martes, 27 de enero de 2026

Otra tanda de secuelas

Reseña de lo que señala el título de la presente entrada, de muy diversos autores y géneros.

 



Empezamos por Gustavo y sus leyendas 2 (primera parte reseñada aquí), de Rafael Jiménez (https://www.instagram.com/rafael.jimenezsanchez.3/) y Vicen (https://www.instagram.com/vicen.dv/), con los jóvenes hermanos Bécquer sufriendo encuentros sobrenaturales con criaturas de otro mundo y que, en estos nuevos casos, inspirarían Los ojos verdes y El rayo de luna. Nuevamente, una buena manera de acercarse a Bécquer para los más pequeños de la casa, más si cabe con el protagonista siendo un niño que todavía va al colegio. Complementan la lectura temas como los primeros amores, la inevitabilidad del destino o la importancia de que haya buenas relaciones con los hermanos. Para redondear todo lo anterior, el apartado visual: Vicen, dibujante nuevo con respecto a los anteriores capítulos, lleva al papel un estilo sencillo, pero cuco y bonito, especialmente gracias al coloreado de Marce Parra.





A continuación, tenemos W0rldtr33 2: Red (primera parte reseñada aquí), de James Tynion IV (https://www.instagram.com/jamesthefourth) y Fernando Blanco (https://www.instagram.com/fernandoblancocomic), con la inmediata continuación de las acciones del grupo de amigos de Gabriel Winter a la muerte de este, así como las acciones de Undernet para evitar el triunfo de estos y corromper a la humanidad y llevar el infierno a la Tierra. No es tanto que el presente tomo sea malo, sino que es un puente entre el primero y el tercero, casi dando sensación de colocado de piezas más que de auténtica partida. Se descubre alguna información interesante de la Undernet y de Gabriel que da más miga a la trama, se presentan secundarios con pinta de ir a ser importantes… pero hasta ahí, así que, argumentalmente hablando, este volumen es eso: una transición, bien narrada y llevada, pero que no avanza realmente la trama. Respecto al dibujo, Fernando Blanco sigue haciendo una grandísima labor: la metamorfosis monstruosa del joven corrompido, el viaje infernal de la agente Silk o las escenas de lucha y violencia de Sammi dentro de lo más espectacular, que contrasta gravemente con el resto de viñetas, mucho más tranquilas, pero también cumplidoras.

 




En Humor imbécil 3 (anteriores reseñas aquí y aquí), de Daniel Torrado (https://www.instagram.com/danieltorrado_ilustrador/), los chistes de una página, con entre una y cuatro viñetas se suceden: algunos son sobre hacerse mayor (tal y como la durísima línea Relaciones más allá de los 35), otros son sobre aguantar (o no) las estupideces de la gente, la ironía de los dobles raseros, juegos de palabras simpáticos, alguna parodia bastante divertida como la de las leyes de la robótica de Asimov, mucho humor negro y mala leche… El dibujo en muy sencillo, con unos monigotes que están ahí para reforzar el chiste con sus gesto faciales y corporales, funcionando bastante bien en lo hiperbólico.





En Galdós y la ceguera (reseña de la anterior parte aquí), de El Torres (https://www.facebook.com/El.Torres.72) y Alberto Hernández Rivero (https://www.instagram.com/albertohdezr/), en las primeras horas de 1920, Galdós recuerda varios acontecimientos de su pasado reciente, el de hace tan solo cinco años, mientras intenta quedarse dormido.

Toca aquí hacer una pequeña trampa: y es que si bien el primer capítulo de la presente obra es la continuación de la anterior… el resto de la obra es una precuela. Encrucijadas temáticas de la presente entrada aparte, el tebeo se disfruta mucho en su lectura, con un gran reflejo del tono de las obras del novelista homenajeado y los distintos tipos de habla de la novela de Galdós en función del género, educación, tipo social, etc., del hablante. También muy buena representación de la España de 1915, con sus tertulias y sus cafés, los comentarios sobre la Gran Guerra en Europa, la aparición de muy distintos oficios y personas, con mención honorífica a doña Emilia Pardo Bazán, que brilla con luz propia, aunque hubiera estado bien verla platicando más con don Benito, tal y como parece prometer la portada. Eso sí, los que gustaron en la primera parte de Elena “Miserias” Menaique, la enfermera del escritor, están de enhorabuena, pues tiene unas cuantas apariciones y actuaciones más que buenas. El dibujo del nuevo ilustrador es una gozada visual, combinando lo realista de algunas fotos y viñetas con lo cartoon del resto, todo ello sazonado con unos escenarios y trajes veraces, así como una ambiente tristón que encaja al dedillo con el estado anímico de Galdós y Elena.

lunes, 19 de enero de 2026

Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida, de Juan Álvarez

En la reseña de hoy toca hablar de Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida, tebeo obra de Juan Álvarez (https://www.instagram.com/juanalvarezfuente/).

