domingo, 30 de marzo de 2025

Crónica de la Feria del Cómic de Madrid 2025: lo bueno y lo mejorable

Ha tenido lugar recientemente la I Feria del Cómic de Madrid entre los días 27 y 30 de marzo de 2025. Por variar un poco con la tónica habitual en lo que a crónicas se refiere, voy a hablar tanto de elementos muy buenos que ha tenido el evento como de otros que pueden mejorarse para futuras ediciones.

 


Lo bueno: la localización

El hecho de que se haya celebrado la Feria en el Matadero implica varias cosas positivas. Para empezar, está en una zona céntrica a la que es sencillo llegar en transporte público, tal y como con las líneas 3 y 6 de Metro. Para continuar, que los puestos se sitúen al aire libre, en una de las plazas de dicho recinto, da lugar a que la entrada sea totalmente gratuita, incentivo más que bueno. Para terminar, no hay que olvidar que, aprovechando la vuelta del buen tiempo, además de aquellos que allí fuimos con conocimiento de causa, no faltó gente que originalmente iba de paseo y aprovechó y disfrutó de la ocasión.

 

Lo mejorable: mejor señalización

Esto casi no es un fallo, puesto que no faltaban mapas del evento tanto en el recinto como en las redes sociales, pero en algunas de las naves del Matadero en las que había distintas actividades relacionadas con el noveno arte, como charlas y talleres, hubiera estado bien que hubiese carteles en las fachadas que señalasen lo que había dentro en relación con el resto de la velada comiquera.

 


Lo bueno: la recepción del público

La cantidad de aficionados que han asistido al evento ha sido enorme. Amigos y familias de muy variadas edades acudieron a la Feria y daba gusto verlos buscando obras para todos los gustos y colores o echando unas risas o comentando y recomendando lecturas. En este sentido, se respiraba muy buen ambiente y es siempre un placer ver a la gente gastando dinero en cultura.


Lo mejorable: cómo enfrentar la masificación

Tuve la suerte de asistir al evento el viernes y el sábado. El primero de estos días era bastante fácil transitar por los puestos y ver que tebeos ofertaban, con alguna que otra espera, pero nada que impacientase a uno. El sábado la cosa cambió radicalmente: si se hacía complicado circular por el patio que había entre los stands, ya acercarse a comprar o a preguntar por las firmas requería un buen rato de tu tiempo, tal y como se puede ver en la siguiente foto.



Una posible solución para esto sería la de repartir las casetas de las editoriales y librerías a lo largo de más patios, de tal manera la movilidad y la comodidad del resto de asistentes no se vea perjudicada, así como incluso agrandarlas un tanto. El stand central de Llévate tu comic firmado, por otra parte, convendría moverlo a otra ubicación, puesto que, al estar entre las dos hileras de stands, contribuía a provocar sensación de agobio con sus largas colas, que partían el pasillo en dos.

 

Lo bueno: una feria del cómic en la que se venden cómics

Tras un tiempo en el que este tipo de eventos había más puestos de figuras, camisetas, pósteres y demás mercadotecnia (muchas veces pirata, para no inri) que de tebeos, se agradece y mucho que las historietas hayan sido las grandes protagonistas de la velada.  

Mi botín de la Feria, chiquito pero matón

Lo mejorable: la logística 

El calor llegó a apretar con fuerza durante la Feria. El viernes no fue un problema excesivo, pero si el sábado, con mucha gente padeciendo sed, particularmente cuando la Cantina del Matadero tuvo que cerrar el paso a nuevos clientes por estar completo su aforo.

¿Soluciones a esto? Bien expandirse mediante terraza con sombrillas en los alrededores de la Cantina, bien negociarse con ella la cesión de un pequeño espacio en la Feria para venderse agua, refrescos y otros refrigerios si la primera opción no es viable. Lo que buenamente se pueda hacer para evitar sofocos e insolaciones. 


