jueves, 12 de febrero de 2026

En torno al Desastre de Annual en el noveno arte

Dentro del siglo XX, si excluimos nuestra triste Guerra Civil, la mayor tragedia militar española tiene lugar en el verano de 1921, en el Rif, en medio de la aventura colonial con la que España esperaba recuperar su lugar bajo el sol. Bien conocido es el Desastre: las tropas españolas del general Silvestre, deseoso de terminar la pacificación de las cabilas o tribus díscolas con el Sultán, avanzó demasiado rápido. Los blocaos o posiciones defensivas españolas estaban demasiado aisladas y alejadas entre sí, de tal manera que de producirse un ataque generalizado de los rebeldes, peligrarían mucho… tal y como acabó ocurriendo tras el asedio a Igueriben. Silvestre intentó socorrerla desde la cercana Annual, pero sin éxito. Y, a partir de ahí, el Desastre, con un “sálvese quien pueda” hacia Melilla en el que perderían la vida más de 8.000 soldados españoles.

 

En este blog ya se reseñó en su momento sobre este suceso gracias a 1921: El Rif, con el laureado regimiento de caballería de Cazadores de Alcántara escoltando y protegiendo la retirada de las tropas de Annual. Pero en aquellas tristes jornadas hubo más acciones que aquella, tal y como las que se relatan en otros tomos de historia bélica de Cascaborra.

 


Así, por una parte, tenemos Monte Arruit, tebeo que tiene por guionista a David Braña (https://www.instagram.com/branyigan_guionista/) y por dibujante a Óscar Bermejo (https://www.instagram.com/oscarbermejodiaz/): aquí podemos saber de qué fue de los desbandados de Annual según se acercaban a la protección de Melilla, debiendo atrincherarse tras los muros de Monte Arruit en espera de refuerzos a tan solo treinta kilómetros de distancia.

La presente obra es bastante triste. La palabra que quizás mejor la describe es desesperación, con una ayuda que no llega, ver a seres humanos desesperados por no poder beber un mísero sorbo de agua, notar como se acaba la munición poco a poco, un hospital de campaña atestado que no para de recibir nuevos heridos… No hay un solo protagonista entre la tropa, sino varios, ya sean estos soldados más o menos anónimos o novelizados u oficiales como Fernando Primo de Rivera, con defectos y virtudes muy humanas en su manera de ser. El crimen de guerra final de los rifeños es difícil que pase indiferente a los lectores, de tal manera que causará su buena dosis de coraje y rabia su canallada. Respecto al dibujo, Óscar Bermejo destaca el coloreado, por el ambiente ocre y dorado para representar lo desértico y caluroso en las viñetas, así como lo sucio (sudor, sangre, manchas de tierra…) e incluso de guerra total, con un enemigo dispuesto a aniquilar a los españoles, con buen reflejo de la emotividad de los personajes en varias viñetas.

 


Por otro lado, tenemos Zoco el Telatza, que tiene por guionistas a Pepe Rey y Manuel López Poy (https://www.instagram.com/manololopezpoy/) y por dibujante a Jose María Espinosa Fernández: en esta posición, casi la más sureña del Protectorado, una vez se sepa lo que ha ocurrido en Annual, los mandos descartan una retirada hacia Melilla por imposible… pero no así una hacia la zona francesa, mucho más cercana (unos 25 kilómetros). Aunque las harcas rifeñas estarán al acecho, igual que en el norte, con todos los peligros que ello conlleva.

Si en la anterior historieta teníamos una trama estática, aquí es mucho más dinámica, con un avance en columna que se va topando con emboscadas enemigas, una orografía que está en su contra y decisiones moralmente complicadas. Buen homenaje a los oficiales y héroes que dieron ejemplo con su liderazgo y ejemplo, muy especialmente los dos capitanes Franciscos: Asensi Rodríguez y Alonso Estringana. El dramatismo y la camaradería y hermandad. Mención especial a las mías leales durante el desastre, por su solemnidad y dar lugar a personajes rifeños que no representan la barbarie de los criminales de guerra. Respecto al dibujo, José María Espinosa Fernández tiene un dibujo que, aunque es quizás un poco simple (alguna postura rígida y fondos minimalistas), cumple bien con el papel de transmitir la historia y los movimientos de los españoles hacia el sur, así como para hacer ver lo complicado que eran aquellos combates por tenerlo todo en contra, con un más que buen detalle en el coloreado de mostrar a los combatientes españoles sufriendo insolaciones.

