El mar, con toda su inmensidad, suele representársenos como un escenario de libertad, viajes, aventuras y no pocos peligros. Pues bien, en los siguientes tebeos a reseñar hay de todo esto, con todas y cada unas de las historietas ambientadas en el siglo XVIII, época enormemente marinera, y con protagonistas históricos.
Caballero de Castilla
lunes, 1 de junio de 2026
Tebeos con mar, marinos y piratas
domingo, 24 de mayo de 2026
Flandes: 1566-1573, de Antonio Gil – Tomos 1, 2, 3 y 4
En la reseña de hoy toca hablar de Flandes: 1566-1573, tetralogía de tebeos cuyo autor es Antonio Gil (https://www.instagram.com/antonio_gil_autor/).
En los inicios del reinado de Felipe II, el protestantismo
está calando en los Países Bajos, con cada vez más conflictos entre los
partidarios de este y el catolicismo. Tanto es así que al rey de España llegan
peticiones de ayuda de Margarita de Parma, hermana de aquel y gobernadora del
territorio. Ante el cariz que está tomando el asunto y los diversos candidatos
disponibles, Felipe II manda a los Países Bajos al III Duque de Alba, Fernando
Álvarez de Toledo, veterano militar probado durante el reinado de su padre. Ni
leales ni rebeldes lo saben todavía, pero está a punto de empezar una guerra
tan amarga como larga: la de los Ochenta Años.
“Poner una pica en
Flandes”, según nuestro refranero, implica hacer algo muy costoso y difícil.
Esta expresión tan nuestra ya deja a claras como en el imaginario español ha permeado
la imagen de un Flandes peliagudo. Y no es para menos: un trozo de mapa que no
paraba de tragar sangre y dinero, rehuido por el sol, empantanado y lleno de
enemigos jurados como fueron los holandeses.
Pues bien, la presente serie de tebeos ilustra muy bien aquellos primeros años de una guerra que estuvo cerca de durar un siglo; concretamente, la narración se centra en los años que estuvo en el Duque de Alba como gobernador de aquellas tierras. El primer acierto que tiene el comic es narrarlo y explicarlo todo desde varios puntos de vista, tanto en el lado protestante como el católico. De esta manera, el autor sabe mostrar muy bien los puntos de vista de ambos lados de la guerra, tanto en el caso de los más moderados como de los más extremistas, así como nobleza y pueblo llano, militares y civiles. Ahora bien, los dos personajes que vertebran el relato son, sin duda, dos: por un lado, Juan de Olite, capitán de los Tercios que, ya retornado a Madrid en 1574 falto de una pierna, no es capaz de dejar de recordar la guerra ya licenciado y a los amigos y a la amada que perdió durante la misma. Olite no es solamente un buen enlace entre el presente en Madrid y el pasado en Flandes, sino que, junto a sus camaradas, es un más que bello y sentido homenaje tanto al soldado de los Tercios en particular como al soldado español en general que luchaba por algo más grande que el mismo. El otro personaje vertebrador es el Duque de Alba, al cual como general es casi perfecto, , pero como político comete errores, tanto cuando es inmisericorde como cuando es piadoso, mostrando dudas muchas veces sobre cómo actuar en sus funciones de gobernador e incluso rodeándose de consejeros al ser un puesto este para el que no se considera capacitado. Si a todo lo anterior sobre el Duque se añade la relación de respeto y admiración que le tienen sus tropas y el temor de quedar como un monstruo para la posteridad por culpa de la leyenda negra, el retrato que se nos ofrece de Fernando Álvarez de Toledo es más que interesante, con un personaje entre calderoniano y shakesperiano y que huye de maniqueísmos.
La historieta cumple muy bien también como documental en lo
que se refiere a explicar al lector cómo se sucede la rebelión y la posterior guerra.