 


La cazadora de tesoros y aventurera Kelly Strong ha sido contratada por el anciano Lord Harrington para una expedición que pretende encontrar la legendaria isla perdida, un lugar del que, entro otras cosas, se dice que contiene a los últimos dinosaurios vivos del planeta. Ahora bien, si la isla y sus aguas ya presentan serios peligros, no menos amenazante es la presencia de otro grupo expedicionario que sigue los pasos de Strong y los suyos…

 

Homenaje más épico que paródico de historias como las de Tomb Raider e Indiana Jones, ideal para aquellos que gustaron de ambas sagas o que, sencillamente, disfrutan de las historietas de aventuras. La lectura es ligera en el mejor sentido de la palabra, sin mayores pretensiones que hacer pasar un buen rato a los lectores: los personajes son planos pero cumplidores (como no podía ser de otra manera en tan solo 40 páginas de comic), hay acción a raudales y algún que otro momento divertido, tal y como el gracioso homenaje al King Kong del cine clásico.

 

Respecto al dibujo, dentro del amplio espectro que abarca el dibujo de Juan Álvarez, que puede ir de lo cartoon a lo más realista e incluso a un plano intermedio, en este caso opta por el primero de los registros citados: personajes cabezones y caricaturescos, pero bastante expresivos con unas pocas líneas en sus rostros, fondos de viñeta bastante trabajados, buenas coreografías para las luchas y carreras y un coloreado que cumple su cometido. Lo único que puede escamar a muchos de los lectores son los contornos faciales de los humanos, ya que el autor deja así plasmado el origen del tebeo: el fanzine La máquina de las albóndigas, lugar donde empezó a publicar tiras de Kelly Strong cuando esta y el resto de los personajes eran, bueno, albóndigas con rasgos animales o humanos. Sea como sea, no es un rasgo que impida disfrutar de las viñetas, ni mucho menos.

 


En conclusión, si os interesa pasar un ratillo agradable leyendo algo entretenido, dadle una oportunidad a Una aventura de Kelly Strong: La isla perdida. Podéis haceros con esta obra publicada por micromecenazgo contactando con el autor, con enlace suyo al principio de esta reseña o por medio de las tiendas que participaron en la campaña de financiación ya citada.

 

Por último, la reseña que me hizo en el tomo el amable Juan Álvarez tras lograrse alcanzar la meta de publicación de la obra en 2025. ¡Gracias de nuevo!




domingo, 11 de enero de 2026

Gilgamesh, de Elchinodelpelocresco y Taco Silveira

En la reseña de hoy toca hablar de Gilgamesh o El hombre que no quería morir, tebeo que tiene por guionista a Juan “Elchinodelpelocrespo” Alcudia (https://www.instagram.com/elchinodepelocrespo/) y por dibujante a Taco Silveira (https://www.facebook.com/taco.silveira).



Gilgamesh, héroe y gobernante de Uruk, ha visto morir a su mejor amigo, Enkidu. Destrozado por ello, inicia un gran periplo: irá más allá de los límites del mundo conocido para encontrarse con los dioses inmortales para lograr que le revelen como vencer a la muerte para ser eterno como ellos.