Lo bueno: el plantel de autores invitados y editoriales asistentes

El evento ha sido titánico en varios aspectos. A ello ha contribuido un buen número de editoriales como Astiberri, Fandogamia, Norma, Nuevo Nueve, Planeta, Serendipia o Unrated han hecho acto de presencia, así como los autores que se han traído estas consigo; así, por ejemplo, la librería Tomos y grapas tuvo firmando a una decena de autores. Puede alegarse con tranquilidad, por tanto, que no faltaron oportunidades a los aficionados tanto de conocer a guionistas e ilustradores muy variados e incluso llevarse una de sus obras firmadas con un siempre agradecido dibujo.



Nombres fuertes de la industria no faltaron: que me vengan ahora mismo a la cabeza, Paco Roca, Teresa Valero, El Torres, Juan Díaz Canales, Juanjo Guarnido, Daniel Torres… y unos cuantos más hasta superar la cincuentena, más si cabe al tener en cuenta a los creadores de fanzines, que también tuvieron un puesto junto a tiendas y editoriales, sin estar en una zona alejada del resto, lo que en mi opinión en una muy buena decisión de la organización por dignificar la autoedición.

 

Lo mejorable: las colas para las firmas

Probablemente el mayor quebradero de cabeza de muchos de los asistentes, este problema aumentaba la incomodidad para moverse entre el grandísimo público con libertad por la Feria, por las filas que surgían de la caseta de las firmas y las que surgían a su vez de cada librería y editorial. Y esto no es de extrañar habida cuenta del plantel realmente bueno de autores que por allí orbitaba.

Como soluciones a esto último, una factible es la vista en la Feria del Libro de Madrid: que los autores firmen en los extremos de los stands y que haya espacios entre casetas para que, a través de esos huecos se distribuyan las colas de los fans para no perjudicar al resto de viandantes y compradores, especialmente cuando esté dedicando alguien muy demandado. Como ejemplo de esto último, la longitud de las colas para Paco Roca el viernes y para Blacksad el sábado en fotos, respectivamente.




Otro detalle a mejorar para las editoriales: si bien tanto el sistema de colas como el de tickets para organizar las firmas tienen tanto en un caso como en otro pros y contras, lo ideal es atenerse solo a uno y no modificarlo de un día para otro, por los percances y confusiones que esto puedo traer consigo. 

Y, en este sentido, para evitar futuribles encontronazos y disgustos: que las librerías aclaren de antemano con cada dibujante si habrá límite de dibujos por sesión o no y, de haberlo, cuál es el susodicho, para evitarles así malos tragos tanto a ilustradores como a aficionados.   

 

Lo bueno: el enorme potencial

Madrid puede volver a contar un evento comiquero fuerte tras la desaparición de Expocómic e incluso del Héroes Comic Con y ojalá que siga así por muchos años: el Ayuntamiento y la Asociación de Librerías de Madrid ha hecho un buen trabajo y se nota que lo ha hecho con cariño pese a algunos fallos que eran inevitables por estar hablando precisamente de una primera edición. Desde aquí, un servidor les felicita y les desea toda la suerte del mundo para que en próximos años esta Feria del Cómic de Madrid vaya a más y más.

martes, 25 de marzo de 2025

Céüs!, de Carlos Moreno, Wakaiki y Peterson Céüs

En la reseña de hoy toca hablar del primer tomo de Céüs!, manga que tiene por artífices a Carlos Moreno (https://www.instagram.com/carlos.694/?hl=es), Wakaiki (https://www.instagram.com/wakaikiart/) y Perterson Céüs (https://www.instagram.com/petersonceus_/).

 



Peterson Céüs queda fascinado a los diez años con un vídeo de gimnasia rítmica. A este le siguió otro, y otro, y otro… hasta que decidió que quería dedicarse a este deporte en la vida. No tendrá un inicio fácil, sin embargo: su cuerpo no es el mejor para esta disciplina, le va a costar ser aceptado por el equipo local en dónde es el único chico, algunas compañeras le tienen ojeriza… Pero él lo dará todo para llegar a ser un campeón.