Se detiene más en las decisiones políticas y estratégicas de católicos y
protestantes antes que en desarrollar las batallas, las cuales no ocupan más
que un puñado de viñetas en cada caso. Si bien esto resta algo de espectacularidad
al conjunto, también es cierto que ayuda a darle ritmo a la lectura y con gran
atención al detalle: no solamente se presta atención al teatro de operaciones flamenco,
sino también al escenario internacional de la guerra, con no poca importancia
de las intervenciones de los ingleses o de los hugonotes franceses. Detalle
también hay en elementos como los distintos tipos de vivanderos que seguían a
los Tercios para atender las necesidades logísticas y humanas de sus soldados o
las tácticas de combate (como la gran encamisada de Olite y sus compañeros de
armas), lo cual viene a señalar el gran ejercicio de documentación que se ha
hecho por parte de Gil para llevar esta obra a buen puerto. Mención especial
merece también el ejercicio de síntesis del autor para encuadrar siete años de
guerra en cuatro tomos, más otro con el regreso a casa de uno de los veteranos.
No se puede obviar tampoco lo rápido que se devora la lectura: un servidor se acabó
en el mismo día toda la tetralogía.
Respecto al dibujo, las viñetas de Antonio Gil son muy
barrocas, en el mejor sentido de nuestro Siglo de Oro: lo mismo representan muy
bien el poder de la corte de Felipe II y sus allegados que la oscuridad de las
conjuras, guerras y masacres. Aquí la buena labor de documentación también hace
acto de presencia: vestuario, armas ofensivas y defensivas, tácticas de
combate, determinados gestos, arquitectura… Las escenas bélicas pueden resultar
épicas o trágicas en función de lo que desee mostrar el autor, siendo
especialmente bonitas y cercanas las escenas que comparten Olite y sus amigos
Villasclaras, Arcos, de la Mata y Ramírez. Saqueos, golpes de mano, asedios,
batallas campales… lo más sucio y zafio de la guerra recorre las viñetas del
tebeo, tal y como manchas de sangre y barro, aunque solo en algunos momentos se
cae en escenas realmente desagradables, tal y como con la pérdida de la pierna
de Olite. De poner una pega es que hay momentos en los que se confunde a
algunos personajes entre sí por ser el estilo de las barbas y bigotes de la
época no muy variado, aunque esto queda compensado por lo expresivos que son
los personajes en lo facial y corporal. No queda sino que señalar la gran labor
de coloreado del tebeo, especialmente a partir del segundo tomo, cuándo este ya
queda bien asentado, con una mayoría de escenas brumosas y un puñado de luminosas
que reflejan muy bien la tónica general del comic.
En conclusión, si os gustan las historias bélicas que no se
dedican a señalar buenos y malos, son detalladas y te hacen saber más de la
Historia sin caer en estereotipos, dadle una oportunidad a la saga de Flandes:1566-1573.
Podéis haceros con estos cuatro tomos de
la editorial Cascaborra por un precio de 16€ (los dos primeros) o 17€ (los dos
últimos), todos y cada uno de ellos con 64 páginas en las que, además de la
trama principal, hay algunos extras a modo de prólogos y epílogos. Si bien es
cierto que hay un par de números agotados, es de suponer que Cascaborra los
reedite, puesto que son de lo mejorcito de su colección.
Por último, la dedicatoria que me hizo en el primer tomo el
amable Antonio Gil durante el Salón del Cómic de Granada de 2021. ¡Gracias de
nuevo!
domingo, 17 de mayo de 2026
Equinox, de Aurélie Wellenstein y Aurora Gate – Tomos 1 y 2
En la reseña de hoy toca hablar de los dos primeros tomos de Equinox, los cuales tienen por guionista a Aurélie Wellenstein (https://www.instagram.com/aureliewellenstein/) y por dibujante a Aurora Gate (https://www.instagram.com/aurogate/).
Equinox es un mundo mágico alrededor del que orbita una gigantesca
luna con poderes místicos, tal y como alimentar a las plantas o permitirles a
los humanos convertirse en animales al estar llena. Debido a ello, los
habitantes de este mundo veneran a la luna y respetan a sus sacerdotisas, que
velan por todos. Cuatro de las futuras sacerdotisas de esta religión son las jóvenes
Kamara, Ayline, Sohalia y Céliane, las cuales son grandes amigas que, pese a
sus diferencias, son prácticamente hermanas. Pero un día, la tragedia golpea
fuerte a Equinox: algo se estrella contra la luna y la parte en mil pedazos; la
sociedad se desmorona con los desastres naturales y mágicos que esta
destrucción provoca, sin quedarle a las cuatro amigas otra solución que huir
para salvar la vida… Pero acaban separadas y tocadas de una forma u otra, tal y
como Kamara, que llega a nuestro mundo, amnésica y desorientada. Pero, tres
años después, por circunstancias varias, logra volver a Equinox, planeta anegado
por las aguas al que intentará ayudar en cuánto pueda.