 

En conclusión, ambos tomos son muy buenos para acercarse desde los comics al Desastre de Annual, costando el primero 16€ (64 páginas) y el segundo 17€ (80 páginas), con el añadido en ambos casos, a modo de extra, de páginas de contexto histórico e información sobre el proceso de creación de la historieta, documentación e ilustración.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el segundo tomo el amable José María Espinosa Fernández durante el Festival de Cómic Europeo de Úbeda de 2025. ¡Gracias de nuevo!


jueves, 5 de febrero de 2026

El diablo y Coral, de Josep Homs

 En la reseña de hoy toca hablar de El diablo y Coral, tebeo obra de Josep Homs (https://www.instagram.com/josep.homs).




Coral es una chica que se gana la vida como buenamente puede en un circo en Praga. Su vida últimamente es bastante complicada: para empezar, su padre, un anciano rabino, está en coma y ella tiene que cuidarle; por otro lado, las tropas nazis acaban de entrar en la ciudad de Praga, muy mala noticia para la joven por sus orígenes judíos; y, por último, está el hecho de que Lucifer no solo camina sobre nuestro mundo, sino que está enlazado a la chica sin poder separarse de su lado.

El Maligno ha salido en no pocas obras de ficción, alguna que otra vez como protagonista, pero las más de las veces, naturalmente, ejerce como antagonista. Este es el caso del presente tebeo, con un Lucifer que se roba casi cada escena en la que aparece, unas veces con un carácter más pueril, otras más elegante, otras más filosófico, otras más maquiavélico y otras destilando puro veneno. Así que, como villano (e incluso motor), funciona dentro de la historia más que bien, así como contraparte e interlocutor de la protagonista en los diálogos que mantienen ambos. Toca hablar de Coral para decir que esta chica no lucha contra el Diablo a través de la fuerza bruta o del ocultismo, sino a través de la inteligencia y mediante la moralidad y ambigüedad de sus actos, pues sabe que cometer un delito o una maldad hará que Lucifer arrastre su alma al infierno una vez muera. Así que el duelo entre el conspirador por excelencia y una adolescente descarada y astuta que debe ir con pies de plomo es interesante de leer, particularmente para poder averiguar cómo separarse del Maligno. Como tercera pierna sobre la que se sostiene la obra en cuanto a personajes, estaría el padre de Coral, máxime cuando se sabe de él a través de recuerdos... sin poder decir mucho más de él en esta reseña para no destripar detalles importantes de la obra.

Ahora bien, fuera de este trío, hay otras cosas interesantes en el tebeo. Por citar algunas: la vida circense, lo ocultista, lo conflictivas que pueden ser las relaciones entre padres e hijos, la visión del infierno, la llegada de los nazis a Praga... Lo malo en este punto es que la narración toca tantos palos distintos que, salvo por alguna excepción, no se puede profundizar bien en casi ninguno, lo cual no deja de ser una pena. Lo mismo ocurre con los secundarios: cumplen su papel pero, salvo por algún caso concreto, no hay personalidades con demasiado desarrollo.  Pero volviendo a lo bueno: el ritmo narrativo es muy ameno, de tal manera que la obra se devora con rapidez. Y, por otra parte, sabe encajar bien los muchos momentos oscuros con algunos luminosos, de tal manera que se pueden sacar buenas lecturas sobre la esperanza. 