 

Las obras en las que un joven atleta se inicia en un determinado deporte pueden funcionar muy bien y ahí tenemos clásicos como Slam Dunk u obras más cercanas como Haikyuu que lo demuestran. Céüs! no es una excepción a esto: un adolescente que queda maravillado tras ver en acción a las gimnastas Marina Shpekht y Anna Bessonova y, fuertemente inspirado, decide ser como ellas; emprende un camino con gran esfuerzo e ilusión y este, como no podría ser de otro modo, está lleno de obstáculos a superar y no solo de naturaleza atlética, sino también familiares, económicos y psicológicos; por otra parte, como mandan los cánones del género, irá haciendo amigas y compañeras por el camino, así como rivales también. Como no podía ser de otra manera, el tebeo supone una introducción de lo más divulgativa y entretenida para aquellos que se adentren por ver primera en el mundo de la gimnasia rítmica. Para redondear todo lo anterior, al protagonista se le coge bastante cariño, pues no deja de ser un chaval esforzado, un poco payasete, pero también muy solemne y serio en aquello que le apasiona; no desprecia a sus rivales, sino que les admira de manera sincera por las habilidades que demuestran. Cabe destacar que el campeón olímpico Peter Céüs ha ayudado en la creación de esta biografía suya llevada al spokon, tanto con detalles biográficos (como el importante apoyo económico y moral que le brindó su madre pese a algunas reticencias iniciales) como en cuestiones técnicas.

 

Y esto nos lleva al apartado gráfico, puesto que lo primero que hay que señalar del dibujo es lo bellas que son las coreografías gimnásticas que Carlos Moreno lleva al papel, con una muy buena representación del movimiento fluido de la gimnasia. Si a esto le añadimos que el diseño de los personajes entra rápidamente por los ojos de lo bonito que es, con unas caras que reflejan igual de bien alegría y rabia que decepción o esperanza, con movimientos corporales a juego, las viñetas encantarán desde la ya muy visual portada. Cabe destacar la más que buena adaptación de Wakana “Wakaiki” Sakamoto al estilo de Moreno, puesto que en el sexto capítulo de este tomo toma ella el control de los lápices y el cambio resulta casi imperceptible, lo que dice mucho de la habilidad de esta artista.

 



En conclusión, si queréis leer una obra deportiva y de superación personal dadle una oportunidad al primer tomo de Céüs!, inicio de una trilogía. Podéis haceros con este por un precio de 10€ de manos de Norma Editorial, incluyendo entre sus 194 páginas, además de la historieta en sí, algunos extras sobre el proceso de creación de la misma.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Carlos Moreno durante el Salón del Cómic de Valencia de 2025. ¡Gracias de nuevo!


lunes, 17 de marzo de 2025

La leyenda de Hakutaku, de Alba Cardona

En la reseña de hoy toca hablar de La leyenda de Hakutaku, tebeo obra de Alba Cardona (https://www.instagram.com/arubashi/).

 



En la noche del festival de Fin de Año, Yuki, futura líder de su aldea, se ve obligada a salir de su villa para recuperar una insignia que ha ido a parar a un bosque bajo la misma. Para su sorpresa y horror, entre los árboles, se topa con un espíritu al que rápidamente identifica con Hakutaku, criatura de la que se dice que arrasó su hogar y mató a sus padres. Pero… ¿esa historia es cierta o hay tras ella más de lo que parece? 

 

Como ya he dicho por aquí alguna vez, da gusto ver como se ha vuelto a tener en cuenta la importancia de hacer comics para niños, tanto por lo que a culturizarles como a crear una cantera de futuros lectores se refiere. Y en este sentido, La leyenda de Hakutaku cumple más que bien su cometido: enseña importantes valores tal y como no fiarnos únicamente de las apariencias, creer en la capacidad de las personas minusválidas (con la sordera de la protagonista como pieza importante de la trama), reflexionar y ver más allá de lo que se nos ha enseñado de niños, la importancia de la amistad, la confianza en uno mismo, la capacidad de perdonar e ir más allá… todos ellos mensajes muy positivos y que no nos vendría mal repasar en nuestra sociedad tanto a niños como a adultos. Me gustaría hablar más sobre el argumento del manga que nos ocupa, pero ya estaría rozando peligrosamente destripar la historia a posibles lectores y esta obra merece ser disfrutada con mimo de lo bonita que es, con un trío de protagonistas de lo más entrañable y con una evolución bien sintetizada para una historieta de un único tomo.

