sábado, 31 de octubre de 2026

Reseñas de tebeos para Halloween

Dadas las fechas en las que estamos, hoy toca reseñar tres obras ideales para la presente Noche de Difuntos, aunque son ideales para cualquier rato en que apetezca leer algo de miedo.



En Always Halloween, de Elchinodelpelocrespo (https://www.instagram.com/elchinodepelocrespo/) y Gonzalo García (https://www.instagram.com/gonsartt/), Raleigh es una población con fama sobrenatural desde su mismísimo origen, cuando buena parte de sus pobladores desaparecieron misteriosamente en el siglo XVIII. Más adelante, en 1951, esta leyenda negra se acrecentó, cuando en el Halloween de aquel año la mitad de la ciudad murió durante la noche y sus cadáveres aparecieron amortajados con extraños símbolos. Será 2021 la fecha en la que lo macabro reaparezca en el lugar, cuando un grupo de estudiantes decidan poner a prueba todo lo que les han dicho sus mayores para ver si es mera superstición.

Obra muy en la línea de los ochenta, con un grupo de adolescentes aventureros a punto de meterse en un periplo más grande de lo que podían haber imaginado. Narrativamente, la parte favorita de un servidor es la fundación del pueblo: los colonos atravesando el territorio indio, el paraje esquilmado con un solo árbol, las señales de qué algo empieza a ir mal... Muy buena introducción, vaya. Ya cuando vamos al presente el grupo protagonista está bien construido y hace que le cojas cariño a cada uno de sus miembros... y entiendes al  personaje que puede desencadenar un nuevo horror sobre Raleigh por sus circunstancias personales. No es una obra perfecta (podría haber dado mucho más juego el padre de Tili, especialmente por lo que pasa con ella y se podría haber profundizado más el mal que acecha al pueblo), pero cumple de sobra como obra de entretenimiento y con un desenlace satisfactorio. El dibujo de Gonzalo García sorprende por su contraste, al ser los escenarios perfectos para una historia de miedo pero no así la mayoría de los personajes, más propios de una obra mucho más luminosa, aunque eso no quita que haga diseños interesantes de los mismos. 



En Perfeddion, de Fidel Tovar (https://twitter.com/Saliendodemi) y Dani Bermúdez (https://www.facebook.com/dani.bermudez.herrero), la familia de Liv (padres, hermano, primos, tíos, abuelo...) se junta en la nueva casa de su tío Guido, una finca de la campiña llamada "Perfeddion", tanto para inaugurar la mansión como para hacer una reunión familiar. Si bien el festejo empieza como algo de lo más normal, Liv pronto se da cuenta de que algo muy raro pasa con la casa: algo siniestro y sobrenatural acecha a toda su familia.

Obra cuyos primeros capítulos reseñé en su momento a medida que salían en números de la revista Planeta Manga y en cuyas críticas iniciales me mantengo: es una obra cuya primera lectura produce mucho extrañamiento e inquietud, con distintos tipos de horror a lo largo de sus viñetas: desde que acechen a niños, la degeneración, el Más Allá, lo grotesco y gore... Los personajes están muy bien caracterizados, ya que con algunas pinceladas se perfilan muy bien su carácter en unas pocas páginas, sea este mordaz, infantil, frívolo, preocupado... con la gran excepción de Guido, el mayor misterio del comic hasta prácticamente el final de la lectura. El dibujo de Bermúdez sigue siendo igual de bueno que en obras como Liquid memories, Arashiyama o El tiempo de los tres, pero con el añadido de un toque tremendista y sobrecogedor en unas cuantas viñetas que ayuda en mucho a generar desasosiego. 



Por último, en 13 - Antología de Terror, de Daniel Azconegui (https://www.instagram.com/danielazconegui/) y Nacho Golfe (https://www.instagram.com/nacho_golfe), una serie de historias que combinan lo sobrenatural y mundano con lo tenebroso, sin nada en común más allá de esto, salvo por un detalle: un feroz rostro demoníaco siempre aparece en ellas, ya sea bajo la forma de máscara, tatuaje, graffiti... Pero... ¿por qué?