 

La muerte es una cuestión que ha inquietado al ser humano desde que este ha tenido uso de razón, sin importar la edad, el sexo o la condición del individuo. Tanto es así que la preocupación por nuestra mortalidad ya aparece reflejada en la obra escrita más antigua de la humanidad, es decir, El poema de Gilgamesh. Y esta obra épica sirve de inspiración para el presente tebeo y, pese a no ser respetada con exactitud en su integridad, se ve bastante bien reflejada. Así, la amistad e incluso amor entre Gilgamesh y Enkidu están a medio camino de lo tierno y del shonen, es muy fácil empatizar con el conflicto y búsqueda del protagonista y sus periplos tienen un fuerte componente (perdonen los lectores el anacronismo) homérico. Hay cierto desorden cronológico en la estructuración del comic, con bastantes saltos temporales vía analepsis y prolepsis, pero la narración se puede seguir con relativa facilidad una vez te acostumbras a ello. Pero volvamos a la ya mentada muerte: ¿cómo se la trata? Pues de manera tan delicada como respetuosa y reflexiva, con una detallada visión de cómo ha evolucionado la humanidad en cuanto a su trato y consideración a lo largo de los tiempos. Esto último se realiza lo mismo a través de narración, diálogo, exposición, descripción o argumentación, por lo que, desde un punto lingüístico, el tema se trata de muchas maneras distintas. La manera de Gilgamesh de aproximarse a la divinidad para entender todo esto es... cuanto menos, curiosa: alerta de destripe: el protagonista viaja a nuestro presente y los inmortales lucen como humanos del siglo XXI. Este detalle va a dejar perplejo a más de uno y no convencerá a muchos en un principio por lo surrealista de la elección; pero luego de terminarse la obra y, especialmente, tras asimilar la misma, la experiencia no deja mal sabor de boca, al menos a un servidor. Eso sí, la elección ha sido arriesgada, aunque también muy valiente y veraz cuando el autor se sincera y nos relata dos momentos significantes de su vida.


Respecto al dibujo, se puede decir que Taco Silveira es un artista bastante versátil, ya que lo mismo ilustra escenas tranquilas e incluso costumbristas (tal y como diálogos) que invitan a la reflexión que escenas de lucha frenéticas. En ambos casos, se dedica un buen número de páginas y viñetas a cada escena, sin que se quede corta la narración visual. En lo que se refiere a las luchas, la espectacularidad está a la orden del día, ya sea en combates singulares y pujilisticos como la lucha contra Enkidu o en cacerías de distintos monstruos y seres sobrenaturales, con mención especial del toro celeste, por lo alienígena que resulta su diseño. Lo musculoso y bélico tiene, por tanto, bastante peso en la primera mitad de la lectura. La segunda, por otra parte, es más serena, aunque también más surrealista y simbólica, con un notable cambio en el apartado gráfico, por pasarse de lo épico a otro tipo de registro. Sea como sea y, tanto en un caso como en otro, hay una buena labor de coloreado, con pátinas distintas en cada momento de la historieta según se quiera reflejar día y noche, tranquilidad o locura, desolación o esperanza, etc.



En conclusión, si os gustan las obras reflexivas que, además de adaptar clásicos universales, les dan un giro de tuerca, dadle una oportunidad a Gilgamesh o El hombre que no quería morir. Podéis haceros con esta obra de Maldragón Editorial por un precio de 25€, incluyendo está entre sus 118 páginas, a modo de extra, algunos diseños de personajes.


Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Juan Alcudia durante el Festival de Cómic Europeo de Úbeda de 2025. ¡Gracias de nuevo!


domingo, 4 de enero de 2026

Carretera fantasma, de Jeff Lemire y Gabriel H. Walta - tomos 1 y 2

En la reseña de hoy toca hablar de los dos primeros volúmenes de Carretera fantasma, tebeo que tiene por guionista a Jeff Lemire (https://www.instagram.com/jefflemire/) y por dibujante a Gabriel H. Walta (https://www.instagram.com/ghwalta/).




Dom en un camionero que una noche ve como un coche tiene un accidente de tráfico. Al acercarse a ayudar, descubre que solo Birdie, una de los pasajeros, ha sobrevivido. Será en ese momento cuando ambos y el camión del primero queden vinculados a una extraña roca, aquella que hizo volcar el coche de la segunda. Esta les transporta a un extraño paisaje de cielos blancos, con una larga carretera salpicada de cuando en cuando por puntos de descanso y gasolineras. Será en uno de estos lugares donde Dom y Birdie descubren el motivo que le has llevado allí: deben llevar la extraña roca a un lugar llamado Gólgota para volver a ser libres. Pero no será fácil, puesto que en los contornos de la carretera acechan inquitantes y violentos seres humanoides.