 

Respecto al dibujo, Alba Cardona lleva en paralelo a la historia un dibujo igual de amable, con personajes de lo más achuchables. Si bien es cierto que no hay demasiados fondos o que no están por lo general demasiado trabajados, también es cierto que la nieve del tebeo  (la cual cumple, por otra parte, una función crucial en el desarrollo de los acontecimientos) da pie a ello y queda, por otra parte, compensado lo anterior con la expresividad facial y corporal de los personajes. A destacar los más que interesantes diseños de Hakutaku, los cuales se mueven entre lo bonito y lo majestuoso, tal y como ya se puede apreciar en la portada.

 


En conclusión, si os interesa leer una historia bonita y con valores, dadle una oportunidad a La leyenda de Hakutaku. Podéis haceros con esta obra de Kodomo por un precio de 9,95€, incluyendo entre sus 176 páginas, además del manga en sí, algunas curiosidades y extras.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo la amable Alba Cardona en el tomo durante el Salón del Cómic de Valencia de 2025. ¡Gracias de nuevo!  


domingo, 9 de marzo de 2025

Un oscuro manto, de Jaime Martín

En la reseña de hoy toca hablar de Un oscuro manto, tebeo obra de Jaime Martín (https://www.instagram.com/jaimemartin_bd/).

 



Mara en una curandera sobre la que ya empiezan a pesar los años y que cada vez se ve con menos fuerzas. Un día, tras una violenta tormenta, se topa en el monte con una joven aparentemente muda y traumatizada a la que llamará Serena; Mara la hará pasar por su sobrina, tanto por haberle cogido cariño a esta como por decirse que las autoridades andan buscando a una mujer acusada de asesinato. Desde este momento, los acontecimientos se precipitarán en la región, puesto que Serena es mucho más de lo que aparenta…

 

Jaime Martín quizás les sonará a los lectores del blog por Lo que el viento trae, historieta inquietante y con gran marco narrativo como es la Rusia rural de 1917. Pues bien, en Un oscuro manto vuelve a haber un buen telón de fondo, tal y como con el Pirineo catalán de finales del XIX: por una parte, el mundo rural tiene un papel fundamental en la trama, sin caerse en maniqueísmos de mundo totalmente idílico o totalmente atrasado, sino que se hacen notar tanto cosas buenas como malas, tal y como, por solo poner un par de ejemplos, camaradería y pragmatismo o maledicencia y mala idea, según el caso. El miedo, la paranoia o la superstición ante la enfermedad y lo desconocido también juegan un papel tan importante como realista en la trama; y es que, adelantando acontecimientos, azotará la región una epidemia de rabia con algo extraño y más maligno de lo normal detrás de ella. Y, sin entrar en muchos detalles, Serena tiene algunos paralelismos con la protagonista de La dama del alba… y ya he dicho mucho. Fuera de lo truculento (puesto que la muerte se puede cebar con quién más y con quién menos la merece, de lo arbitraria que es), hay que destacar, por una parte, el notable trabajo que hace Martín para trasladarnos a la época del comic y, entre otras cosas, recuperar la figura de las trementinaire, las curanderas del ya mencionado Pirineo catalán, tanto por mostrarnos modos de vida de antaño como por lo que a rescatarlas del olvido se refiere. Por otro lado, las relaciones que se dan entre unos personajes y otros, con una telaraña lógica y bien tejida por lazos familiares, profesionales y familiares, de tal manera que hay buen grupo de secundarios, aunque las protagonistas indiscutibles son Mara y Serena, muy bien escritas ya sea como personajes individuales o como dúo.

 

Respecto al dibujo, de Jaime Martín se puede decir lo ya dicho en Lo que el viento trae, pero con el refinamiento que implica que entre la presente obra y la otra distan 16 años y aquí ya se ve un a mayor consolidación y perfección. Así, por ejemplo, hay mucho y buen coloreado, alejado este de los grises filtros rurales que muchas veces nos ha vendido el cine o la televisión, tanto en el paisaje como en el vestuario de los personajes, así como cortinas de color de cuando en cuando en algunos momentos concretos de frenesí o locura. Por otra parte, mucha expresividad facial y corporal, así como escenarios tanto exteriores como interiores que cumplen sobradamente.