Este comic, en cuanto a edad, es difícil de catalogar. ¿Es
para adultos o es para niños? Se podría argumentar que el público ideal es el
segundo por la edad de las protagonistas, la magia que te permite convertirte
en animal, el precioso coloreado de Studio Kôsen, etc. Ahora bien, la obra es
bastante más oscura de lo que puede parecer a juzgar por las portadas del tebeo.
Para empezar, el primer número es una obra apocalíptica y el segundo,
postapocalíptica: así, en Caballo de Luna lo realmente terrible no es
ver caer trozos de luna sobre Equinox, sino cómo se comporta la gente que vive
el apocalipsis: con ingratitud, superstición, salvajismo… Y en Caballo de
mar la cosa tampoco es muy halgüeña, pues los supervivientes o son unos
rencorosos o unos descreídos o unos inmisericordes… Por otro lado, aunque más en el
primer que en el segundo número, hay un fuerte ambiente de pesimismo vital y de
tragedia que no hace que la lectura sea liviana, sino muy tensa. Por último,
hay con respecto a la magia momentos oscurantistas, tal y como con los
corredores negros que conectan las diferentes dimensiones, por el punto pesadillesco
e incluso lovecraftiano de los mismos, así como con ciertos momentos de horror
corporal con transformaciones que quedan a medias o se corrompen.
Pese a lo que pudiera parecer por todo lo antes dicho, sí
que considero que Equinox es muy disfrutable para niños. ¿El motivo?
Pese a todas las calamidades que le ocurren a Kamara, esta no ceja y sigue fiel
a su mentalidad y moral, sin permitir que el mal del mundo la hunda o convierta
en mala persona, lo cual no deja de ser un mensaje con bastante miga. Tenemos
así a un personaje muy inocente pero lleno de valor y que tiene cierta
evolución en el segundo tomo, ya que en el primero no deja de ser presentada
junto al mundo de la trama. Secundarios también hay unos cuantos buenos, tal y
como Arion, personaje que también cuenta con una gran evolución en lo
psicológico o Tenebrae, del que todavía no se sabe mucho, pero cuya maldición y
misterio puede dar mucho juego en el futuro. Y, entroncando esta maldición con
otros elementos oscuros ya mencionados: no está mal que los niños se enfrenten
a cierta oscuridad a través de la ficción, ya que esta, si bien es dura, no es
exageradamente turbia, y además permite irse forjando a uno.
Respecto al dibujo, Aurora Gate sigue con el mismo estilo
cándido que hemos visto en otras obras suyas dentro de Studio Kôsen: ojos muy
expresivos, cuerpos esculturales, buena narración entre viñetas, acciones de
acción bastante cumplidoras… Lo más novedoso aquí sería la cuestión zoológica,
con personajes de forma animal por doquier. El mejor que ha quedado, para un
servidor, es Tenebrae con forma de lobo, ya que se le pilla muy bien las
expresiones faciales y la anatomía al cánido. Las formas de caballo de las
protagonistas tienen una curiosidad: los cuerpos están más que bien diseñados y
no rechinan en absoluto, pero las caras, al tener una expresividad muy humana,
generan un punto de extrañamiento visual más que curioso.
En conclusión, si os gustan las obras de fantasía con
espacio tanto para el pesimismo y la oscuridad como la luz y la esperanza,
dadle una oportunidad a Equinox. Podéis haceros con estos tebeos de
manos de Yermo y Arechi, ambos con un coste de 16€, unas 64 páginas y algunos
extras interesantes, tal y como las características de los distintos caballos
míticos de la historieta.
Por último, la dedicatoria que me hizo la amable Aurora en
el primer tomo durante la Feria del Cómic de Madrid de 2026. ¡Gracias de nuevo!
domingo, 10 de mayo de 2026
El caballo blanco de Vallebajo
En la reseña de hoy toca hablar de El caballo blanco de Vallebajo, obra de rol de Tania Herrero (https://www.instagram.com/thebreadwyrm/).