Lo primero de todo: un aplauso a Azconegui por haber intentado recrear distintos estilos de dibujo en cada una de las trece historias cortas de la presente antología, con unos más realistas, otros más cartoon, otros más manga, otros más americanos o europeos... E incluso con coloreados distintos, alternando también con los blancos, negros y grises. Dicho esto, cada historieta es tan entretenida como corta, con algunas cuyo final se ve venir ya de lejos mientras que otras sorprenden por sus giros de tuerca, tal y como la de la chica de la curva o la del monstruo debajo de la cama. Hay, por tanto, un poco de todo, tanto en lo que se refiere a los sobrenatural, con fantasmas, licántropos o monstruos a horror más mundanos y que puede llegar a nosotros en cualquier momento: matanzas escolares, asesinos seriales, guerras... El relato final hace la labor de broche, de tal manera que sirve de explicación y origen para los anteriores doce relatos. 

domingo, 25 de octubre de 2026

Ecos de tormenta, de Alba Cargol

 En la reseña de hoy toca hablar de la primera parte de Legado, la saga de novelas de Alba Cargol (https://www.instagram.com/alba.cargol) y que lleva por título Ecos de tormenta. 



Elara es una experta ladrona que malvive en Nébula, peligrosa isla de la Corte de las Tormentas. Pero tras un complicado golpe en el que profana una extraña tumba con miras a obtener un gran pago, su señor natural, el poderoso Finnian, da con ella. Tras amenazar este poderoso fae al padre adoptivo de Elara, a esta no le queda otro remedio que hacer un trato con el ser feérico: la vida de su mentor a cambio de la participación de la joven en un torneo mortal entre las cinco Cortes de Lyssandria. 

Novela que combina bastante bien fantasía, romance, intriga y acción, Ecos de tormenta fue una de mis apuestas exitosas del Celsius de 2026, de tal manera que fue una compra que hice enteramente por su sinopsis. Lo primero es lo primero: la obra entra de lleno en la categoría de romantasy... y eso puede perjudicar su lectura a los más aficionados al género, ya que sigue la estela de los que lo precedieron con muchos de los tópicos y arquetipos habituales: amores prohibidos entre enemigos y con varios pretendientes, pactos mágicos, el destino y sus designios, gente que a base de convivir acaba por ser familia a efectos prácticos, poderes ocultos, villano sexy con poder sobre las sombras... Ahora bien, el libro es perfecto para meterte en el género si nunca lo has catado y tienes curiosidad por leer al menos una obra del mismo. 

Fuera de lo anterior, hay varias cosas buenas para destacar. Así, por ejemplo, la primera persona de Elara como narradora interna está bastante conseguida, así como el hecho de que este personaje aprenda a morderse la lengua según avanza la trama, a modo de evolución de un personaje que un principio es arrogancia y desarraigo pero que acaba por ser algo más. La construcción de mundo es interesante, con las cinco cortes fae y sus intrigas políticas, los distintos tipos de criatura feéricas que las pueblan, la magia... En lo que a ritmo se refiere, la obra empieza potente, pero se ralentiza cuando Elara está entrenando para el torneo; en defensa de este frenazo, se puede alegar que sirve para que el personaje principal evolucione y se implique mucho más en lo que está por venir, tanto por la amistad con Orla, la hermana de Finnian, como por cómo profundiza la relación con su señor. Ahora bien, el ritmo se vuelve vertiginoso una vez empieza el torneo, con desafíos bien narrados tanto en lo físico como en lo psicológico y es sin duda la parte más interesante y emocionante del libro.

En conclusión, si os gustan los romances y la fantasía, dadle una oportunidad a Ecos de tormenta. Podéis haceros con este primer volumen de la duología de Legado por un precio de 24,95€, el cual contiene 603 páginas en su cuidada y bella edición.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo la amable Alba Cargol durante el festival Celcius de Avilés de 2026. ¡Gracias de nuevo!

domingo, 18 de octubre de 2026

Crónica del Salón del Cómic de Granada de 2026

Entre los días 16 y 18 de octubre de este año ha tenido lugar una nueva edición del Salón del Cómic de Granada. Y la número 32, ni más ni menos, lo cual da una idea del largo recorrido de esta cita con el noveno arte.


domingo, 11 de octubre de 2026

Un par de tebeos sobre los comuneros

Cuando las Comunidades se alzaron en armas contra la política extranjerizante de Carlos I en 1520, pese a que su rebelión no se dilató por más de dos años, dejó una importante huella en el imaginario español, la cual muchas veces ha sido tergiversada y deformada a favor del ideólogo de turno. Pues bien, para conocer más sobre aquellos sublevados, dos reseñas de otras tantas obras que tratan sobre ellos.