Respecto al dibujo, Josep Homs lleva a las viñetas un estilo de dibujo muy parecido al visto en El Angelus, pero con matices. Así, por ejemplo, lo más llamativo en comparación es la oscuridad, tanto por las apariciones del Diablo como por las de los nazis, con unos azules muy oscuros para las escenas nocturnas y un rojo purulento para lo infernal. De hecho, el coloreado macilento que ya se puede apreciar en la portada ayuda lo suyo a la obra, ya que permite ponerse mejor en el lugar de Coral con todas las cosas malas que le están tocando vivir. Detalles interesantes de comentar hay aquì y allá, como las rastas de Coral (demasiado anacrónicas) o los demonios del infierno, cada uno representativo de distintas culturas o con aspectos de lo más imaginativo, hay unos cuantos, con lo que es fácil deleitarse paseando la vista de viñeta en viñeta.


En conclusión, si os gustan las obras en las que se dan duelos de inteligencia, así como las que tratan la oscuridad humana y la más sobrenatural, dadle una oportunidad a El diablo y Coral. Podéis haceros con esta obra de manos de Norma Editorial de 122 páginas por un precio de 25€.

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Josep Homs durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2025. ¡Gracias de nuevo!

martes, 27 de enero de 2026

Otra tanda de secuelas

Reseña de lo que señala el título de la presente entrada, de muy diversos autores y géneros.

 



Empezamos por Gustavo y sus leyendas 2 (primera parte reseñada aquí), de Rafael Jiménez (https://www.instagram.com/rafael.jimenezsanchez.3/) y Vicen (https://www.instagram.com/vicen.dv/), con los jóvenes hermanos Bécquer sufriendo encuentros sobrenaturales con criaturas de otro mundo y que, en estos nuevos casos, inspirarían Los ojos verdes y El rayo de luna. Nuevamente, una buena manera de acercarse a Bécquer para los más pequeños de la casa, más si cabe con el protagonista siendo un niño que todavía va al colegio. Complementan la lectura temas como los primeros amores, la inevitabilidad del destino o la importancia de que haya buenas relaciones con los hermanos. Para redondear todo lo anterior, el apartado visual: Vicen, dibujante nuevo con respecto a los anteriores capítulos, lleva al papel un estilo sencillo, pero cuco y bonito, especialmente gracias al coloreado de Marce Parra.





A continuación, tenemos W0rldtr33 2: Red (primera parte reseñada aquí), de James Tynion IV (https://www.instagram.com/jamesthefourth) y Fernando Blanco (https://www.instagram.com/fernandoblancocomic), con la inmediata continuación de las acciones del grupo de amigos de Gabriel Winter a la muerte de este, así como las acciones de Undernet para evitar el triunfo de estos y corromper a la humanidad y llevar el infierno a la Tierra. No es tanto que el presente tomo sea malo, sino que es un puente entre el primero y el tercero, casi dando sensación de colocado de piezas más que de auténtica partida. Se descubre alguna información interesante de la Undernet y de Gabriel que da más miga a la trama, se presentan secundarios con pinta de ir a ser importantes… pero hasta ahí, así que, argumentalmente hablando, este volumen es eso: una transición, bien narrada y llevada, pero que no avanza realmente la trama. Respecto al dibujo, Fernando Blanco sigue haciendo una grandísima labor: la metamorfosis monstruosa del joven corrompido, el viaje infernal de la agente Silk o las escenas de lucha y violencia de Sammi dentro de lo más espectacular, que contrasta gravemente con el resto de viñetas, mucho más tranquilas, pero también cumplidoras.

 




En Humor imbécil 3 (anteriores reseñas aquí y aquí), de Daniel Torrado (https://www.instagram.com/danieltorrado_ilustrador/), los chistes de una página, con entre una y cuatro viñetas se suceden: algunos son sobre hacerse mayor (tal y como la durísima línea Relaciones más allá de los 35), otros son sobre aguantar (o no) las estupideces de la gente, la ironía de los dobles raseros, juegos de palabras simpáticos, alguna parodia bastante divertida como la de las leyes de la robótica de Asimov, mucho humor negro y mala leche… El dibujo en muy sencillo, con unos monigotes que están ahí para reforzar el chiste con sus gesto faciales y corporales, funcionando bastante bien en lo hiperbólico.