 


En conclusión, si os gustan los thrillers en escenarios rurales en lo que hay mucho más de lo que parece, dadle una oportunidad a Un oscuro manto. Podéis haceros con esta obra de Norma Editorial por un precio de 25€, incluyendo entre sus 112 páginas, además de la historieta en sí, un par de extras.

 

Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Jaime Martín durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2024. ¡Gracias de nuevo!


lunes, 3 de marzo de 2025

Crónica del Salón del Cómic de Valencia 2025

Hoy toca crónica del Salón del Cómic de Valencia de 2025, no sin antes agradecer a la organización los pases de prensa para mí y para mi fotógrafa, Raquel Asorey Gil.

 


El sábado 1 de marzo amanecía nublado y con llovizna, pero eso supuso poco obstáculo para la gente que quería pasar un buen día rodeada de tebeos. Buena cola había ya para el evento casi media hora antes de que este abriera, por lo que esta siguió y siguió aumentando, como ya se vería más adelante en el interior del recinto.

 



Esta edición quedó organizada en los pabellones 7 y 8 de la siguiente manera: tras la validación de entradas y pases de prensa, se recorría un jardín con cafetería, se entraba en un primer pabellón con varias exposiciones del festival comiquero y, tras unos pocos pasos, ya a la zona comercial y lúdica. Una vez allí, en un principio, los visitantes se encontraban con el pasillo principal y el de la derecha repletos de editoriales, mientras que el de la izquierda daba lugar a tiendas varias y zonas de juegos de mesa; más allá de esto, la Zona Asia con sus charlas y los talleres de la Escola Joso y luego el Artist Alley y la zona de hostelería junto al escenario.

 


Ya con los pases de prensa en nuestro poder, empezamos por hacer un rápido reconocimiento de dónde quedaba cada editorial y librería y si en estas había que pedir número o hacer colas para sus autores. Había dos objetivos iniciales: a las 11:00 Ana Oncina, que no pudo asistir al Salón del Cómic de Zaragoza, y a las 11:30 Paco Roca, puesto que apetecía tener su rúbrica en la estupenda La casa. Tocó hacer cola para recibir número de Paco Roca en Astiberri, con tan mala suerte que mientras nos lo daban ya se había formado una buena fila para Ana Oncina. Tras mucho deliberar, tocó ir primero con Paco Roca para no perder la vez, con el valenciano derrochando buen humor y simpatía ante las decenas y decenas de lectores que acudían a obtener su dedicatoria.



Lograría Raquel, no mucho después de esto, además de obtener también un dibujo en su La casa, encontrarse finalmente con Ana Oncina en Planeta, autora encantadora con la que pudo hablar tras unos veinte minutos de cola que se hicieron bastante llevaderos hablando con la familia que nos precedía. Raquel, que además de las fotos que ilustran este artículo, también crea muñecos de lana como con los de la imagen (enlace aquí por si estáis interesados en uno), le regaló estos dos a la autora, de tal manera que Oncina se ilusionó mucho de ver a sus personajes volverse corpóreos.

 


Con los dos objetivos más perentorios cumplidos, el resto del salón podía hacerse con algo más de calma. De esta manera, me encaminé hacia el puesto de Fnac para obtener allí de Carlos Moreno un dibujo en el primer tomo de Céüs, de tal manera que no solo me agració con eso, sino también con un boceto extra en la lámina promocional de este inicio de trilogía. Cabe destacar la generosidad de este ilustrador, puesto que en dicha lámina yo le pedía exclusivamente que la dedicase a mi nombre, pero el decidió ir un paso más allá, engalanando esta crónica con la siguiente virguería.

 


Si algo bueno tienen estos eventos es que te permiten conocer nuevas obras y autores por coincidir con ambos en el espacio y tiempo; y tampoco hay que olvidar que esta es una muy buena manera de destacar en un mercado literario que, para bien y para mal, viene cargado de novedades cada vez más a menudo. El caso: le eche un ojo en el stand de Planeta a la obra El día más largo y me hice con ella dedicada por su creador, Mario Barrachina, aunque con la sospecha de que su lectura me va a sacar alguna lagrimilla.

