Ha tenido lugar recientemente la I Feria del Cómic de Madrid entre los días 27 y 30 de marzo de 2025. Por variar un poco con la tónica habitual en lo que a crónicas se refiere, voy a hablar tanto de elementos muy buenos que ha tenido el evento como de otros que pueden mejorarse para futuras ediciones.
Lo bueno: la localización
El hecho de que se haya celebrado la Feria en el Matadero
implica varias cosas positivas. Para empezar, está en una zona céntrica a la
que es sencillo llegar en transporte público, tal y como con las líneas 3 y 6
de Metro. Para continuar, que los puestos se sitúen al aire libre, en una de las
plazas de dicho recinto, da lugar a que la entrada sea totalmente gratuita,
incentivo más que bueno. Para terminar, no hay que olvidar que, aprovechando la
vuelta del buen tiempo, además de aquellos que allí fuimos con conocimiento de
causa, no faltó gente que originalmente iba de paseo y aprovechó y disfrutó de
la ocasión.
Lo mejorable: mejor señalización
Esto casi no es un fallo, puesto que no faltaban mapas del
evento tanto en el recinto como en
las redes sociales, pero en algunas de las naves del Matadero en las que
había distintas actividades relacionadas con el noveno arte, como charlas y
talleres, hubiera estado bien que hubiese carteles en las fachadas que señalasen
lo que había dentro en relación con el resto de la velada comiquera.
Lo bueno: la recepción del público
La cantidad de aficionados que han asistido al evento ha sido enorme. Amigos y familias de muy variadas edades acudieron a la Feria y daba gusto verlos buscando obras para todos los gustos y colores o echando unas risas o comentando y recomendando lecturas. En este sentido, se respiraba muy buen ambiente y es siempre un placer ver a la gente gastando dinero en cultura.
Lo mejorable: cómo enfrentar la masificación
Tuve la suerte de asistir al evento el viernes y el sábado.
El primero de estos días era bastante fácil transitar por los puestos y ver que
tebeos ofertaban, con alguna que otra espera, pero nada que impacientase a uno.
El sábado la cosa cambió radicalmente: si se hacía complicado circular por el
patio que había entre los stands, ya acercarse a comprar o a preguntar por las firmas
requería un buen rato de tu tiempo, tal y como se puede ver en la siguiente foto.
Una posible solución para esto sería la de repartir las
casetas de las editoriales y librerías a lo largo de más patios, de tal manera
la movilidad y la comodidad del resto de asistentes no se vea perjudicada, así
como incluso agrandarlas un tanto. El stand central de Llévate tu comic
firmado, por otra parte, convendría moverlo a otra ubicación, puesto que,
al estar entre las dos hileras de stands, contribuía a provocar sensación de
agobio con sus largas colas, que partían el pasillo en dos.
Tras un tiempo en el que este tipo de eventos había más puestos de figuras, camisetas, pósteres y demás mercadotecnia (muchas veces pirata, para no inri) que de tebeos, se agradece y mucho que las historietas hayan sido las grandes protagonistas de la velada.
Lo bueno: el plantel de autores invitados y editoriales
asistentes
El evento ha sido titánico en varios aspectos. A ello ha contribuido un buen número de editoriales como Astiberri, Fandogamia, Norma, Nuevo Nueve, Planeta,
Serendipia o Unrated han hecho acto de presencia, así como los autores que se
han traído estas consigo; así, por ejemplo, la librería Tomos y
grapas tuvo firmando a una decena de autores. Puede alegarse con tranquilidad, por tanto, que no faltaron oportunidades a los aficionados
tanto de conocer a guionistas e ilustradores muy variados e incluso llevarse
una de sus obras firmadas con un siempre agradecido dibujo.
Nombres fuertes de la industria no faltaron: que me vengan ahora
mismo a la cabeza, Paco Roca, Teresa Valero, El Torres, Juan Díaz Canales,
Juanjo Guarnido, Daniel Torres… y unos cuantos más hasta superar la cincuentena,
más si cabe al tener en cuenta a los creadores de fanzines, que también
tuvieron un puesto junto a tiendas y editoriales, sin estar en una zona alejada
del resto, lo que en mi opinión en una muy buena decisión de la organización
por dignificar la autoedición.
Lo mejorable: las colas para las firmas
Probablemente el mayor quebradero de cabeza de muchos de los
asistentes, este problema aumentaba la incomodidad para moverse entre el grandísimo público con libertad
por la Feria, por las filas que surgían de la caseta de las firmas y las que surgían
a su vez de cada librería y editorial. Y esto no es de extrañar habida cuenta del
plantel realmente bueno de autores que por allí orbitaba.
Como soluciones a esto último, una factible es la vista en la Feria del Libro de Madrid: que los autores firmen en los extremos de los stands y que haya espacios entre casetas para que, a través de esos huecos se distribuyan las colas de los fans para no perjudicar al resto de viandantes y compradores, especialmente cuando esté dedicando alguien muy demandado. Como ejemplo de esto último, la longitud de las colas para Paco Roca el viernes y para Blacksad el sábado en fotos, respectivamente.
Otro detalle a mejorar para las editoriales: si bien tanto el sistema de colas como el de tickets para organizar las firmas tienen tanto en un caso como en otro pros y contras, lo ideal es atenerse solo a uno y no modificarlo de un día para otro, por los percances y confusiones que esto puedo traer consigo.
Y, en este sentido, para evitar futuribles encontronazos y disgustos: que las librerías aclaren de antemano con cada dibujante si habrá límite de dibujos por sesión o no y, de haberlo, cuál es el susodicho, para evitarles así malos tragos tanto a ilustradores como a aficionados.
Lo bueno: el enorme potencial
Madrid puede volver a contar un evento comiquero fuerte tras
la desaparición de Expocómic e incluso del Héroes Comic Con y ojalá que siga
así por muchos años: el Ayuntamiento y la Asociación de Librerías de Madrid ha hecho un buen trabajo y se nota que lo
ha hecho con cariño pese a algunos fallos que eran inevitables por estar
hablando precisamente de una primera edición. Desde aquí, un servidor les felicita
y les desea toda la suerte del mundo para que en próximos años esta Feria del
Cómic de Madrid vaya a más y más.