En Galdós y la ceguera (reseña de la anterior parte aquí), de El Torres (https://www.facebook.com/El.Torres.72) y Alberto Hernández Rivero (https://www.instagram.com/albertohdezr/), en las primeras horas de 1920, Galdós recuerda varios acontecimientos de su pasado reciente, el de hace tan solo cinco años, mientras intenta quedarse dormido.

Toca aquí hacer una pequeña trampa: y es que si bien el primer capítulo de la presente obra es la continuación de la anterior… el resto de la obra es una precuela. Encrucijadas temáticas de la presente entrada aparte, el tebeo se disfruta mucho en su lectura, con un gran reflejo del tono de las obras del novelista homenajeado y los distintos tipos de habla de la novela de Galdós en función del género, educación, tipo social, etc., del hablante. También muy buena representación de la España de 1915, con sus tertulias y sus cafés, los comentarios sobre la Gran Guerra en Europa, la aparición de muy distintos oficios y personas, con mención honorífica a doña Emilia Pardo Bazán, que brilla con luz propia, aunque hubiera estado bien verla platicando más con don Benito, tal y como parece prometer la portada. Eso sí, los que gustaron en la primera parte de Elena “Miserias” Menaique, la enfermera del escritor, están de enhorabuena, pues tiene unas cuantas apariciones y actuaciones más que buenas. El dibujo del nuevo ilustrador es una gozada visual, combinando lo realista de algunas fotos y viñetas con lo cartoon del resto, todo ello sazonado con unos escenarios y trajes veraces, así como una ambiente tristón que encaja al dedillo con el estado anímico de Galdós y Elena.

lunes, 19 de enero de 2026

Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida, de Juan Álvarez

En la reseña de hoy toca hablar de Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida, tebeo obra de Juan Álvarez (https://www.instagram.com/juanalvarezfuente/).

 


La cazadora de tesoros y aventurera Kelly Strong ha sido contratada por el anciano Lord Harrington para una expedición que pretende encontrar la legendaria isla perdida, un lugar del que, entro otras cosas, se dice que contiene a los últimos dinosaurios vivos del planeta. Ahora bien, si la isla y sus aguas ya presentan serios peligros, no menos amenazante es la presencia de otro grupo expedicionario que sigue los pasos de Strong y los suyos…

 

Homenaje más épico que paródico de historias como las de Tomb Raider e Indiana Jones, ideal para aquellos que gustaron de ambas sagas o que, sencillamente, disfrutan de las historietas de aventuras. La lectura es ligera en el mejor sentido de la palabra, sin mayores pretensiones que hacer pasar un buen rato a los lectores: los personajes son planos pero cumplidores (como no podía ser de otra manera en tan solo 40 páginas de comic), hay acción a raudales y algún que otro momento divertido, tal y como el gracioso homenaje al King Kong del cine clásico.

 

Respecto al dibujo, dentro del amplio espectro que abarca el dibujo de Juan Álvarez, que puede ir de lo cartoon a lo más realista e incluso a un plano intermedio, en este caso opta por el primero de los registros citados: personajes cabezones y caricaturescos, pero bastante expresivos con unas pocas líneas en sus rostros, fondos de viñeta bastante trabajados, buenas coreografías para las luchas y carreras y un coloreado que cumple su cometido. Lo único que puede escamar a muchos de los lectores son los contornos faciales de los humanos, ya que el autor deja así plasmado el origen del tebeo: el fanzine La máquina de las albóndigas, lugar donde empezó a publicar tiras de Kelly Strong cuando esta y el resto de los personajes eran, bueno, albóndigas con rasgos animales o humanos. Sea como sea, no es un rasgo que impida disfrutar de las viñetas, ni mucho menos.

 


En conclusión, si os interesa pasar un ratillo agradable leyendo algo entretenido, dadle una oportunidad a Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida. Podéis haceros con esta obra publicada por micromecenazgo contactando con el autor, con enlace suyo al principio de esta reseña o por medio de las tiendas que participaron en la campaña de financiación ya citada.