El pueblo de Vallebajo tiene un serio problema: una criatura con
apariencia de caballo blanco ha atacado a los leñadores de su célebre
aserradero y ha hecho desaparecer a varios. Para que se pueda rescatar a estos
o, al menos, evitar que estas abducciones vuelvan a suceder, Alvar Lomwell,
dueño del aserradero, ofrece una recompensa a aquellos cazadores de monstruos
que se atrevan a enfrentar a esta amenaza pálida.
Esta partida de rol tiene varias cosas buenas. La primera de todas es, sin
duda, su historia, con la caza de una criatura bastante malévola y que no es
sencilla de derrotar por motivos místicos; a esto hay que añadirle los orígenes y
fundación de la localización de la aventura, así como una amenaza secundaria pero
muy palpable cuya sombra también acecha a Vallebajo.
Otra ventaja importante es el sistema: la partida da mucha libertad al
director de juego o máster para adaptarlo a otros sistemas (se puede llevar
perfectamente con manuales como Blades in the dark, Dungeons & Dragons, Labyrinth
Lord, Ratas en las Paredes, Symbaroum…), así como con un enfoque meramente
narrativo por parte del D.J. y su mesa de jugadores. Y es que las decisiones
que se toman en la aventura, así como la exploración, serán muy importantes en
el desarrollo de la partida.
Otro factor a tener en cuenta de cara a jugar esta aventura (la cual puede
durar, a ojo de buen cubero, perfectamente de una a tres sesiones, en función
de lo concienzudos o directos que sean los jugadores) es el de la
rejugabilidad. Como ya se decía antes, la exploración e investigación aquí van
a ser cruciales. Para ello, hay un interesante sistema de mapeado por hexágonos
creados por Tania Herrero para explorar el bosque ante Vallebajo: ir de un
hexágono a otro lleva un total de seis horas y, aunque hay algunas maneras de reducir
este tiempo, no es fácil lograrlas. El motivo: el mapa consta de 14 casillas
hexagonales, de las cuales solo 5 son fijas… de tal manera que las otras 9 son
totalmente aleatorias, con lo que los jugadores, en partidas distintas, pueden
encontrarse en el camino de la caza del caballo blanco con personajes y
situaciones totalmente distintas.
Último elemento a destacar del presente modulo de rol: su apartado gráfico.
Tania Herrero lleva al papel unas ilustraciones fantásticas, llenas de
imaginación y dinamismo para crear criaturas y amenazas sobrenaturales, las
cuales casan muy bien con la humanidad y sencillez de los personajes humanos. La
artista es bastante versátil, puesto que además de diseño de personajes,
tampoco es manca en lo que a ilustrar escenarios o flashbacks se refiere cuando esto es
requerido. La maquetación del volumen también es una delicia, tanto en la
primera parte dedicada a Vallebajo como a la segunda dedicada al bosque, con
las ilustraciones muy bien integradas junto al texto.
En conclusión, si os gustan las partidas de rol con un componente aventurero, ambientadas en un mundo de fantasía oscura, rejugables, con un importante foco en la exploración, la investigación y el ingenio y que permitan ser usadas en todo tipo de sistemas, dadle una oportunidad a El caballo blanco de Vallebajo. Podéis haceros con esta obra de manos de la editorial El Refugio de Ryhope, bien en digital por 8€, bien en físico por 29;90€, salvo que se compre con alguno de los extras que ofrece la editorial: https://www.elrefugioeditorial.com/el-caballo-blanco-de-vallebajo
domingo, 26 de abril de 2026
Cuatro tebeos sobre nuestra Edad Media
La Edad Media tiene algo que, muchos siglos después, sigue atrayendo miradas. Y precisamente, sobre este período y atracción, trata la siguiente entrada, con distintos episodios del Medievo español vistos por un buen abanico autores patrios.
En ¡Cargad, malditos!, de Javier Ara (https://www.instagram.com/fj_ara/), en
el año 1212 los reyes de Aragón, Castilla y Navarra van camino de enfrentar a
los almohades y a su emperador, Al-Nasir, un enemigo que puede trastocar todo
lo andado hasta ahora en la Reconquista. Ahora bien, los conflictos internos
con los cruzados ultramontanos, la retaguardia castellana vilipendiada por el
rey de León, las desavenencias y reyertas entre los tres monarcas hispánicos
tienen el buen avance de la campaña en juego. ¿Llegarán los cristianos a
enfrentar a los musulmanes o se disolverán ante las riñas intestinas y las
buenas posiciones enemigas?
