oportunidad de brillar a lo largo de los nueve capítulos de la obra, capítulos muy bien divididos y estructurados, por otra parte, todos ellos bastante cortos y concisos con la excepción de final, para darle al clímax la importancia que se merece.

 


Respecto al dibujo, Andrea Jen ilustra el tebeo con un estilo imaginativo y digno de un cuento de hadas. No hay dos personajes iguales y los diseños de cada uno de ellos representa al dedillo su abanico de personalidades: lo hiperactivo de Ani, lo altanero de Peter, lo apocado de Jackie, la bondad de Sir Beagle… Y es que incluso en los diferentes gatos, gracias a su aspecto, el lector puede averiguar su modo de ser en base a unas expresiones faciales que retratan astucia o seriedad, malicia o locura… Los escenarios tienen una doble visión: la del mundo nuestro, bien a lo costumbrista, bien a lo pesimista (no olvidemos que la trama se desarrolla en un basurero) y la del mundo de Ani, con paisajes de ensueño en donde lo mismo hay sepias voladoras que animales de fábula jugando un partido, insectos gigantes hechos de mugre o una misteriosa corte que todo lo que tiene de bella lo tiene de siniestra. Los distintos tipos de escenas son ilustradas igual de bien por Jen, sean estas competiciones deportivas, luchas al más puro estilo shonen, momentos tristes o escenas aterradoras o cómicas, tal y como la de la alergia a los perros. Por si todo esto fuera poco, el coloreado es espléndido, contribuyendo este en mucho a dotar de magia y fantasía a la historieta, tanto en los alucinantes fondos como en los excéntricos seres que se mueven por ellos.

 



En conclusión, si os apetece leer una obra que combina lo onírico con lo aventurero y lo más cómico con lo más serio de fondo, dadle una oportunidad a El delirio de Ani. Podéis haceros con este manga de Ivrea de 190 páginas por un precio de 14,90€, el cual incluye un par de extras entre sus tapas duras.


miércoles, 14 de octubre de 2020

Planeta Manga: la evolución de los tomos 2, 3 y 4

En la reseña de hoy toca volver a hablar de Planeta Manga, y más concretamente de los nuevos volúmenes recopilatorios con historietas continuadas o autoconclusivas que han ido siguiendo al primero número (https://caballerodecastilla.blogspot.com/2019/12/planeta-manga-mis-historias-favoritas.html), y de le las que más he disfrutado.

 


En Good game!, de Blanca Mira (https://twitter.com/Shirayukihimehy Kaoru Okino (https://twitter.com/Pencilness), Yuki y Enishi logran clasificarse para asistir a la Good Game Academy y entrar en el concurso de creación de videojuegos, la primera para conocer a su hermano Alex y el segundo para seguir sus sueños y homenajear a su padre. Pero la competición será dura en más de un sentido…

El gran sentido del humor del primer capítulo sigue haciéndose notar en los siguientes, igual de divertido. Ahora bien, lo hace con un añadido: el clásico torneo de los shonen, sin faltar buenos contrincantes y rivalidades de por medio. Los distintos personajes de la historieta, todos ellos distintos y con sus particulares neuras, forman entre sí uno de los mejores puntos del manga: el representante con pintas de Horatio Caine, la streamer Mel, el insidioso antagonista… De señalar algo a mejorar: que no se vea verdaderamente como Enishi trabaja en el día a día pese a su mutilación, algo que estaría muy bien de cara a continuar con esa parte del espíritu de superación ya visto en el primer capítulo. El dibujo, por otra parte, se aúna de manera ideal con el guión, tanto en lo sentimental como, especialmente, en lo cómico, con un diseño de personajes muy trabajado tanto por su atractivo como por no haber dos iguales.

 

En Gryphoon, de Luis Montes (https://www.facebook.com/luis.montes.1806), Noah, Khaine, Keats y Anthorxa son cuatro de los 476 candidatos a cadetes de Gryphoon de esta quinta. Para hacer una criba, solo ciento veinte de ellos serán reclutados: aquellos que lleguen los primeros a La Fuente, la academia de Gryphoon en la montaña de La Espina del Dragón. Pero acercarse a aquella base no será fácil: las bestias autóctonas, la desorientadora geografía, otros candidatos que eliminan la competencia… y los eckhos del lugar, claro, serán serios obstáculos.