Mundos paralelos, personajes con pasados que les atormentan, entidades sobrenaturales, una investigación del FBI, conspiraciones, supervivencia física y psicológica... Todos estos ingredientes dan como resultado Carretera fantasma. Este tebeo supone un interesante thriller que se devora rapídisimo a medida que avanzan sus dos principales líneas argumentales: el periplo en camión de Dom y Birdie, por un lado, y la investigación en paralelo de la agente Weaver del FBI sobre el accidente de carretera que lo empezó todo. Hay un trasfondo mítico y metafórico de fondo, bien dosificado este con cuentagotas a medida que avanzan los capítulos, de tal manera que se atan cabos poco a poco sobre lo que realmente está pasando. Elementos de terror tampoco faltan, particularmente en lo que respecta a conspiraciones y zombies, aunque los principales antagonistas no sean exactamente esto; es más: su principal encanto es que no se sabe qué son, al menos de momento, de tal manera que los lectores pueden formular sus propias teorías sobre ellos, igual que sobre los puntos de descanso franquiciados de Billy Bear. La relación que hay entre las dos líneas narrativas funcionan bien, además de por el misterio, también por las interacciones de sus distintos protagonistas. Por una parte, Dom y Birdie, con una relación tensa en la que los nervios están a flor de piel, resultado de la situación tan límite y peligrosa que viven. Por otra parte, la de la agente Weaver con el resto de fuerzas policiales, ya sean locales o nacionales, así como con su desaparecido padre.



Respecto al dibujo, Gabriel H. Walta lleva a las viñetas un estilo crudo, alejado de idealismos: obesidad, ojeras, arrugas, golpes, falta de sueño... Todo esto queda reflejado excelentemente en los personajes de la historieta, tanto con los protagonistas como con los secundarios, tanto en los momentos más calmados como en los que están bajo presión. Los diseños de lo sobrenatural, tal y como los seres necrotizados, así como la postura y amenaza que proyectan, también está muy lograda. Los escenarios y colores van a juego con lo anterior, de tal manera que proyectan sensación de desolación y aridez, pero sin el encanto o lo romántico de las road movies. Las escenas de violencia y acción son absolutamente viscerales, sin coreografías elegantes, de tal manera que solo importa la supervivencia, con unos golpes violentos como ya se deja ver en la palanca sangrienta de la portada del primer número.



En conclusión, si os gustan las historias inquietantes, con misterios que se van resolviendo poco a poco y con investigaciones y personajes en situaciones límite, dadle una oportunidad a Carretera fantasma. Podéis haceros con los dos tomos recopilatorios sacados hasta el momento por Astiberri por un precio de 18€ y un total de 136 páginas en ambos casos. Eso sí, hay que señalar, como aviso a posibles compradores, que la obra está inconclusa, ya que está no se ha continuado desde principios de 2024. Y es que el segundo volumen acaba en un punto demasiado interesante como para no avisar de todo lo anterior. 


Por último, la dedicatoria que me hizo en el tomo el amable Gabriel H. Walta durante el Salón del Cómic de Zaragoza de 2024. ¡Gracias de nuevo!


jueves, 1 de enero de 2026

Recomendaciones para las cartas de los Reyes en tebeos

Ahora que está en el horizonte el Día de Reyes, aquí va una lista de sugerencias para sus Majestades de Oriente si quieren regalar cómics a los más pequeños de cada casa.




Empezamos por Meigatas, de Paula Cheshire (https://www.instagram.com/paulacheshire_/), donde dos gatas hechiceras, Zoe (maestra) y Mei (aprendiza), intentan vivir su día a día combinando las dos facetas de su ser, es decir, la felina y la brujeril, lo cual no suele ser fácil… Ideal para aquellos lectores que tengan gatos, ya que las vivencias de las protagonistas les recordarán a buen seguro a las de sus mascotas, con una Mei más traviesa y desatada que su sufrida maestra, una aparentemente más seria Zoe. Las páginas tienen normalmente cuatro viñetas (salvo alguna excepción de una) y, o bien contienen chistes que empiezan y acaban en la misma página, bien suponen parte de un chiste largo que se alarga varias páginas. El humor es por lo general entrañable y a más de uno le sacará una sonrisa, con pocos o ningún diálogo gracias a los graciosos dibujos de gatos, perros, conejos y tortugas, así como de algún cuervo fantasmagórico, todo ello en un elegante blanco y negro.