Si bien este tebeo no es el único o el primero dedicado a
la trascendental batalla de las
Navas de Tolosa, si que se hace muy entretenido de leer. Para
empezar, por su estilo cartoon, el cual está pidiendo a gritos que se
haga una obra animada del presente volumen: diseños de personajes y vestuario
de los más atractivo e histórico en cuanto a prendas y armamento, no hay miedo
a meter los vistosos colores de la heráldica de la época en las viñetas, se hacen vistosas de
una forma u otra tanto escenas tranquilas como bélicas… La animosidad entre
Alfonso VIII, Pedro II y Sancho VII, todos y cada uno de ellos teniendo su
parte de razón en algún momento, es otro aliciente, así como la manera en la
que se muestra lo difícil que es montar una campaña militar desde el punto de
vista logístico, político y estratégico. A destacar, por la original sorpresa
que supone, la dinámica del pastor que conduce a las huestes cristianas hasta
Mesa del Rey para superar las avanzadillas de Al-Nasir y poder así presentar
batalla en igualdad de condiciones. Lo único criticable que se me ocurre es que
los personajes, cuando son malhablados, imprecan con tacos actuales, aunque con
lo épica que es la obra se puede perdonar este anacronismo.
En Jaime I. La rebelión mudéjar, de José Manuel
Arellano (https://www.instagram.com/jmarell81/), somos
testigos como entre los años 1264 y 1266, en el suelo murciano y sus aledaños,
se rebela la población musulmana contra el gobierno cristiano de Castilla. Alfonso X el
Sabio, en campaña en Andalucía, no puede hacerse cargo del frente murciano, así
que le pide ayuda a su suegro, Jaime I de Aragón, monarca que por deferencia a
su hija Violante, reina castellana, accede a socorrer a su vecino.
De todas las obras reseñadas en la presente entrada, esta
es sin duda la que más aboga por la paz, aunque sin dejar de señalar en ningún
momento que las rebeliones (sin importar el credo o la condición de los
sublevados) deben sofocarse de una manera u otra, ya sea con la violencia o la
diplomacia. La visión de la guerra está muy bien nivelada, con protagonistas
tanto musulmanes como cristianos: entre los primeros destaca Amanlur, un
campesino que se ve arrastrado por los acontecimientos y que solo quiere proteger
a su esposa e hija; entre los cristianos, si bien la figura de Jaime I es clave
y con un buen papel como líder, al que muchos cogerán más cariño es a Alvar,
caballero aragonés que, aunque ducho en combate, prefiere rendir al enemigo que
aniquilarlo a fin de evitar carnicerías. El hecho de que haya salvajes y héroes
en ambos bandos en liza humaniza mucho a ambas partes, además de permitir ver
la sublevación desde más puntos de vista geográficos mediante saltos de un lugar a
otro, de tal manera que vemos cómo la rebelión triunfa o cae, dando globalidad.
El dibujo es correcto, y si bien en algunas viñetas que tienen fondos blancos
gustaría ver escenario, el coloreado a lo vieja escuela es de lo más resultón,
ideal para los fans de comics clásicos.
En La sangre de dos reinas: Crónicas de Pedro I -Primera
parte-, de Carlos Peinado Gil (https://www.instagram.com/cpeinado1/)
y Francisco Asencio (https://www.instagram.com/francisco_asencio/),
vemos como Pedro I, tras vencer en la batalla de Nájera (1367) a Enrique Trástamara,
se pone a recordar cómo se ha originado la guerra civil en Castilla, por la
enconada enemistad entre su madre, María de Portugal, y la amante de su padre,
Leonor de Guzmán.