 


Los pasillos vacíos vistos a las 11:00, ya para las 12:15, eran solo un recuero ilusorio: el festival tenía sus pasillos colmados de visitantes y en unas cuantas zonas había que ir con paciencia para ni atropellar ni ser atropellado. Lo bueno de esto: da gusto que ver tanto público en actividades culturales y, como ya he mencionado otras veces, de muy distintas edades y tipologías: amigos y familias, ancianos, adultos y niños u hombres y mujeres, de tal manera que el noveno arte va adquiriendo más y más aceptación en la sociedad.



Algo escondido detrás de una columna y de una escalera mecánica estaba el puesto de la Escola Joso y dentro del mismo, entre otras invitadas de postín como Alba Cardona, la cual me dedicaría La leyenda de Hakutaku, obra con un más que bonito mensaje. Raquel hizo lo propio no mucho después y compramos a pachas un par de las bonitas postales de la dibujante aprovechando la oferta sobre ellas.

 


A poco que el lector me haya leído, sabrá que la Historia me encanta… así que Cascaborra, editorial que se dedica a este género de historietas, iba a aparecer en mi itinerario antes o después: Aquelarre, Espada y pluma, Los comuneros y Alonso de Ojeda: Tierra firme cayeron en mi poder a lo largo de la mañana, capturas que se hicieron más dulces todavía al dedicármelas sus autores, fueran estos guionistas o ilustradores con los que pasamos muy buenos ratos hablando de temas históricos, humorísticos o culturales, tal y como Álvaro Aparicio, El Torres, Jorge Esteban Urubayen, Gol o Moisés Tolosa. A modo de curiosidad: coincidimos en la cola con Rubén López González, excelente reseñador y divulgador al que os recomiendo ver en su canal de Youtube El archivo de Teralyn.

 


De la estupenda revista Planeta Manga asistieron al evento también unos cuantos autores, así que en ellos también tenía la mira puesta. Dos de ellos fueron el dúo formado por Dani Bermúdez y Fidel Tovar, que me dedicaron el tomo recopilatorio de Perfiddion mientras comentaba con ellos y otro fan sobre los desenlaces de este par. Por otra parte, llegué justo a tiempo para ser el primero en la cola para Lolita Aldea, la cual me dedicó el también recopilatorio de Hysteria, la obra cyberpunk que creó junto a Sergio Hernández para la ya mentada revista. Hernández, por otra parte, no tardaría en hacer lo propio, si bien el encuentro con él se produjo a posteriori, pero igualmente en muy buen ambiente.




Tocaba ya hacer una pausa para comer poco después de las 15:00, retrasada hasta ese momento en parte para ir tachando encuentros de la lista, en parte por lo llena que estaba la zona de hostelería de visitantes recuperando energías gracias a lo ofertado por los foodtrucks, tanto en lo que a mesas ocupadas como en lo que a colas para hacerse con comida se refiere. Sin mucha ceremonia y con trabajo de equipo, nos hicimos con dos sillas y una cabecera de una mesa y, mientras Raquel custodiaba el asentamiento, yo fui a hacerme con unas señoras hamburguesas de Smoke on the Road.

 


Con las tripas llenas y las pilas recargadas tras la sobremesa un poco antes de las cinco, tocaba cumplir los últimos objetivos. Mientras nos dirigíamos hacia Nuevo Nueve vimos cosplayers de aquí para allá, tal y como a lo largo de toda la mañana, de los que van aquí algunas fotos: de Elden Ring con Malenia y Melina y de Resident Evil 4 con Leon Scott Kennedy.

 


Ya en Nuevo Nueve y tras no demasiado rato de cola, tocó obtener firma de Andrés Garrido en Carcoma, su nueva historieta, entre que hablábamos de temas tan variados como la vivienda o su siguiente obra o las influencias de Bloodborne en esta. No mucho después, además, me crucé con Ariel Montalbán Andreo, a la que agradezco en mucho las bonitas palabras que le dedicó a este blog cuando nos desvirtualizamos por unos breves momentos, puesto que tenía que ir corriendo a buscar sitio para la siguiente charla de la Zona Asia.