Aquí un el enlace a la web de la editorial: https://fandogamia.com/linea-adsl/949-meigatas.html

 



Luego también tenemos Histocómics: Prehistoria, de Jordi Bayarri (https://www.instagram.com/jordi.bayarri/), tebeo donde se nos descubre, de manera muy narrativa e imaginativa, cómo pudo ser el descubrimiento del fuego o la invención de las pinturas rupestres y la rueda por parte de nuestros antepasados prehistóricos. Los tres importantes hallazgos son descubiertos en sendos casos por el mismo grupo de protagonistas, el cual contiene lo mismo niños y adultos que hombres y mujeres, de tal manera que los más chiquitajos rápidamente se van a identificar con alguno de los cavernícolas más jóvenes. El coloreado, de manos de Jesús Hugey y Dani Seijas es bastante bonito y hace juego con el estilo simpático de Bayarri, así que visualmente los lectores quedan bien servidos.

Aquí un enlace a la web de la editorial: https://cientificos.anillodesirio.com/producto/historicomics-prehistoria/

 



Por último, el primer número de Las Hericornias, de Kid Toussaint (https://www.instagram.com/kidtoussaint/) y Verónica Álvarez (https://www.instagram.com/veronica.alvarez.art/#): aquí Celeste, princesa del reino de Lemuria, está en medio de una peregrinación para pedirle a su diosa prosperidad y paz para su reino; por el camino irá haciendo amigas que también son hericornias, es decir, guerreras mágicas que pueden invocar armas protectoras y unicornios guardianes para enfrentar los diversos peligros que les van a salir por el camino. Aventura divertida. emocionante y tierna con un elenco bastante variado de protagonistas, cada una de las cinco con rasgos únicos que las distinguen de las demás, muy en el tono de las magical girls, pero en un mundo fantástico en vez de urbano. Se plantean varios misterios en el aire para resolver a lo largo de los siguientes números, poderes muy entretenidos de ver, momentos graciosos y personajes a los que se les coge cariño, todo ello aderezado con el preciosísimo dibujo de Verónica Álvarez, que hace que el paso de las páginas sea todavía más bonito con su coloreado y sus diseños de escenarios, vestuario y rostros. 

Aquí un enlace a la web de la editorial: https://www.editorialastronave.com/libro/las-hericornias-1-la-llamada-de-la-diosa

domingo, 21 de diciembre de 2025

Crónica del Salón del Cómic de Zaragoza de 2025 - sábado 13

El viernes la actividad comiquera había estado muy bien, más si cabe por el hecho de haber conseguido prácticamente todos mis objetivos pese a no llegar en hora.



El único "pero" en este sentido fue Ana Miralles, ya que esta premiada artista, más que cotizada por los fans, solo hizo una docena de dedicatorias el viernes. Así que, para obtener un dibujo suyo el sábado en mi tomo de Ava, tocó empezar a hacer cola pronto en el puesto de Astiberri, con Raquel la primera y un servidor el segundo. La experiencia pudo ser bastante mejorable: la negativa de la editorial a repartir números entre los que hacíamos a cola por no ser su política; tener que cambiar de sitio la cola por haberla puesto Astiberri dificultando el acceso a una salida de emergencia como nos hizo saber el personal de seguridad del evento; gente con serias dificultades para entender cómo se forma una cola... En fin, lo dicho: una experiencia mejorable. Si aquel rato largo se hizo soportable fue por la buena conversación de mi fotógrafa, por una parte, y por la asistencia de distintos cosplayers que animaban el evento con su presencia y vestuario, por otra.

Valientes cosplayers en lo que a enfrentarse al frío zaragozano se refiere, caracterizados de
Inosuke de Guardianes de la Noche y Jinx de Arcane

Como no hay mal que cien años dure, Ana Miralles y Emilio Ruiz hicieron acto de presencia a las 12:00, puntualmente. Ni Raquel ni yo nos alargamos mucho en las conversaciones con el agradable dúo, tanto por estar absortos en la manera de dibujar con bolígrafo de Miralles como para no entretener en demasía a la dibujante, de tal manera que la gente que iba por detrás de nosotros se pudiera llevar un dibujo elaborado también.