Pedro I es uno de esos personajes que cambia mucho según el
historiador que lo trate. Para unos el Justiciero, para otros el Cruel,
es un personaje que no suele dejar indiferente, para bien o para mal. Aquí, sin
embargo, se le aborda en un papel de víctima que no es capaz de controlar su
destino, ni como príncipe heredero ni como joven rey: víctima de un padre que
lo despreciaba, víctima de las intrigas de su madre, víctima de las ambiciones
de Leonor. De esta manera, la mayor parte de la obra orbita cuando el
protagonista tiene entre 15 y 17 años (sin contar con la introducción de Nájera),
de tal manera que al aristócrata se le coge compasión por la falta de cariño
que tuvo. El dibujo cumple bastante bien en lo que a ilustrar el ambiente de
intrigas y víboras por el que se mueve Pedro I, tanto de su bando como del contrario;
de criticar algo, un par de cosas: que algunos rostros se parecen mucho entre
sí y que se echa de cuando en cuando en falta algún fondo. No se sabe por el
momento nada de una segunda parte, pero la presente historieta cumple muy bien
por sí sola como introducción a la figura del polémico rey castellano.
En A rey muerto. 1369: Montiel, de Carolina Corvillo
(https://www.instagram.com/carolinacorvillo/) y
Sergio García (https://www.instagram.com/sergiopictura/), la
rivalidad y odio entre Pedro I y Enrique de Trastámara, hijos ambos de Alfonso
XI, está a punto de llegar a su desenlace. Montiel será la tumba de uno u otro,
ya que la inquina que se profesan y que ha provocado una guerra civil en
Castilla, no permite otra cosa.
Lectura idónea para catar a continuación de la anterior. De esta se puede decir que, si bien en las anteriores obras reseñadas en esta misma entrada había espacio para la esperanza o para la épica, la palabra que mejor define a esta es tragedia. Así, la lucha fratricida que albergan las páginas del presente volumen no se siente de cantar de gesta, sino de algo que se tenía que haber evitado por todos los medios. La guionista ha seleccionado muy bien que momentos históricos llevar al papel: las diez primeras páginas a la adolescencia de Pedro y Enrique, de tal manera que se plantean muy bien las semillas de la enemistad entrambos; el resto de páginas, por otro lado, están dedicados al mes de marzo de 1369 en Montiel y en sus alrededores, con cierto planteamiento entre obra teatral y cinematográfica. Y es que, respecto a esto último, hay opciones interesantes a la hora de ilustrar a los personajes, con algunos rostros famosos como Chris Pine o Amy Winehouse. Por otro lado, si en el tebeo que Sergio García dedicaba a Orellana pecaba de tener un coloreado muy tenue y apagado para lo que es el Amazonas, aquí esas tonalidades tristonas y melancólicas van como anillo al dedo. De criticar algo: el blanqueamiento de figuras como Leonor de Guzmán o Bertrand du Guesclin, aunque el tono general de la obra sobre la locura en el mundo compensa esto en cierta medida.
domingo, 12 de abril de 2026
Tres obras con las que celebrar el trigésimo aniversario de Pokémon
Pokémon, la exitosa franquicia de monstruos de bolsillo, ha cumplido este 2026 treinta años. Y, para celebrar la efeméride (cómo pasa el tiempo...), tres recomendaciones para disfrutar de esta saga fuera de videojuegos o del anime.
En Pokémonster Hunter Codex, de Luis Montes (https://www.instagram.com/
En 1001 curiosidades de PKMON: 1ª Generación, de Héctor Hierro (https://www.instagram.com/
En La conserje Pokémon pasamos del medio literario al medio televisivo, con una serie de 8 capítulos (en el momento de escribirse estas líneas) en las que presenciamos como Haru, una joven a la que la vida le ha dado muchos palos en los últimos tiempos, decide darse un cambio de aires y empezar de nuevo: viaja a una isla paradisíaca, sede del Complejo hotelero Pokémon, un balneario donde veranean tanto humanos como pokémon, siendo el trabajo de Haru, como conserje del lugar, velar por atender a los visitantes y asegurarse que se lo pasan lo mejor posible.
Si las obras anteriores tenían mucho de épico y aventurero, con esta serie de Netflix la cosa cambia: la norma es lo tranquilo y reconfortante, con historias vacacionales y cotidianas, con valores como la paciencia, la amistad o la responsabilidad, por solo mencionar unos pocos. Y ello con una magnífica puesta en escena en stop motion muy disfrutable tanto para grandes como para pequeños, siendo especialmente bonitos los pokémon con diseños animales, por el recubrimiento de felpa de sus figuras. La banda sonora también es digna de mención: transmite muy bien la sensación de veraneo y tranquilidad que el Complejo provoca en sus visitantes o incluso en la propia Haru, que poco a poco, junto al simpático Psyduck de la que se hace muy amiga, evoluciona poco a poco.
martes, 31 de marzo de 2026
El Jardín de Hierro, de Gema Bonnín
En la reseña de hoy toca hablar de El Jardín de Hierro, novela obra de Gema Bonnín (https://www.instagram.com/gemabonnin/).