 


Y es aquí cuando volvimos a cruzar nuestros caminos con Ana Oncina, concretamente mientras esta daba una charla sobre sus experiencias en Japón por haber sido allí galardonada y la influencia de distintos mangas de su juventud en su manera de entender el comic. A modo de consejo para la organización: que de alguna manera la Zona Asia esté más aislada en el futuro, puesto que había alguna que otra dificultad para escuchar a los ponentes por actividades de baile o karaokes cercanos.

 


Acabado el coloquio tras la ronda de preguntas del público, vi en Fnac a Víctor L. Pinel casi solo, sin largas filas de fans a diferencia de una hora antes o por la mañana, así que sin dudar me hice con Piezas en el puesto y esperé a que terminará de dedicarle un tomo a, creo recordar, Pedro Manuel Ruiz (mil perdones si me equivoco y lees esto). No poca alegría me llevé mientras me rubricaba el tebeo, pues llegué a estar convencido de que Pinel iba a ser el único de los autores planeados del que me iba a quedar sin firma.

 


Tocaba explorar en profundidad el Artist Alley en busca de los siempre agradecidos fanzines y alguna cosilla más, como la espectacular miniatura que me lleve de Toxic Village para pintar y rolear o el segundo tomo de Capablanca del veterano Joan Mundet.

 



Respecto a los tomos autoeditados, me hice con unos cuantos: Error 404: Not found de Raquel Martín Rubio, Eterna. La leyenda de las dos lunas, de A. Salvatierra o los cuatro primeros números de Wymeria, una tierra helada, de Project IX (al que, si le hacemos caso, le di buena suerte, pues tras mi compra todo el mundo empezó a acercarse a su mesa a hacer lo mismo).

 



Ya con los bolsillos considerablemente más vacíos, nos dirigimos hacia la salida de la Feria del evento, no sin antes pasar por Fandagomia y estar un rato de charla con los allí presentes, tal y como los editores Pedro, Manuel o Rubén o artistas como Xian Nu Studio o Kamapon y saber que el evento les había ido bastante bien. Y poco después de eso y de recoger los abrigos en el guardarropa, Raquel y yo iniciamos el camino de regreso a Madrid, con la enorme suerte de encontrar un taxi que nos llevara con buen margen de tiempo a la estación de trenes de Joaquín Sorolla.

 

Y este fue nuestro paso por el Salón del Cómic de Valencia de 2025, cita cultural que no defrauda y ha vuelto otro año cargada con muy variados autores y un buen abanico de actividades hasta el punto que, salvo para comer, prácticamente no paramos quietos.Muy, muy recomendable.

viernes, 28 de febrero de 2025

Decimotercer aniversario del blog

Con un par de días de retraso, pero aquí estamos: una andadura de trece años reseñando bien merece unas palabras.

 

Lleva el blog ya 396.783 visitas, de tal manera que, si hacemos la resta de las 354.166 de hace un año, sale que en 2024 habéis hecho 42.617 visitas. Muchas gracias a todos aquellos que me leen por aquí a sabiendas que Blogger es una sombra de lo que fue, así como a aquellos que me siguen por redes sociales, que es algo que verdaderamente agradezco. Por otra parte, he recuperado hábito escritor en lo que a reseñas respecta, puesto que he logrado este volver a una marca bastante digna y casi semanal: 50 entradas.

 

A propósito de esto último, las entradas más vistas de este año por vosotros son las que siguen:

5. Dread Cómics 3: Un gustazo ver que no solo todavía se hacen, tras 2020, fanzines, sino que el terror en papel puede dar lugar a buenas historietas y con el interés y beneplácito del público.

4. Planeta manga tomos 18, 19 y 20: un experimento maravilloso que ha dado lugar a unas cuantas series más o menos largas que luego se han publicado recopiladas fuera de la revista y que ha servido de presentación en sociedad a no pocos prometedores artistas lo mismo en terror, aventura, humor, romance…

3. Una corona de flores: El rol patrio despierta siempre interés entre los lectores, así que si encima nos trae investigaciones dramáticas y truculentas, mejor que mejor.