Montes continua desarrollando elementos vistos en el primer volumen: la amistad del grupo principal pese a sus diferencias, el trasfondo del mundo en el que se desarrolla la historieta (de forma elegante con cuentagotas, capítulo a capítulo, sin aturullar), combates épicos en los que el grupo protagonista tiene que combinar sus diferentes talentos entre sí para obtener el triunfo, más momentos cómicos (como en el que Noha le da la bienvenida a Rain al grupo) y el agrandado del misterio que envuelve a la guerrera efreet. Todo ello con diseños bastante heterogéneos de los candidatos al cuerpo de élite y feroces para los monstruos a los que se enfrentan.

 

En Alter Ego, de Ana C. Sánchez (https://twitter.com/kumanakris), Noel empieza a aceptar el noviazgo de Elena y Hiro, al no quedarle más remedio, tras el “chantaje” de June, para no perder la amistad de la primera. Pero como las relaciones humanas son tan complejas y complicadas, todo acabará por enredarse…

En un principio, Alter Ego no me hacía mucha gracia, sobre todo por su protagonista, bastante antipática e incluso tóxica. Pese a ello, le di una segunda oportunidad para ver si Noel era capaz de redimirse de alguna manera y, pese a que ya en el segundo número se ve venir de lejos cómo va a acabar la historia, el desenlace no deja de resultar satisfactorio por obvio. Así, esta es una historia de desamor y amor ideal para todos aquellos que gusten de las tramas románticas.

 


En Backhome, de Sergio Hernández (https://twitter.com/SergioHdezAutor) y Toni Caballero (https://twitter.com/ToniCabArt), Ann Harper vuelve a la localidad de Woscastle para reencontrarse con su hermano pequeño. Pero el pueblo ha cambiado mucho y está abandonado casi por completo, salvo por dos excepciones: soldados y extrañas y amenazantes sombras. Cuando los primeros salvan a Ann de las segundas, la chica será llevada a la fuerza a su base de operaciones, lugar dónde se reencontrará con Eiden, un amigo de su infancia. ¿Descubrirá que ha sido de su hermano y del lugar en dónde se separaron?

Recuerdo que un amigo me dijo que la portada del tercer número de Planeta Manga, aquella en la que destaca el dúo protagónico de Backhome le atraía mucho por recordarle a Resident Evil, es decir, por su aire de survival horror. Y ahí tengo que darle la razón: en los dos números que lleva la serie, además de prometer mucho la trama, los personajes principales están en peligro en todo momento en mayor o menor grado, ya sea por los monstruos de fuera de la base o por Thomas, el superior de Eiden. Y el hecho de que la amenaza externa que los acecha sea tan misteriosa, pese a ser uno de los pilares de la trama, está muy bien llevado en lo que a mantener la intriga se refiere. En definitiva, terror, supervivencia, soldadesca y misterio combinados en un cóctel que deja con ganas de ver cómo avanza. Y, para redondear todo lo anterior, un dibujo realista e impactante, con escenarios oscuros y que transmiten muy bien la sensación de abandono y soledad.

 


Por otra parte, lo bueno de que la revista lleve ya cuatro números es que ha nacido un nuevo formato de historieta: la que abarca un par de tomos en vez de uno o muchos más. Entre ellas, se pueden destacar las siguientes:

En Uroboros, de Ernest Sala (https://twitter.com/Ernest_Sala), Hans Alexander es un caballero que va a servir a un rey de un reino muy lejano, ya que el monarca necesita derrotar a un dragón para formar la piedra filosofal y ayudar a su pueblo. Hans aceptará la difícil misión en pos de la fama y riquezas que le otorgará realizarla, sin saber que el peligro es mayor del que se figura…

Uroboros es una buena historia de fantasía, con una primera parte muy luminosa que contrasta con su segunda, marcadamente más oscura. Lo malo del desenlace es que en parte se ve venir (por cierto detalle en el cementerio con el que acaba el primer capítulo), aunque el porqué tras el desenlace es la parte que realmente se hace interesante de la lectura. La moraleja es dura pero buena, y todo ello a través de un estilo especialmente encantador y engañosamente aniñado, tal y como se puede ver en las formas de Hans, el perro que cabalga o el dragón al que se enfrenta.