En Los Comuneros, de Gol (https://www.facebook.com/miguelgol.gomezandrea) y Aurelio Medina (https://www.instagram.com/aureliopics/), vemos el conflicto militar y político surgido en el corazón de Castilla desde que se inicia, con la concesión real de cargos gubernamentales a flamencos en lugar de castellanos y la financiación de la candidatura imperial con el dinero ibérico. Linchamientos, proclamas, una revolución cada vez más antiseñorial (aunque más burguesa que campesina),un tablero bélico entre los amotinados y los realistas con intrigas internas en cada bando, el acercamiento a Juana la Loca para obtener legitimidad por parte comunera, la victoria de Torrelobatón, la derrota de Villalar, el ajusticiamiento de los vencidos...  

Se ve de esta manera la revuelta comunera de manera muy sintetizada y correcta, tanto al señalar los hitos más importantes de la misma como por describirla sin caer en idealismos, ni tanto con un bando ni con otro. Y es que bien si que hay personajes idealistas en ambos lados, tal y como Juan de Padilla o Adriano de Utrecht, hay también mucho aprovechado e interesado, lo cual queda más que patente. El comic está a medio camino entre lo narrativo y lo ensayístico, ya que los diálogos y el sentir de los personajes explican muy bien cómo fueron escalando los hechos históricos. El dibujo es realista y por lo general no chirría en lo que a documentación se refiere... salvo por algún pendón comunero púrpura en lugar de carmesí; eso sí, el despliegue de los personajes es muy competente, a medio camino entre lo teatral y cinematográfico. 



Por otro lado, en 1521: La batalla de Villalar, de Miguel Babiano (https://www.instagram.com/miguelbabiano_/) y Milán Rubio (https://www.instagram.com/milan.rubio/), asistimos a los compases finales del ejército comunero: a punto de abandonar Torrelobatón hacia Toro, las tropas rebeldes no lo saben, pero se verán acorraladas en Villalar y obligadas a presentar desigual batalla contra los realistas. Entre los futuros derrotados, primero congelados y luego empapados por la lluvia, se encuentran Hernán, Sancho y Gumersindo, amigos y compañeros de armas, gentes del pueblo llano que lucharán por el capitán Juan de Padilla una última vez.

Obra mucho más sentimental que la anterior al estar centrada en el personaje de Hernán, de tal manera que toda la desesperación y pesimismo del final de la guerra están mucho más a flor de pie. La obra no profundiza en las causas de la contienda, pero sabe meterse muy bien en la mente y alma de un comunero, por lo que este tebeo es un complemento perfecto de la anterior obra, al hacernos ver todo desde el punto de vista de uno de ellos. El estilo plasmado en las viñetas es de un cartoon que entra rápidamente por los ojos y que, pese a algún anacronismo visual, cumple su papel de llevarnos a principios del siglo XVI y con un coloreado potente, tal y como con los morados de las escenas nocturnas, los rojos de la violencia o los amarillentos del resto. El detalle de que el protagonista tenga un rostro casi idéntico a Pedro Pascal no pasa desapercibido, siendo el más destacable de la historieta, puesto que brilla no solo por poderse reconocer, sino por las muy logradas oscuridad y suciedad entintadas de alrededor, tanto en personajes como en escenario. 

domingo, 4 de octubre de 2026

Fanzines de la última Japan Weekend Madrid

En la Japan Weekend de Madrid de septiembre de 2026, aquella que tuvo por gran novedad estar ubicada en el estadio Wanda Metropolitano, aunque no tantos como me hubiera gustado, hubo entre las mesas de los decenas de asistentes unas cuantas obras autoeditadas. Así que he aquí unas cuántas reseñas para ellas:




En Chuletas (académicas), de Andy Peña (https://www.instagram.com/reaandull/), Oli es una experta en hacer chuletas para los exámenes y acaba de vender la última a un compañero de clase. Pero su mejor amiga, Tiza, está desesperada, ya que se acaba de enterar de que ese día había examen, así que en los 15 minutos que quedan antes de la prueba, harán lo que puedan para trazar una estrategia.

Para una obra anecdótica y biográfica tan cortita de 23 páginas tan solo, el presente tebeo no solo está bien sintetizado, sino que nos plasma a dos protagonistas bastante entrañables (tanto en lo personal como en lo gráfico) y que se complementan muy bien entre sí. El coloreado es muy especial, de tal manera que se usa casi en exclusiva el verde en las viñetas, con algún que otro amarillo y naranja en pequeñas dosis. El tinte juvenil de la historieta la hace todavía más divertida, ya que todos podremos sentirnos identificados con Tiza por algún despiste gordo de nuestra juventud. 