2. Crónica del Toledo Cómic Fest 2024: primera edición bastante buena de un evento al que le deseo una larga trayectoria, por lo bonito que fue su inicio. En casi dos meses vuelve el evento, así que atentos.

1.El Artbook de Montse Martín: preciosidad de libro de ilustraciones de una excelente dibujante, muy capaz de manejarse bien con distintos géneros y de la que hay muchas ganas de ver más cosas publicadas.

 

Por último, a modo de adelanto: hay una nueva obra mía en ciernes. Si bien todavía tardará algún tiempo en salir, estoy deseando saber vuestra opinión de ella, puesto que con este volumen me alejo del acostumbrado ensayo y… hasta ahí puedo leer.


¡A por otro año de buenas lecturas!

lunes, 24 de febrero de 2025

Calatrava, de Juanra Fernández y Roberto García

En la reseña de hoy toca hablar de la saga de tebeos dedicados a la orden de Calatrava, la cual tiene por guionista a Juanra Fernández (https://www.instagram.com/juanrafernandez/) y por dibujante a Roberto García Peñuelas (https://www.instagram.com/robertus_art/#).



En el año 1158 se fundaba la orden de Calatrava, hermandad de monjes guerreros que contribuiría de manera importante en nuestra Historia tanto en lo político como en lo militar. Y la saga que está escribiendo Juanra Fernández ilustra muy bien estos dos aspectos con Fundación y Pedro Girón como los dos capítulos publicados hasta el momento. En el primero, asistimos a como Sancho III da lugar a la transformación de frailes en guerreros para proteger Calatrava, la frontera sureña castellana por aquel entonces. En la segunda, por otra parte, vemos como uno de sus últimos maestres aprovecha el poder que le brinda la orden en su beneficio personal. Y aquí es donde está saga empieza a hacer buen trabajo: la antítesis de los protagonistas de un tomo y otro. Así, en Fundación, Diego Velázquez y Raimundo de Fitero son personas humildes, valientes, devotas, esforzadas, con pocos recursos y heroicas con Pedro Girón ocurre todo lo contrario: el susodicho es soberbio, cobarde, cínico, derrochador, conspirador y villanesco. El tono de las dos lecturas, por tanto, también es bastante diferente: la una tiene mucho de épica y de supervivencia, mientras que la otra usa de intrigas políticas y picaresca. Ahora bien, ambos capítulos históricos también tienen puntos en común, tal y como la buena transmisión de distintos momentos históricos, bien con plena Reconquista en el siglo XII, bien con un siglo XV en el que predominan las luchas entre cristianos, de tal manera que el lector los comprende y disfruta.

 

Respecto al dibujo, Roberto García sigue con un estilo excelente para obras ubicadas en la Edad Media, tal y como con Hernán Pérez del Pulgar (reseña aquí): excelentes escenas bélicas, lo mismo para grandes asedios que para escaramuzas; escenas de amor que contrastan en mucho con las de violencia por lo bonito y tierno de las mismas; diferencia del vestuario de un tomo a otro, algo que señala que ha habido un estudio serio de ambas épocas y que son bastante diferentes por los 300 años que hay entre una historia y otra… La arquitectura y los paisajes no se quedan atrás en esto último, con naturaleza majestuosa, imponentes castillos, sobrios monasterios, oscuros tugurios o populosas urbes. Y todo ello con un espléndido coloreado que, aunque a veces estaría bien que fuera más vivo y menos apagado, cumple más que adecuadamente con su labor.



En conclusión, si queréis ver la Edad Media más digna y la más miserable, dadle una oportunidad a la saga de tebeos de Calatrava.  Podéis haceros con esta de manos de la editorial Serendipia, con volúmenes de algo más de 80 páginas y que cuestan 17,95 o 18,95€ según hablemos del primer o segundo número, con algunos extras sobre el contexto histórico y los personajes que rondan este.


Por último, las dedicatorias que me hicieron los amables Juanra Fernández y Roberto García Peñuelas en el tomo tanto en el Toledo Cómic Fest y en el Festival de Cómic Europeo de Úbeda de 2024 como en la presentación que hicieron en Tercios Viejos en noviembre de 2024. ¡Gracias de nuevo!