Ya que cerca quedaba el puesto de Cascaborra, hacia allí fuimos. Tras estar hablando un rato de manera muy amena sobre tebeos con su editor, Julián Olivares, este tuvo el detalle de llamar por teléfono a Juanfer Briones para que me dedicase su Menacho. Triunfar o morir ya que este autor no se hallaba demasiado lejos de allí. Tocó otra agradable conversación con Briones entre que dibujaba y pintaba, concretamente sobre las obras ambientadas en la época napoleónica. 


Hecho esto, tocaba hacer la visita a la zona de los fanzines. Este año cayó en mi poder solo un tomillo de ilustraciones de terror: Things that I found in your house, de Ana Albares Jiménez, con algunos conceptos interesantes entre sus páginas.


No mucho después nos fuimos a comer y, como hasta la reapertura seguía quedando un buen rato, nos dimos un buen paseo por la bella Zaragoza para bajar la comida y estirar las piernas. Tal y como el año anterior, la cola más larga hasta el momento se formó antes de las 16:30, segunda apertura del evento tras la pausa para la comida. 


Ya de vuelta a la acción al salón, me acerqué al stand de Norma Editorial y conseguí número para Verónica Álvarez, la cual llegó allí antes de hora por si ya tenía lectores en espera, tal y como fue el caso. Fui el tercero en esta ocasión y, no mucho después, volví a hablar con esta encantadora artista tras haber estado nuestros caminos sin cruzarse por mucho tiempo. Así, mientras me dedicaba el primer número de Hericornias, me estuvo hablando de una iniciativa muy bonita para acercar el tebeo a los niños, tal y como es Regalacomic (https://www.instagram.com/regalacomic/).


Hicimos entonces una escapada hacia el Centro Cívico de la Universidad para echar un ojo a la exposición que homenajeaba a Carlos Jiménez por parte de varios artistas nacionales. 



Retornados al festival nuevamente, además de conseguir número para que poco después Clara de Frutos nos dedicase nuestros ejemplares de Vanguardia en una mujer, también me apeteció por darle una oportunidad a una obra italiana que se me vendió muy bien: Azul, el hada de Pinocho, obra de Elena Triolo. 


En este punto ya solo me quedaba un objetivo para completar la lista de autores a firmar: Natacha Bustos. Llegué a hacer cola a la zona de firmas un poco después de las 19:00 y... la cosa no pintaba halagüeña: ya que era el noveno, la sesión de firmas empezaba a las 19:30 y nos habíamos propuesto marcharnos del evento a las 20:15 para la vuelta a Madrid. Pero como uno es un optimista recalcitrante, quise jugármela. La espera se hizo más llevadera gracias a la charleta con otros miembros de la cola, como el matrimonio que estaba justo por detrás de mí o Pedro Manuel Ruiz Lázaro para que, finalmente, me llegará el turno sobre las 20:05, ya que Bustos había sido muy metódica a la hora de realizar firmas en cuanto vió la cola que tenía ante sí. De esta manera, además de conversar animadamente sobre su Hielo y Fuego: Bienvenidas a Smallville, obtuve esta bonita dedicatoria en el interior de dicho volumen.


Y, hecho esto, terminó nuestra andadura por el Salón del Cómic de Zaragoza de 2025. El balance del festival sigue siendo positivo, aunque a esta edición se le pueden criticar un par de cosas. Una tiene que ver con los autores invitados: se tendría que haber avisado con más antelación y más bombo a quiénes asistían, de tal manera que hubo alguna que otra cola un tanto desolada. Y, por otra parte, daba la sensación de que eran pocos en número en comparación con otros años.


Otra cuestión, más difícil de solucionar, es lo ya comentado en otras ocasiones: la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza se queda, a cada año que pasa, más y más pequeña ante la cantidad de público que asiste, de tal manera que la crisálida se le ha quedado pequeña a la mariposa. Y esto se pudo comprobar el sábado, ya que llegaba a ser difícil desplazarse por entre los pasillos del Auditorio de lo lleno que estaba. El problema de lo anterior radica en que este espacio permite que cada una las entradas por medio día cuesten tan solamente 1€ por persona, de tal manera que de emigrar el evento a otra ubicación, estas se encarecerían para costear la nueva sede. Así que lo dicho: cuestión compleja.