En el número 3 de Crack the Code (reseña de los dos anteriores números aquí), de María Valentina Graces (https://www.instagram.com/mvpurple_art/), Seis presenta a otros miembros de su organización a Cody y Salem antes de que un algorm empiece a ir tras ello por la carretera con el objetivo de darles caza.

Capítulo articulado casi por entero en torno a una persecución a cuatro ruedas tan entretenida como divertida de leer. Se ve que los villanos tienen capacidad de sobra para adaptarse a sus enemigos y la organización secreta que los combate tampoco está manca y cuenta con agentes bastante bregados. Este tomo es mayoritariamente transitorio entre el segundo y el cuarto, pero sirve para profundizar en los personajes: lo ocurrente que puede ser Cody, lo lanzada y solitaria que es Seis... El humor sigue presente gracias a los chascarrillos y chistes de los protagonistas y secundarios, así como por sus gestos. Y, en lo que a esto se refiere, las viñetas siguen igual de disfrutables que en los dos primeros números, con un coloreado entre saturado y cyberpunk muy llamativo y característico. Si bien no hay demasiados fondos, estos tampoco se echan en mucha falta, ya que lo que verdaderamente capta la atención son la furgoneta y coche de la persecución... y, pese a ello, hay algún que otro fondo trabajado, tal y como la gran estampa que se hace de las Torres Blancas.



En Inked memories, de Dacachi (https://www.instagram.com/dacachifujino/), tenemos una serie de ilustraciones hechas en tinta negra. Estas recrean escenas y personajes de lo más variopinto: ciencia ficción, terror, fantasía, costumbrismo...A la autora se le da igual de bien crear humanos que animales antropomórficos, muy expresivos todos en lo que se refiere a reflejar tristeza, alegría, pillería... Por otra parte, si bien menudean los personajes de creación propia, también hay algún que otro homenaje, tal y como los de personajes del UCM de Thor o Guardianes de Galaxia y otros más clásicos como los de Caperucita o Alicia en el País de las Maravillas o mitos como los griegos. Las ilustraciones tienen por general un tono dulce y atractivo, aunque hay algunas escenas que también pueden mostrar drama y épica. Me faltarían más escenas dinámicas entre tanta escena estática, pero más por curiosidad que por auténtica carencia o necesidad de ellas.  



En (O cosas que no te puedo contar), de Marina Speer (https://www.instagram.com/nightmerss), la autora nos cuenta a través de su protagonista una de sus experiencias personales más duras: perder una amiga, pero no por que esta haya muerto, sino por haber decidido seguir adelante sin ella.

Obra muy tristona sobre la melancolía y el cariño por aquello que ya no tenemos.El dibujo acompaña más que bien a los textos con esos lápices entre grises y negros, para reflejar nostalgia. Imágenes muy simbólicas como las manos que se van desdibujando o rostros que se hacen imposibles de identificar también contribuyen a transmitir lo emocional. El texto, por otra parte, es muy valiente y sincero, de tal manera que la autora logra expresar perfectamente la sensación de pérdida.  


En ¿Sabías que el Sol va a explotar?, de Fran de Frutos (https://www.instagram.com/frandfrutos/), un niño le explica a su amigo que un día, muchos años en el futuro, el Sol explotará y se llevará por delante todo lo que ellos conocen...

Ante esta premisa tan agobiante y desesperanzadora que nuestros yos más pequeños descubrimos en nuestra infancia, el autor tira de humor negro con las ocurrencias de los nenes, metiendo chistes sobre las desapariciones lo mismo de su abuela que su consola o del perro de la vecina, así como de las de fantasmas o extraterrestres. El dibujo juega con los surrealista no solo con personajes y escenarios, sino con incluso las tipografías y la rotulación de los diálogos, algo que enriquece en mucho el apartado gráfico.  



En The Art of Ace Zenon (https://www.instagram.com/demon_wolf_studio/), el creador de la tierra helada de Wymeria, empieza este libro de arte con, precisamente, las portadas de los capítulos de este tebeo, así como algunas ilustraciones sueltas; tras ello, aparecen páginas de comic del autor, tal y como Kurosaki o Flying Souls, de tal manera que este tomo es una muy buena carta de presentación al portfolio del artista. No faltan, en ese sentido, muchas ilustraciones sueltas para mostrar lo versátil que es el dibujante, lo mismo llenas de acción que con poses heroicas y en todo tipo de universos: Pokémon, Magic the Gathering, Monster Hunter, así como más manga y rol y personajes de cosecha propia. De esta manera, lo mismo hay monstruos que animales simpáticos que gentes guerreras. El estilo de Zenon sigue siendo muy próximo al manga y muy parecido al visto en Wymeria, pero más asentado tras años de prácticas. 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Tres tomos sobre mitología

En la reseña de hoy toca hablar sobre distintas obras de autores patrios que tienen como punto en común, dentro de lo variadas que son, la mitología. Y más concretamente, la europea.