 

Por último, la reseña que me hizo en el tomo el amable Juan Álvarez tras lograrse alcanzar la meta de publicación de la obra en 2025. ¡Gracias de nuevo!




domingo, 11 de enero de 2026

Gilgamesh, de Elchinodelpelocresco y Taco Silveira

En la reseña de hoy toca hablar de Gilgamesh o El hombre que no quería morir, tebeo que tiene por guionista a Juan “Elchinodelpelocrespo” Alcudia (https://www.instagram.com/elchinodepelocrespo/) y por dibujante a Taco Silveira (https://www.facebook.com/taco.silveira).



Gilgamesh, héroe y gobernante de Uruk, ha visto morir a su mejor amigo, Enkidu. Destrozado por ello, inicia un gran periplo: irá más allá de los límites del mundo conocido para encontrarse con los dioses inmortales para lograr que le revelen como vencer a la muerte para ser eterno como ellos.

 

La muerte es una cuestión que ha inquietado al ser humano desde que este ha tenido uso de razón, sin importar la edad, el sexo o la condición del individuo. Tanto es así que la preocupación por nuestra mortalidad ya aparece reflejada en la obra escrita más antigua de la humanidad, es decir, El poema de Gilgamesh. Y esta obra épica sirve de inspiración para el presente tebeo y, pese a no ser respetada con exactitud en su integridad, se ve bastante bien reflejada. Así, la amistad e incluso amor entre Gilgamesh y Enkidu están a medio camino de lo tierno y del shonen, es muy fácil empatizar con el conflicto y búsqueda del protagonista y sus periplos tienen un fuerte componente (perdonen los lectores el anacronismo) homérico. Hay cierto desorden cronológico en la estructuración del comic, con bastantes saltos temporales vía analepsis y prolepsis, pero la narración se puede seguir con relativa facilidad una vez te acostumbras a ello. Pero volvamos a la ya mentada muerte: ¿cómo se la trata? Pues de manera tan delicada como respetuosa y reflexiva, con una detallada visión de cómo ha evolucionado la humanidad en cuanto a su trato y consideración a lo largo de los tiempos. Esto último se realiza lo mismo a través de narración, diálogo, exposición, descripción o argumentación, por lo que, desde un punto lingüístico, el tema se trata de muchas maneras distintas. La manera de Gilgamesh de aproximarse a la divinidad para entender todo esto es... cuanto menos, curiosa: alerta de destripe: el protagonista viaja a nuestro presente y los inmortales lucen como humanos del siglo XXI. Este detalle va a dejar perplejo a más de uno y no convencerá a muchos en un principio por lo surrealista de la elección; pero luego de terminarse la obra y, especialmente, tras asimilar la misma, la experiencia no deja mal sabor de boca, al menos a un servidor. Eso sí, la elección ha sido arriesgada, aunque también muy valiente y veraz cuando el autor se sincera y nos relata dos momentos significantes de su vida.


Respecto al dibujo, se puede decir que Taco Silveira es un artista bastante versátil, ya que lo mismo ilustra escenas tranquilas e incluso costumbristas (tal y como diálogos) que invitan a la reflexión que escenas de lucha frenéticas. En ambos casos, se dedica un buen número de páginas y viñetas a cada escena, sin que se quede corta la narración visual. En lo que se refiere a las luchas, la espectacularidad está a la orden del día, ya sea en combates singulares y pujilisticos como la lucha contra Enkidu o en cacerías de distintos monstruos y seres sobrenaturales, con mención especial del toro celeste, por lo alienígena que resulta su diseño. Lo musculoso y bélico tiene, por tanto, bastante peso en la primera mitad de la lectura. La segunda, por otra parte, es más serena, aunque también más surrealista y simbólica, con un notable cambio en el apartado gráfico, por pasarse de lo épico a otro tipo de registro. Sea como sea y, tanto en un caso como en otro, hay una buena labor de coloreado, con pátinas distintas en cada momento de la historieta según se quiera reflejar día y noche, tranquilidad o locura, desolación o esperanza, etc.