 



En Beastly Circus, de una Kaoru Okino (https://twitter.com/Pencilness) en solitario en esta ocasión, Kel se ha propuesto rescatar a los niños secuestrados por el circo de Lady Wavivi pese a haber comprado esta a la autoridad local para actuar sin ningún tipo de ataduras; para ello, el joven contará con la inesperada ayuda de una extraña pero poderosa muchacha, la jovial Zari.

Si habéis leído y disfrutado de obras de Kaoru Okino como Joker o Ugnis (obra que, si no se equivoca un servidor, se ubica en el mismo universo que la reseñada en estas líneas), Beastly Circus va en la misma línea: aventuras con fantasía y magia de por medio, así como comedia y un toque siniestro. Y la lectura consigue su cometido: entretiene y divierte. Aunque la obra da la sensación de quedar un poco coja, y es que quizás con haber añadido un capítulo más al tebeo, todo habría quedado más redondo y menos atropellado. Volviendo al argumento, el primer capítulo es más desenfadado (con un momento divertidísimo en un puesto de comida), mientras que el segundo es mucho más serio, algo lógico con lo que se llega a oscurecer la historia, aunque sin llegar a ser desagradable en ningún momento. El dibujo, por otra parte, es igual de encantador que siempre y, si bien los carruajes son proporcionalmente mucho más grandes de lo que deberían, permite seguir la trama con facilidad y le da espectacularidad a las peleas y potencia los chistes, como viene siendo habitual en la autora.

 

Respecto a las historias cortas de un solo capítulo, también he disfrutado de bastantes leyendo estos tres tomos. 


Para empezar, en Mangaka, de Ana Oncina (https://twitter.com/AnaOncina), una camarera que acaba de salir de una relación larga conoce, un día lluvioso, a un dibujante de tebeos. Bonita historia sobre cómo se cierran puertas mientras se abren ventanas en paralelo, con un toque costumbrista muy simpático que transmite serenidad, algo a lo que ayuda también el dibujo.

 

En Rondallas Lobero, de Santi Casas (https://www.instagram.com/santi.ikari/), dos druidas, madre e hija, han de convocar periódicamente al Lobero, tal y como se lleva haciendo durante generaciones… aunque a muchos de los lugareños no les gusta nada este rito pagano. Igual que en La Bruja, Casas vuelve a traernos misticismo y violencia de la mano, aunque con un toque en cierta manera más juvenil en esta ocasión que tampoco queda mal. El apartado gráfico sigue siendo igual de realista y bueno que en la ya mencionada historieta, aunque eso no quita que el autor sea capaz de adoptar un estilo más manga o cartoon como ya demostró en Pingüi.

 

En Porque los dos queremos, de Alfonso Casas (https://twitter.com/alfonso_casas_), lo único que se puede decir es que Ikasu y Kenzai se encuentran en un bosque, con el segundo llevando flores al primero. ¿El motivo? Hablar más sería estropear un final inesperado, prácticamente un mazazo inesperado, con el guionista haciendo muy buen trabajo en aparentemente llevarnos por un lado cuando en realidad nos está conduciendo a otro muy distinto, con ilustraciones muy cálidas de por medio.

 

En Kasa, de Xavi Juan (https://www.instagram.com/xavijuanart/), tenemos una buena historia de samuráis y fantasmas de la que no se puede profundizar mucho sin desvelar cosillas, así que solo dirá que también sorprende por llevar al lector por dónde no se espera, con un cocinero de mizuame visitado en la noche por una misteriosa mujer, y todo ello con una excelente labor de  entintado.

 

En Señor Unicornio, de Inma Ruiz (https://twitter.com/inmapollito), una chica será ayudada por su unicornio de peluche a resolver sus problemas. Pese a tener una premisa un tanto ñoña a primera vista, el talante arisco e incluso gamberro del unicornio y el importante mensaje de fondo dejarán muy buena impresión en más de uno. Por otra parte, y como es usual en ella, Ruiz deleita la vista del lector con su estilo de dibujo cándido y entrañable.

 


En conclusión, se puede decir sin dudar que Planeta Manga se va consolidando como una publicación serial muy a tener en cuenta en el panorama del tebeo español. Los números siguen costando 4,95€, un auténtico chollo si tenemos en cuenta las más de 300 páginas de calidad que vienen en cada volumen.

 

Por último, la dedicatoria que me hicieron en el segundo tomo las amables Blanca Mira y Kaoru Okino en la Japan Weekend de Madrid de febrero de 2020. ¡Gracias de nuevo!