En La Nueva Arcadia, de Juanjo Rodríguez (https://www.instagram.com/juanjeeteeee/), Titán Universal Enterprises estás muy interesada en construir en el pueblo mediterráneo de Penosa de Mar. El proyecto se llamará La Nueva Arcadia y supone un ambicioso complejo turístico del que se espera gran éxito. Ahora bien, si bien es cierto que la mayoría de los lugareños están interesados en el plan, no así los Nomdediós, la familia dueña de las mejores tierras de la zona. Sin embargo, no todo está perdido para la empresa: Prometeo Higadillo, uno de sus agentes, intentará convencer individualmente a los Nomdediós individualmente mientras se aprovecha de los defectos y debilidades de cada uno de ellos.

Obra que parece que va a ser muy cínica y que va a tratar sobre la especulación inmobiliaria en un principio, pero que en verdad trata sobre mucho más: de los problemas que hay entre miembros de una misma familia, la existencia de hombres buenos al servicio de causas malas, de cómo las pequeñas cosas hacen la vida... Por otro lado, en lo que a mitología respecta, ya el lector se habrá hecho una idea de cuál es con un par de nombres de la sinopsis de más arriba... Pero es que, aún así, el tebeo sorprende con un par de giros de tuerca inesperados. Además, la obra es bastante imaginativa, tal y como con las ocurrencias de Higadillo y sus estratagemas, así como por los diálogos y situaciones descacharrantes que pueblan las viñetas de los Nomdediós, por lo que suma bastante humor a lo reflexivo e intrigante del tomo. El dibujo de Juanjo Rodríguez ha evolucionado para bien desde El duelo de nunca acabar, con personajes todavía más expresivos y a los que se consigue caracterizar muy bien tanto en lo físico como en lo personal; el coloreado entra por los ojos rápidamente, ayudando bastante en la creación de fondos.   
   



En Ragnarök: El destino de los dioses, de Mariano Saura (https://www.instagram.com/mariano.saura/), Odín hace tiempo que ya vislumbró el fin del mundo: el rencoroso y enloquecido Loki unirá un ejército oscuro con el que destruir Asgard. Pero Odín no va a rendirse sin luchar: él también llamará a filas a sus aliados y hará todo por evitar el cataclismo. Y así es como las fuerzas del Orden y del Caos se preparan para enfrentarse.

Excelente representación gráfica del desenlace de los mitos nórdicos, con una batalla campal por todo lo alto: primero en lo diplomático, mientras ambos bandos se forman y se dan alianzas, hasta finalmente llegar a la batalla en sí misma, un espectáculo tan épico como violento. Entre tanto, se hace muy buena representación de los Nueve Mundos y lo que se cuece en ellos durante el conflicto final, de tal manera que con esto y con todos los enfrentamientos armados se mantiene en todo momento un tono solemne y de epopeya. El dibujo no solo va acorde a todo lo anterior, sino que se puede afirmar que casi todas las viñetas serían dignas de ser portadas de discos de Heavy Metal, así como una demostración de trabajo tradicional bestial, especialmente en la cuestión del coloreado. También es obligado señalar cierto ejercicio narrativo del tebeo: la manera a la que se enfrentan a sus Ragnaröks los adoradores del panteón nórdico en dos casos paralelos; muy revelador el desenlace de cada una de estas historias paralelas, así como todo lo que implica sobre el eterno retorno. 