En conclusión, si os gustan las obras reflexivas que, además de adaptar clásicos universales, les dan un giro de tuerca, dadle una oportunidad a Gilgamesh o El hombre que no quería morir. Podéis haceros con esta obra de Maldragón Editorial por un precio de 25€, incluyendo está entre sus 118 páginas, a modo de extra, algunos diseños de personajes.


Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Juan Alcudia durante el Festival de Cómic Europeo de Úbeda de 2025. ¡Gracias de nuevo!


domingo, 4 de enero de 2026

Carretera fantasma, de Jeff Lemire y Gabriel H. Walta - tomos 1 y 2

En la reseña de hoy toca hablar de los dos primeros volúmenes de Carretera fantasma, tebeo que tiene por guionista a Jeff Lemire (https://www.instagram.com/jefflemire/) y por dibujante a Gabriel H. Walta (https://www.instagram.com/ghwalta/).




Dom en un camionero que una noche ve como un coche tiene un accidente de tráfico. Al acercarse a ayudar, descubre que solo Birdie, una de los pasajeros, ha sobrevivido. Será en ese momento cuando ambos y el camión del primero queden vinculados a una extraña roca, aquella que hizo volcar el coche de la segunda. Esta les transporta a un extraño paisaje de cielos blancos, con una larga carretera salpicada de cuando en cuando por puntos de descanso y gasolineras. Será en uno de estos lugares donde Dom y Birdie descubren el motivo que le has llevado allí: deben llevar la extraña roca a un lugar llamado Gólgota para volver a ser libres. Pero no será fácil, puesto que en los contornos de la carretera acechan inquitantes y violentos seres humanoides.



Mundos paralelos, personajes con pasados que les atormentan, entidades sobrenaturales, una investigación del FBI, conspiraciones, supervivencia física y psicológica... Todos estos ingredientes dan como resultado Carretera fantasma. Este tebeo supone un interesante thriller que se devora rapídisimo a medida que avanzan sus dos principales líneas argumentales: el periplo en camión de Dom y Birdie, por un lado, y la investigación en paralelo de la agente Weaver del FBI sobre el accidente de carretera que lo empezó todo. Hay un trasfondo mítico y metafórico de fondo, bien dosificado este con cuentagotas a medida que avanzan los capítulos, de tal manera que se atan cabos poco a poco sobre lo que realmente está pasando. Elementos de terror tampoco faltan, particularmente en lo que respecta a conspiraciones y zombies, aunque los principales antagonistas no sean exactamente esto; es más: su principal encanto es que no se sabe qué son, al menos de momento, de tal manera que los lectores pueden formular sus propias teorías sobre ellos, igual que sobre los puntos de descanso franquiciados de Billy Bear. La relación que hay entre las dos líneas narrativas funcionan bien, además de por el misterio, también por las interacciones de sus distintos protagonistas. Por una parte, Dom y Birdie, con una relación tensa en la que los nervios están a flor de piel, resultado de la situación tan límite y peligrosa que viven. Por otra parte, la de la agente Weaver con el resto de fuerzas policiales, ya sean locales o nacionales, así como con su desaparecido padre.



Respecto al dibujo, Gabriel H. Walta lleva a las viñetas un estilo crudo, alejado de idealismos: obesidad, ojeras, arrugas, golpes, falta de sueño... Todo esto queda reflejado excelentemente en los personajes de la historieta, tanto con los protagonistas como con los secundarios, tanto en los momentos más calmados como en los que están bajo presión. Los diseños de lo sobrenatural, tal y como los seres necrotizados, así como la postura y amenaza que proyectan, también está muy lograda. Los escenarios y colores van a juego con lo anterior, de tal manera que proyectan sensación de desolación y aridez, pero sin el encanto o lo romántico de las road movies. Las escenas de violencia y acción son absolutamente viscerales, sin coreografías elegantes, de tal manera que solo importa la supervivencia, con unos golpes violentos como ya se deja ver en la palanca sangrienta de la portada del primer número.