En cualquier caso, lo bueno supera fácilmente a lo malo: gran ambiente, variado abanico de autores en cuanto a géneros y estilos, ofertas y rebajas que se agradecían,  asistencia de un buen puñado de editoriales como Astiberri, Cascaborra, Dolmen, Fandogamia o Grafito, un público entregado, unos cuantos talleres y charlas interesantes... Así que, por todo lo dicho, puede afirmarse que el Salón del Cómic de Zaragoza sigue figurando como uno de los mejores eventos dedicados al noveno arte en España y que asistir es de lo más recomendable.  

Encantador cosplay de Charlie Morningstar
de Hazbin Hotel

domingo, 14 de diciembre de 2025

Crónica del Salón del Cómic de Zaragoza de 2025 – viernes 12

Hoy toca hablar sobre mi paso por uno de los mejores eventos comiqueros españoles: el insigne Salón del Cómic de Zaragoza, no sin antes agradecer nuevamente a su organización por darnos pases de prensa a mí y a Raquel Asorey, mi fotógrafa, para la edición que ha tenido lugar este año del 12 al 14 de diciembre.

 


Debido a que llegamos al festival un poco más tarde de lo que nos hubiera gustado, tras casi hora y media desde la apertura, el lugar ya estaba bastante animado. No tanto como un sábado, que es el día potente de este tipo de citas, pero animado al fin y al cabo, así como con fluidez de movimiento por los pasillos.



La edición del 2025 empezó bien para un servidor al toparme con el puesto de Fandogamia. Y es que la Gran F puso ante sus lectores un buen despliegue de obras y autores, de tal manera que pasaron a formar parte de mis estanterías ¡Astrid!, Meigatas y el primer tomo de Pop Team Epic. El primero de estos tebeos, además, tuve la suerte de llevármelo dedicado en el momento, ya que estaba en plena sesión de firmas su autor, Arkaitz González.

 


Tras un ratillo de deambular por la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, nuestros pasos nos llevaron al stand de Grafito Editorial. Allí estaba la más que simpática Paula Cheshire dedicando su obra y, entre que hablábamos con ella de tatuajes, ansiedad y gatos, me dedicó a mí La receta de la magia, a Raquel su Me das ansiedad y a ambos nuestros respectivos Meigatas.

 


No muy lejos de allí estaba el puesto de Nuevo Nueve, con El Torres dedicando Galdós y la ceguera, segunda parte de Galdós y la miseria. Entre que nos dedicaba a cada uno nuestros ejemplares con un dibujo (ilustrando este guionista cada vez mejor según pasan los años), daba auténtico gusto oír hablar al malagueño sobre Benito Pérez Galdós, su obra y detalles varios de su entorno, de tal manera que no solo se notaba admiración por aquel escritor, sino también una labor de documentación de envergadura de cara a sacar la historieta.

 


Daba la casualidad de que, a un tiro de piedra, se hallaba la librería Taj Mahal Cómics y, en ella, Fernando Blanco. Este ilustrador, de lo más amable, si bien en principio solo iba a dedicar una decena de tomos con dibujo, acabó por hacer ilustraciones en unos cuantos más. En un principio y pese a llevarme el volumen conmigo a la convención, como ya tenía el primer recopilatorio de W0RLDTR33 rubricado, la firma aquí no era indispensable. Pero este autor dejó claro que no había ningún problema y que alargaba su sesión de firmas (si mal no recuerdo yo fui el decimotercero), así que me dibujó a Silk en el interior tal y como se puede ver bajo estas líneas.

 


Otro autor que se involucró mucho con sus seguidores fue Josep Homs, el cual firmó más allá del horario para que todo el mundo en su cola se pudiera irse a casa con al menos un bocetillo a su nombre. En mi caso, fui agraciado con una estampa del solemne padre de la protagonista de El Diablo y Coral mientras hablaba con el artista sobre los entresijos de este esotérico tebeo.

 


Y así acabó nuestro paso por el Salón del Cómic de Zaragoza de 2025. Los viernes suelen ser días más relajados y tranquilos al haber menos gente que en los fines de semana, así que, pese a haber llegado con retraso, pude completar casi todos mis objetivos del día en cuanto a firmas se refiere. No era un mal principio, desde luego, pero había que ver cómo se desarrollaba el sábado...


No hubo demasiados cosplays el viernes,
pero sin duda me quedo con este de Makima