Por último, pero no menos importante, en Mitos de Cantabria: Cuaderno de Campo, de Jesús Herrán Ceballos (https://www.instagram.com/jesus_herran.57/) y Enrique V. Vegas (https://www.instagram.com/enriquevvegas), tal y como si fuera un ensayo entre lo zoológico  y lo etnológico, se hace un seguimiento y estudio de las costumbres de los seres míticos de Cantabria: brujas, duendes, alimañas, monstruos y hadas de todo pelaje, unos buenos y otros malos, unos serios y otros traviesos, unos masculinos y otros femeninos, unos que bendicen y otros que maldicen, etc. Así, por las páginas de este librito, circula el temible Ojáncano, las encantadoras Anjanas, el angélico Ventolín... y así hasta superar la treintena de criaturas. Todos ellos son presentados de acuerdo a las viejas costumbres, sin ocultar o dulcificar lo tremebundo, aunque sin tampoco enturbiar lo más dulce o inocente. Ahora bien, todo el ensayo anterior es todavía mejor si tenemos en cuenta que este ha sido ilustrado por Enrique Vegas, con sus humanoides en su habitual y entrañable estilo cabezón y con las bestias más proporcionadas, aunque de tal manera que lo cartoon se mantiene, aunque eso no quita que pueda crear apariciones que dan repelús. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

Ojos de tormenta, de Raúl Cordero y Abel Carrasco

En la reseña de hoy toca hablar de Ojos de Tormenta, tebeo que tiene por guionista a Raúl Cordero (https://www.instagram.com/raulmaldragon/) y por dibujante a Abel Carrasco (https://www.instagram.com/abelicrates_).

 


En el reino de Aragón, en el siglo XIV, un pequeño ejercito cristiano derrotó a una horda infernal liderado por Belcebú. Don José Antonio Lobato, parte de la tropa vencedora, murió por las heridas obtenidas en batalla, aunque no sin antes legar a su hija Olivia su afamada espada. El problema está en que, según la tradición familiar, esa espada pasa al descendiente mayor del linaje… Y Don Miguel, hermano del difunto y tío de Olivia, la quiere para él. Tras mucho parlamentar, se llega a un acuerdo: Miguel renunciará a la espada si Olivia es capaz de matar con ella al dragón de Belcebú, montura monstruosa de aquel demonio que no volvió junto su amo a los infiernos. Acompañada por su prima, la lobera Lydia, en concepto de guardaespaldas y por su también primo, por parte de tío, Pablo, pero en calidad de guía y testigo, Olivia y los otros dos adolescentes comenzarán una gesta para ver si es digna del legado de su padre.

 

Muy buen tebeo de aventuras, folclore y superación personal ambientado en el Medievo hispánico, concretamente en el lado aragonés, lo que está muy bien para no solo ver el lado más conocido castellano. Para empezar, el trío protagonista se complementa muy bien, con una Olivia muy heroica y resolutiva, una Lydia pícara y deslenguada y un Pablo más prudente y acomplejado. De esta manera, el viaje del punto A al punto B (que naturalmente se va a complicar según surjan peldaños y complicaciones extra en el camino) que debe hacer este grupo se anima mucho en cuestión de diálogos. Se intercalan bien, por otra parte, estas escenas más tranquilas con otras llenas de acción o misticismo, con un equilibrio más que conseguido y que nunca aburre. Respecto a la parte más legendaria del tebeo: sin contar al dragón hay otros mitos en el camino, los cuales pondrán a prueba a Olivia de más de una manera: no solo en cuanto a esgrima, sino también en cuanto a valor, generosidad, sacrificio, temple… Con lo que su periplo en pos de merecer la espada de su padre tiene mucho de rito de paso hacia la vida adulta.

 

Respecto al dibujo, a Abel Carrasco le podemos agradecer, en primer lugar, que pinte una Edad Media llena de bastante colorido, alejándose de los tópicos marrones y grises hollywoodienses. Las ya mencionadas escenas de acción no solo le dan buen ritmo a la trama, sino que están bien coreografiadas en sus duelos, ya sean contra seres humanoides o gigantescos. Si bien no me hace mucha gracia que la espada de una noble española de finales de la Edad Media sea una catana, por lo anacrónico de su posesión, sí que la hace distinguirse del resto de los personajes rápidamente, además de conectar a esta con otras obras y personajes del guionista con las que también comparte editorial. Y, si bien es cierto que se echan en fondo algunos fondos más trabajados, esto se compensa en parte con lo rápido que se identifica el estado anímico de los personajes por lo expresivo de sus rostros.

 


En conclusión, si os gustan las obras de aventura y fantasía ambientadas en época medieval, dadle una oportunidad a Ojos de tormenta. Os podéis hacer con este comic de manos de Maldragón Editorial, la cual cuesta 20€, consta de 74 páginas e incluye algún que otro extra interesante, como su prólogo y epílogo.

 

Por último, la dedicatoria que me hicieron en el tomo los amables Raúl Cordero y Boris Ramíerez (cumplidor rotulador del volumen) durante el Toledo Cómic Fest de 2026. ¡Gracias de nuevo!