En conclusión, si os gustan las historias inquietantes, con misterios que se van resolviendo poco a poco y con investigaciones y personajes en situaciones límite, dadle una oportunidad a Carretera fantasma. Podéis haceros con los dos tomos recopilatorios sacados hasta el momento por Astiberri por un precio de 18€ y un total de 136 páginas en ambos casos. Eso sí, hay que señalar, como aviso a posibles compradores, que la obra está inconclusa, ya que está no se ha continuado desde principios de 2024. Y es que el segundo volumen acaba en un punto demasiado interesante como para no avisar de todo lo anterior. 


Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Gabriel H. Walta durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2024. ¡Gracias de nuevo!


jueves, 1 de enero de 2026

Recomendaciones para las cartas de los Reyes en tebeos

Ahora que está en el horizonte el Día de Reyes, aquí va una lista de sugerencias para sus Majestades de Oriente si quieren regalar cómics a los más pequeños de cada casa.




Empezamos por Meigatas, de Paula Cheshire (https://www.instagram.com/paulacheshire_/), donde dos gatas hechiceras, Zoe (maestra) y Mei (aprendiza), intentan vivir su día a día combinando las dos facetas de su ser, es decir, la felina y la brujeril, lo cual no suele ser fácil… Ideal para aquellos lectores que tengan gatos, ya que las vivencias de las protagonistas les recordarán a buen seguro a las de sus mascotas, con una Mei más traviesa y desatada que su sufrida maestra, una aparentemente más seria Zoe. Las páginas tienen normalmente cuatro viñetas (salvo alguna excepción de una) y, o bien contienen chistes que empiezan y acaban en la misma página, bien suponen parte de un chiste largo que se alarga varias páginas. El humor es por lo general entrañable y a más de uno le sacará una sonrisa, con pocos o ningún diálogo gracias a los graciosos dibujos de gatos, perros, conejos y tortugas, así como de algún cuervo fantasmagórico, todo ello en un elegante blanco y negro.

Aquí un el enlace a la web de la editorial: https://fandogamia.com/linea-adsl/949-meigatas.html

 



Luego también tenemos Histocómics: Prehistoria, de Jordi Bayarri (https://www.instagram.com/jordi.bayarri/), tebeo donde se nos descubre, de manera muy narrativa e imaginativa, cómo pudo ser el descubrimiento del fuego o la invención de las pinturas rupestres y la rueda por parte de nuestros antepasados prehistóricos. Los tres importantes hallazgos son descubiertos en sendos casos por el mismo grupo de protagonistas, el cual contiene lo mismo niños y adultos que hombres y mujeres, de tal manera que los más chiquitajos rápidamente se van a identificar con alguno de los cavernícolas más jóvenes. El coloreado, de manos de Jesús Hugey y Dani Seijas es bastante bonito y hace juego con el estilo simpático de Bayarri, así que visualmente los lectores quedan bien servidos.

Aquí un enlace a la web de la editorial: https://cientificos.anillodesirio.com/producto/historicomics-prehistoria/

 



Por último, el primer número de Las Hericornias, de Kid Toussaint (https://www.instagram.com/kidtoussaint/) y Verónica Álvarez (https://www.instagram.com/veronica.alvarez.art/#): aquí Celeste, princesa del reino de Lemuria, está en medio de una peregrinación para pedirle a su diosa prosperidad y paz para su reino; por el camino irá haciendo amigas que también son hericornias, es decir, guerreras mágicas que pueden invocar armas protectoras y unicornios guardianes para enfrentar los diversos peligros que les van a salir por el camino. Aventura divertida. emocionante y tierna con un elenco bastante variado de protagonistas, cada una de las cinco con rasgos únicos que las distinguen de las demás, muy en el tono de las magical girls, pero en un mundo fantástico en vez de urbano. Se plantean varios misterios en el aire para resolver a lo largo de los siguientes números, poderes muy entretenidos de ver, momentos graciosos y personajes a los que se les coge cariño, todo ello aderezado con el preciosísimo dibujo de Verónica Álvarez, que hace que el paso de las páginas sea todavía más bonito con su coloreado y sus diseños de escenarios, vestuario y rostros. 

Aquí un enlace a la web de la editorial: https://www.editorialastronave.com/libro/las-hericornias-1-la-llamada-de-la-diosa