Dentro del reino de Myrendul se halla el bosque de Álandor,
territorio feérico donde las hadas del reino están aisladas por un antiguo
conflicto diplomático. Sin embargo, varias generaciones después de esta
disputa, los príncipes Félix y Fidelia, herederos al trono myrendulense,
inician un acercamiento para reabrir las relaciones entre humanos y hadas.
Estas últimas, como muestra de buena voluntad, mandan a la corte mortal una
embajadora, Elvia de Otoño, mestiza de hada y humano. Pero su labor diplomática
no será fácil: no solo hay intrigas palaciegas en las que se verá metida, sino
que hay tanto humanos como feéricos que no desean que haya paz entre unos y
otros… y luego está el príncipe Valdemar, aquel que hubiera sido heredero al
trono de no ser por la maldición que le lanzó Emberia, la madre de Elvia.
Gema Bonnín ya les sonará a los lectores del blog por
haberse sabido desempeñar bien en géneros tan dispares como la ciencia
ficción, la novela
histórica o la artúrica.
En esta ocasión tantea la escritora lo fantástico, con hadas, maldiciones,
licantropía y aristocracia. En este sentido, hay un límite muy claro entre lo
mágico y lo mundano, con las hadas siendo capaces de obrar milagros (o
embrujos) y los humanos no, por lo que estos últimos quedan obligados a depender
de los seres feéricos de querer gozar de lo sobrenatural. La magia de la obra
tiene un aliciente para un servidor y es el hecho de que no sea insalvable o inevitable;
otro tanto se puede decir de las hadas, al no ser estas ni invencibles ni
inmaculadas, de tal manera que a su manera son tan imperfectas como los
humanos, de una u otra manera. Por otra parte, si bien es cierto que hay intrigas cortesanas, hubiera estado bien profundizar más allá de eso en la política de la novela ya que, fuera de las consideraciones de los enlaces matrimoniales, da sensación de haber faltado algo, especialmente en lo referente a las relaciones de Myrendul con otros reinos. Eso sí y de regreso a las virtudes del libro: este cuenta con la habitual buena prosa de Bonnín, de tal manera que se devora con rapidez a la vez que se va disfrutando de la progresión de la historia.
Respecto a los personajes, sin lugar a dudas, los más interesantes son Elvia y Valdemar. En el caso de la primera, se hace muy cercana al lector con su gusto por los libros y bibliotecas humanas y por su ansia por aprender más de la historia y de las costumbres de los mortales, algo con lo que intenta mitigar ese vacío que siente al estar entre dos mundos sin ser aceptada del todo en ninguno; su papel diplomático no está nada mal descrito mientras va en pos de mejorar y ayudar tanto a Myrendul como a Álandor. Valdemar, por otra parte, evoluciona muy bien, de alguien resentido (pero tremendamente fraternal) y que va evolucionando pese al desprecio de su padre; y lo más importante: su licantropía no es un superpoder, sino la venida al mundo de un ente que se cobra vidas por el mero deleite de la caza y la violencia. Las interacciones entre ambos protagonistas, por otro lado, son de lo mejorcito de la novela. Respecto a los secundarios, los hay mejor escritos que otros: así, cada vez que aparece Constanza, la tía de los príncipes, no se desaprovecha ni una línea con ella (ni la escritora ni los lectores); Félix también es muy agradecido de leer, pero Fidelia... ay: probablemente el personaje más consentido, antipático e irresponsable de toda la obra.
En conclusión, si os gustan las obras con hadas atípicas, licantropía digna de lástima y un pasado que ejerce un yugo difícil de ignorar para los personajes, dadle una oportunidad a El Jardín de Hierro. Os podéis hacer con esta novela de 656 páginas de manos de Nocturna Ediciones por un precio de 20€.
Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo la amable Gema Bonnín durante la Feria del Libro de Madrid de 2024. ¡Gracias de nuevo!



































